Lo que pasa en la U

Seguiremos trabajando por la excelencia académica y por derrotar la violencia, rector Edgar Varela

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Viernes, 02 Diciembre 2016
Agencia de Noticias Univalle


Fortalecimiento de regionalización, buena convivencia de la comunidad universitaria y respaldo a la paz, fueron los temas centrales de la intervención del rector en ceremonia de grados.

La ceremonia de grados es una ocasión muy especial para las familias. Hacen un gran esfuerzo para educar a nuestros hijos desde pequeños, desde el jardín siguen su rastro de vida a lo largo de la primaria y de la secundaria. Luchan a brazo partido porque los hijos logren un cupo universitario, en este caso en Univalle una de las mejores universidades del país. Hoy, los hijos coronan con éxito la carrera que han escogido para servir a la sociedad, y también para apoyar a sus familias. Felicito a los padres y familiares por el éxito que significa que sus hijos se gradúen en el día de hoy.

Este es un momento muy especial para la Universidad del Valle porque se acaban de cumplir 30 años del Sistema de Regionalización. Somos la única universidad territorial del país, que tiene un sistema de sedes muy consolidado en diferentes ciudades del Valle del Cauca y del norte del Cauca. Para destacar ese carácter descentralizado, los estudiantes del Sistema no se gradúan en Cali; se hacen diversas ceremonias a comienzos de diciembre y finales de noviembre en cada una de las sedes.

Diez mil doscientos cincuenta (10.250) estudiantes, hoy hacen parte del sistema de Regionalización, de un total de veintiocho mil (28.000) estudiantes de nuestra universidad. Son más de la tercera parte. Sin ellos no se podría explicar el desarrollo pujante de ciudades como Buga, Tuluá, Buenaventura, Palmira, Cartago, Yumbo, y las demás que tienen sedes regionales.

Hace unos días, en Buga precisamente, celebramos los 30 años de Regionalización. Como Rector me he comprometido a que Regionalización se integre cada día más al estándar de calidad de la universidad en Cali y a que sus logros perduren en los próximos años.

En el caso de Cali, durante mi rectoría en este año hemos fortalecido la calidad y excelencia académica cumpliendo el propósito misional principal del Alma Máter. Tenemos la satisfacción de que los rankings e indicadores que usualmente se publican, muestran que la Universidad del Valle es una de las primeras universidades en investigación de este país y de América Latina. En un reciente ranking internacional, muy connotado, quedamos en el lugar número 48, es decir, entre las mejores 50 universidades de América Latina.

Nosotros queremos seguir potenciando esta calidad, queremos seguir trabajando en excelencia, en derrotar la deserción, en mejorar los tiempos de graduación y queremos también -segundo gran objetivo para este año, hacer que la universidad sea plenamente una universidad que rechace la violencia bajo la consigna de Univalle Territorio de Paz.

Como Rector, tomé la decisión este año de erradicar a grupos criminales que vendían droga en Meléndez, cerca del coliseo en el principal campus de nuestra universidad. Hemos erradicado estos grupos de traficantes que ya no tienen presencia aquí. Nos ha costado amenazas, pero vamos a defender la universidad.
También hemos enfrentado a encapuchados que hacen disturbios. Vamos a seguir rechazando sus métodos. No hay derecho a que un territorio de paz donde el tiempo debe pasar entre las aulas, la biblioteca, el esparcimiento, la cultura y el deporte, sea usado por grupos minúsculos. Muchos de ellos ajenos a la Universidad y con agendas externas, para seguir protagonizando hechos de violencia. Sé que en esta decisión de erradicar la violencia del campus me acompaña toda la comunidad universitaria como me lo han expresado.

También buscamos erradicar la violencia entre miembros de nuestra comunidad. He recibido quejas de que hay algunos estudiantes que se gradúan en el día de hoy y que están incursos en procesos disciplinarios por agredir a otros estudiantes. La universidad es respetuosa del debido proceso, del derecho, de la presunción de inocencia. Ayer hablé con la madre de uno de los estudiantes agredidos que me pedía que no le entregara el diploma al presunto agresor. Debí explicarle que como funcionario público que soy, no puedo impedir que alguien se gradúe pues debo acogerme a la presunción de inocencia, aun cuando el graduando esté incurso en un proceso disciplinario.

Le garanticé sí a esta madre de familia, que la Universidad continuará la investigación, que habrá sanciones si se demuestra, con base en el debido proceso, que hay culpabilidad en este episodio. Si la persona sindicada es sancionada no podrá ser estudiante de posgrado ni en ésta, ni en ninguna otra universidad pública del país y probablemente también se le pueda impedir el ejercicio de la función profesional. Nosotros vamos a defender a nuestros estudiantes de toda forma de violencia que se suscite en nuestros campus.

Estamos trabajando por una cultura de paz. Como Rector de la universidad saludo que finalmente en esa misma dirección el Gobierno colombiano y las FARC hayan llegado a un segundo acuerdo esta semana para que la guerrilla de las FARC en el plazo de 6 meses se desmovilice, entregue las armas y se cierre este doloroso episodio de la guerra intestina que tantos muertos nos ha causado. Sé que hay muchos debates políticos en los que no me quiero inmiscuir, acerca de la naturaleza de los acuerdos. Pero por encima de esos debates Colombia se merece la paz. Yo sé que todos los que votaron por el sí, y la inmensa mayoría de los que votaron por el no o se abstuvieron, queremos que la paz sea realidad en Colombia, aun cuando tengamos diferencias en cómo lograrlo.

Como Rector de universidad me alegra mucho que se firmen acuerdos que cierren la guerra. Porque este país tiene el dudoso honor de tener el gasto público militar más alto de América Latina. El ejército colombiano es el más grande de nuestro continente; quinientos cincuenta mil hombres (550.000) por encima del de Brasil, que tiene 4 veces nuestra población. Llevamos décadas dedicándole recursos a la guerra; un helicóptero Black Hawk vale 16 millones de dólares que más de lo que la Universidad del Valle destina en investigación en un año. No hay derecho a que Colombia siga comprando helicópteros Black Hawk e invirtiendo millones de dólares en la guerra, cuando los podría dedicar a la paz, cuando los podría dedicar a la educación, a erradicar la pobreza y la desigualdad social.

Así que esperamos que los líderes públicos de este país, el Congreso de la República, los gobernadores, los alcaldes, todas las autoridades, cooperen a cerrar el capítulo de la guerra y le den prioridad a la educación. Porque la educación de calidad, sobre todo la educación pública es la salida más importante en términos de movilidad social y en términos de equidad. La Universidad del Valle, avanzando en esa dirección acaba de publicar la lista de los admitidos, de los nuevos estudiantes que comienzan el ciclo. Son más de dos mil seiscientos (2.600) estudiantes. Lamentablemente sólo hay este número de cupos para un total de trece mil (13.000) aspirantes que se presentaron.

Nosotros por eso somos una universidad de excelencia con el lema de la mejor para los mejores. Quisiéramos admitir a más estudiantes, pero por supuesto necesitamos como universidad del Estado más recursos públicos. En la medida en que se desestimule la inversión en la guerra y en el conflicto armado, los colombianos tendremos que defender y reclamar que esos recursos vayan para la educación primaria, secundaria y universitaria de calidad. Como rectores de las universidades del Estado hemos levantado esa bandera ante el gobierno nacional y ante el congreso y esperamos que se pueda concretar en el curso de los próximos años.

Felicito de nuevo a los graduandos, muchos de ellos de excelencia a quienes hoy les haremos los reconocimientos merecidos. Felicito a sus familias y tengan la seguridad de que esta universidad seguirá siendo la mejor para los mejores.