La Universidad del Valle, consciente de los problemas ambientales que genera en el cumplimiento de su tarea misional, asume su responsabilidad social y ambiental orientando sus actividades de docencia, investigación, extensión y administración hacia la gestión ambiental, convirtiendo sus campus en un escenario de enseñanza con el ejemplo. En este sentido, la Universidad reorientará su quehacer a la interpretación de nuevos paradigmas, como el del desarrollo sustentable, creando modelos alternativos que, a través de la formación ambiental, permitan contribuir a la construcción de una sociedad capaz de afrontar responsablemente los nuevos retos del desarrollo.

Es compromiso de la institución disminuir su huella ecológica dentro y fuera de los campus mediante el diseño de estrategias enmarcadas en la Política Nacional de Producción y Consumo Sostenible, las tendencias de la arquitectura bioclimática, el uso de energías renovables, el manejo adecuado de los residuos sólidos, la ordenación del territorio y el uso digno del espacio público. Para cumplir con estos retos, la Universidad involucrará de manera transversal la dimensión ambiental en la formación, la investigación y la extensión, de tal forma que se garantice el cuidado y la defensa del ambiente sano, el respeto por la naturaleza el uso eficiente de sus recursos, el consumo sostenible y la promoción de una cultura ética y ambiental.

De esta manera, la Universidad se proyectará como una institución educativa reconocida como modelo de sustentabilidad, basado en la educación con el ejemplo, en la cual su responsabilidad con la sociedad, la cultura y el territorio se exprese en prácticas, valores y principios ambientales que definen la identidad de la Universidad del Valle. En este sentido, la Universidad aspira a declarar el Campus de Meléndez como Jardín Botánico de tipo arboretum del nivel nacional.

Dentro de las estrategias de esta apuesta pueden estar las siguientes: el reconocer que el campus de la Universidad del Valle existe una colección muy importante de árboles, su protección y consolidación; ofrecen al municipio de Cali, y a la región, un espacio natural de riqueza paisajística con fines educativos, culturales y de ecoturismo; preservar el patrimonio vegetal asociado al sistema espacial, arquitectónico y urbanístico del campus; contribuir a que la utilización de las especies de la flora y de los ecosistemas naturales se efectúe para que permita su uso y disfrute no sólo para las actuales sino también para las futuras generaciones; conservar la diversidad genética de individuos y poblaciones de ecosistemas de la región, principalmente, la que corresponde a la zona de vida del bosque seco tropical.