A pesar de los grandes esfuerzos del último decenio por incrementar la cobertura y hacer de la educación superior en Colombia un sistema más equitativo, seguimos con unos de los sistemas de mayor inequidad de América Latina. En efecto, como lo muestra el estudio de la OCDE, La educación superior en Colombia, en el 2010, mientras el 9,5% de los jóvenes entre 18 y 24 años pertenecientes a la quinta parte más pobre de la población estaba en la educación superior, el 50% del quintil de más altos ingresos de jóvenes, en el mismo rango de edad, estaba en la educación superior (OCDE: 2012: 114). Los niveles de equidad de Colombia están aproximadamente en la mitad de la clasificación de América Latina. "El índice de participación de Colombia para los estudiantes del Q1, el quintil más pobre, era superior a los índices de Brasil, Costa Rica, Perú y Uruguay, pero inferior a los de Argentina, Chile, Ecuador y México" (OCDE, 2102: 115). Por lo tanto, la Universidad del Valle debe seguir siendo una institución líder en una política de equidad social. Esto significa que debe seguir haciendo un esfuerzo grande por vincular a las poblaciones excluidas estructuralmente, es decir, que se deben potenciar las políticas de discriminación positivas para las minorías étnicas, indígenas, afrocolombianas y jóvenes en condición de discapacidad.

Algunas de las estrategias pueden ser las siguientes: mejorar la rentabilidad social de la universidad mediante un plan de responsabilidad social corporativa que convierta a la universidad en una institución globalmente competitiva y localmente comprometida; promover iniciativas para mejorar la visibilidad y el reconocimiento social de la universidad; entre otras.