Logo Univalle Foto
Consultar en la Biblioteca Teléfonos de las Facultades Buscar en Univalle Portal de la Universidad del Valle

Bases para el Plan de Desarrollo
DE LA UNIVERSIDAD DEL VALLE 2005 - 2015

 
 
Resumen Ejecutivo

INTRODUCCIÓN

Una Universidad Regional con perspectiva global

La Universidad del Valle es el patrimonio cultural más importante del sur-occidente colombiano. Su tamaño, su complejidad académica, el número de sus estudiantes, la masa crítica de sus profesores, el nivel académico de éstos, conforman un conjunto de saberes y acciones de primer orden. Su misión definida desde sus primeros tiempos: “Educar en el nivel superior, mediante la generación y difusión de conocimiento en los ámbitos de la ciencia, la cultura y el arte, la técnica, la tecnología y las humanidades, con autonomía y vocación de servicio social”, está hoy más vigente que nunca.

El Plan de Desarrollo 2005-2015 confirma esa misión en el establecimiento de sus ejes conceptuales, en la determinación de sus estrategias y en el establecimiento de sus prioridades, la primera de las cuales es el logro de la excelencia académica, de la cual dependen todas las demás y su realización como Institución.

La Universidad del Valle enfrenta los retos de la sociedad del conocimiento educando de modo integral, con fundamento en el método científico, la reflexión filosófica y la creatividad artística, impulsada por un espíritu emprendedor que hace referencia a la promoción de esas cualidades: la innovación, la creatividad, la crítica.

Esa concepción se realiza en un medio social que tanto por su enorme potencialidad como por sus enormes carencias exige a las instituciones respuestas a sus necesidades más sentidas. En ese contexto existen unos principios rectores que definen el perfil institucional de la Universidad del Valle. Ellos son los de una universidad estatal y pública, de naturaleza oficial al servicio de los intereses generales de la sociedad; con equidad, sin discriminación y sin exclusión de ninguna clase; que ofrece formación integral de excelencia, con estándares elevados de calidad en un proceso continuo de mejoramiento de los métodos de enseñanza y aprendizaje y de las formas de apropiación del conocimiento; con la investigación al servicio de lo académico y ligada estrechamente a la docencia, ocupando un lugar preponderante en las actividades de profesores y estudiantes; pluralista y democrática en todos los órdenes, tanto en la defensa del sistema político democrático como en la determinación de sus propios procedimientos de gobernabilidad interna; y finalmente, dentro de la perspectiva global en que está inmersa, una universidad regional, integrada orgánicamente a un proyecto regional, al servicio de la construcción equilibrada y justa de la diversa área geográfica y política a lo largo y ancho de la cual desarrolla su gestión académica.

La sociedad del conocimiento

La educación superior se está transformando rápida, esencial y vigorosamente en todo el mundo por el impacto del crecimiento económico basado en el conocimiento y en las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. Esta transformación ha traído más exigencias de calidad y productividad, más competencia entre instituciones y una gama más amplia y diversa de opciones para elegir. Las dimensiones de la educación superior se han ampliado: educación a distancia, universidades abiertas y en línea, amplia masificación de la oferta, aulas sin fronteras.

En los últimos años se han desarrollado nuevas formas de suministro educativo (transnacional, internacional, franquicias, sucursales), nuevas demandas (educación continua, educación para adultos, reciclaje, educación a lo largo de la vida), nuevas alternativas de oferta educativas que trascienden las fronteras geográficas de los mismos proveedores gracias, por supuesto, a las nuevas tecnologías de información y comunicación, y nuevos proveedores (universidades corporativas, empresas de telecomunicaciones, instituciones con ánimo de lucro, consorcios). La Universidad del Valle enmarca su acción en esa realidad que abarca lo internacional, lo nacional y lo regional, con el criterio de que la educación, como ha sido reconocido en todas las declaraciones y en todos los tratados internacionales es un derecho humano y bien público, y no un servicio más que se puede comercializar.

La formación integral

La misión de la Universidad ha sido siempre la misma desde sus orígenes: educar. Pero los contenidos de esa misión han ido cambiando según los tiempos, a medida que cambia el concepto de lo que se entiende por educación. Mantener y transmitir los valores de la verdad revelada, en la universidad confesional de la Edad Media; abrir la mente a las verdades de las ciencias naturales y sociales, en la Universidad de la Ilustración; entrenar en los oficios y los descubrimientos de la técnica en la universidad de la Revolución Industrial; generar y difundir conocimientos para la construcción de una sociedad justa y democrática, en la actualidad.

Cuando se dice que se educa para la paz, para la libertad, para la justicia, para el progreso, para la democracia, para la realización personal, se está hablando de lo mismo: de entregarle a una persona los instrumentos para que construya esos valores, para que los defienda como su patrimonio más preciado. La ignorancia atrae todas las sombras. No puede haber una sociedad democrática si no hay paz, ni libre si no hay democracia, ni justa si no hay progreso; y nada de ello puede ser posible sino hay educación porque ningún individuo puede encontrar su realización personal en medio de la tiranía, del atraso o del abuso.

La ambición última de un educador no es preparar a la gente en las exigencias de un oficio. Es creer que a través de la disciplina en el aprendizaje del oficio se aprenden otras cosas que surgen de haber hecho parte de una comunidad de conocimiento, que en muchas ocasiones se enseñan con el ejemplo: el respeto a la opinión ajena, a las diferencias, a la ley; y el derecho a impugnarlo todo, a buscar nuevos caminos, a cambiar.

Ese ambiente de discusión respetuosa de todos los temas, de debate perpetuo, es lo propio de la academia. Y ese es el ambiente que queremos aclimatar en la Universidad del Valle. Es un proceso que nos debe llevar al final del decenio que abarca este plan a tener uno de los mejores centros de educación superior pública de Colombia por su cobertura, excelencia académica, investigación, apertura internacional, estabilidad administrativa, penetración popular, cultura democrática, presencia y compromiso social con la región y el País.

Es mucho lo que se ha hecho en los cincuenta y nueve años de existencia de la Universidad, desde cuando un grupo de hombres visionarios comprendió la necesidad de una institución pública de educación superior que le diera a la región el impulso necesario para convertirse en la más moderna de Colombia. Todos los analistas de ese gran fenómeno socioeconómico que fue la modernización del Valle del Cauca, encuentran en la Universidad del Valle uno de sus promotores más dinámicos. En campos que van de las ciencias aplicadas a las ciencias sociales, los aportes de la Universidad a la región han sido sobresalientes con la característica común de haber logrado una permanente comunicación entre las necesidades de la sociedad y las de la academia que ha constituido a lo largo de su historia el rasgo más sobresaliente de su carácter institucional.

La enseñanza fundamentada en la investigación

La educación superior contemporánea sólo es posible si hay una sólida base científica integrada con el desarrollo tecnológico, con enfoque crítico-social y fundamentada en valores éticos y estéticos. Para cumplir con su misión la Universidad ha de investigar, reflexionar críticamente y valorar ética y estéticamente los resultados.

La Universidad del Valle de sus primeros tiempos, centrada en la docencia y con proyectos de investigación, está dando paso a una Universidad fundamentada en la investigación y la reflexión crítica como base para los proyectos de formación. De una Universidad que hizo docencia y creó las condiciones para la formación de profesionales de alto nivel con logros investigativos en algunos campos, se avanza ahora hacia una Universidad cuya formación se sustenta en la investigación. Además, hoy la universidad pública fundamenta su identidad en el compromiso, que nace de ser en la práctica casi la única institución en América Latina con capacidad suficiente para responder a las demandas sociales, complementando la investigación de frontera, con la formación avanzada, el servicio especializado y la crítica social. No en vano el núcleo de universidades líderes en Colombia, entre las cuales ocupa lugar destacado la Universidad del Valle, se encamina aceleradamente, cada una desde su especificidad y contexto, a la investigación científica, al desarrollo tecnológico, a la función crítico-social y a la educación de posgrado del más alto nivel.

La universidad es su talento humano

El principal recurso de una nación es el talento humano. Ningún otro recurso equipara sus bondades, potencialidades y rendimientos. Es la condición indispensable de la creación de riqueza y bienestar. Aquí se encuentra implícito un presupuesto ético que es necesario enfatizar, porque la vida humana es el primer valor y la promoción del talento humano no se reduce sólo a la actividad técnica, sino también a las relaciones sociales y a los valores ético-estéticos. La Universidad debe crear las condiciones para que el talento de nuestra Nación fructifique y le retorne solidariamente los beneficios de la ciencia, la técnica, la reflexión crítica y los valores ético-estéticos. Para que la educación sea integral la Universidad debe contribuir a que la juventud construya proyectos de vida significativos, ricos en experiencias sociales y humanas. Como institución pública, además, le corresponde generar las condiciones para que el talento humano, sin distinción de raza, credo, estrato social, edad o género, tenga la oportunidad de realizarse para beneficio de todos: Si un colombiano crece todos crecen.

Los retos a los que se enfrenta la Universidad del Valle en el siglo XXI implican también la modificación de su estructura tanto académica como administrativa, lo cual pasa por la formación de un núcleo académico y directivo comprometido, la diversificación de las fuentes de financiación, sin perder su carácter estatal, la estimulación de los procesos académicos y el fomento de una cultura de mejoramiento continuo en la organización. En este orden de ideas, es importante la profesionalización, la dignificación y el mejoramiento de las condiciones del trabajo académico y administrativo. Esencial es el proceso de crear las condiciones para un ejercicio digno, estable y creativo de la carrera profesoral, con la garantía de un continuo relevo generacional que haga posible la continuidad de la Universidad en el tiempo.

La Universidad es lo que son sus profesores y en este sentido, la Universidad del Valle es una institución de tradición en la formación de sus cuadros académicos. Desde 1978 estableció una política de estímulos académicos, la cual fue actualizada en este año 2003, que le permite hoy mostrarse con orgullo como la Universidad colombiana con el mayor índice de profesores con doctorado, el 22% mientras que la media nacional es inferior al 2%. Esta vocación que ha caracterizado a nuestra institución debe fortalecerse en la búsqueda de la excelencia académica.

La vinculación con el entorno

La Universidad del Valle está posicionada en el nivel regional, nacional e internacional como una de las más importantes instituciones de Educación Superior de Colombia. Así lo muestran indicadores como el desempeño de sus estudiantes en los Exámenes de Calidad de la Educación Superior, los resultados de las convocatorias de Colciencias, los pares académicos que han evaluado sus programas de pregrado y posgrado, las relaciones con las entidades oficiales y los aportes concretos y visibles de la Universidad al desarrollo social, cultural y económico de la región y el país. Lo anterior sólo ha sido posible gracias a su capital humano y a una gestión conjunta de todos sus estamentos que generó condiciones de sostenibilidad y credibilidad después de la profunda crisis financiera e institucional de 1998, de la cual ha emergido fortalecida y actual.

En su condición de principal universidad pública de la región, la Universidad del Valle debe ser apoyo fundamental para el desarrollo del Valle del Cauca y el Suroccidente del país. El Departamento muestra signos positivos de recuperación gracias a la sinergia entre las fuerzas vivas regionales y la administración departamental, que han concretado programas como el Plan Maestro de Desarrollo, Planeta Valle y la Agenda Regional de Ciencia y Tecnología, y en ese contexto la Universidad del Valle, en sus orientaciones y acciones, debe articularse al entorno regional y al futuro como Universidad en la vanguardia del conocimiento, estrechamente ligada a los intereses de su comunidad. Debe ser una Universidad regional con visión global. Contribuir a la creación de un proyecto de región articulando sus iniciativas con las de las demás fuerzas regionales y nacionales que tienen ese mismo propósito, en lo cual la construcción de un sistema de regionalización, con sedes y regionales situadas en los polos de desarrollo del departamento, orgánicamente integradas al proyecto universitario, es un instrumento fundamental.

Las dinámicas de la Universidad y la región tienen propósitos comunes. Le corresponde a la Universidad la formación de profesionales creativos, comprometidos y conocedores de los problemas sociales. En este sentido es necesario que la Universidad articule de modo autónomo su plan de desarrollo con otros proyectos de desarrollo regional, estableciendo un equilibrio entre lo que piensa y lo que hace, entre la reflexión y la acción.

La vocación democrática y pluralista

El tema de cómo asignar recursos estatales a la educación superior es particularmente sensible. La Universidad del Valle no comparte una política de sustitución de financiación de la oferta por financiación de la demanda. Los mecanismos de financiación de la educación deben ser complementarios a las obligaciones estatales con la universidad pública y de acceso real a los estudiantes de menores recursos.

El fundamento de las obligaciones estatales con la educación universitaria es por supuesto, el derecho a la educación superior en condiciones de equidad para todos los ciudadanos, que sólo puede garantizarse en el marco de una universidad pública con financiación estatal. Derecho que pocos pueden ejercer, lo cual crea de paso la obligación de las instituciones universitarias de estar a la altura de esa responsabilidad en el manejo de sus recursos, en la ampliación de su cobertura, en la formación de los profesionales que la sociedad necesita y en la calidad de sus servicios.

Así que el fortalecimiento financiero de las universidades públicas es expresión de una política de justicia social, que en el caso de la Universidad del Valle se expresa en una vocación democrática y pluralista. Sus estudiantes son hoy en proporción alta, personas de bajos ingresos seleccionados por un riguroso sistema de meritocracia. La Universidad se convierte en una fuerza de equilibrio social y de generación de oportunidades de bienestar. La universidad pública está en la obligación de convertir el privilegio de acceder a la educación superior en un asunto de méritos académicos no de ventajas sociales o económicas.

La cobertura y calidad son inseparables

En principio, crecer con calidad señala un primer desafío de productividad para las Universidades públicas, que tiene obvios límites. Atender con calidad más estudiantes y competir con otras instituciones en eficiencia implica mejorar la gestión de todos los factores. Como mínimo, se requiere mantener los cupos actuales y aumentarlos gradualmente. A su vez, eso implica preguntarse dónde existen las condiciones para aumentar estos cupos y proyectar los impactos futuros de este crecimiento. Creemos en la Universidad del Valle que existe un amplio espacio de trabajo y que independientemente del logro de esa meta numérica hay mucho que hacer en materia curricular, sobre lo cual este plan propone iniciativas valiosas.

Sin embargo, existen límites estructurales que dificultan la labor. En especial hay que tener en cuenta el número de docentes y asistentes de docencia, la construcción y el mantenimiento de la planta física (laboratorios, aulas, espacios comunes), el crecimiento en los proyectos de inversión y la asignación de recursos para procurar un mínimo de bienestar para la comunidad universitaria. Dentro del actual sistema, las universidades pueden crecer hasta un cierto límite, más allá del cual resulta muy costoso el aumento de cupos. Este es el desafío de la sostenibilidad. Dicho en otras palabras, existen límites al crecimiento que es necesario explorar y tener en cuenta para no producir efectos indeseados. Dentro de la multitud de factores, es oportuno considerar al menos dos. En primer lugar, la planta profesoral y su perfil demográfico. Esto significa que muchos de los mejores docentes e investigadores, líderes de grupos de investigación y autores reconocidos, pueden retirarse de la Institución y emigrar hacia otras instituciones. La Universidad esta en procura de crear un sistema de gestión de conocimiento para que todo el saber y la experiencia acumulada por estos profesores no se pierda una vez ellos se hayan retirado. En segundo lugar, es necesario tener en cuenta las condiciones que permite el decreto 1279 acerca de la incorporación de jóvenes talentos a las universidades públicas, quienes enfrentan una muy baja remuneración de enganche, en franca desigualdad de condiciones frente a los jóvenes talentos de las universidades privadas.

Es claro que el crecimiento de la cobertura con calidad es una responsabilidad colectiva y no una responsabilidad de cada una de las instituciones, en donde la calidad se deja a su propia cuenta y riesgo. Es el sistema, en su conjunto, el que está en juego y precisamente por ello debe existir un proceso de pensamiento estratégico que analice las tendencias, los actores y el contexto internacional, con economía de escala y oportunidad. Las universidades estatales están en capacidad de aunar sus esfuerzos para analizar el entorno, proponer escenarios de crecimiento y afinar estrategias, así como lo han venido haciendo para establecer indicadores de gestión. Pero, cada universidad pública debe hacer el esfuerzo de establecer los criterios y las metas que lleven a un desarrollo armónico del sector de educación superior en Colombia. Este Plan de desarrollo es un paso en ese sentido.

La autonomía es esencial

La autonomía universitaria es un principio que emana de la naturaleza misma de su quehacer académico y pertenece a un legado de remoto origen medieval, universalmente vigente en la actualidad. Es condición esencial para el cumplimiento de la misión de la universidad y el desarrollo de sus funciones básicas, con independencia del poder político y de toda clase presiones o señalamientos, que interfieran el desarrollo del conocimiento y la libre expresión de las ideas.

Jurídicamente está consagrada en los Artículos 28 y 29 de la Constitución Nacional y en el Artículo 57 de la ley 30 de 1992, que le define su especificidad como categoría especial para las universidades estatales. En la Universidad del Valle, está consignada en el Articulo 6ª del Estatuto General.

La autonomía universitaria no es absoluta, ni puede interpretarse como marginamiento de la sociedad o intercambiarse con nociones de fuero, “ghetto” o extraterritorialidad; es relativa y tiene limitaciones normativas en el orden financiero y administrativo. En ocasiones puede generar tensiones con determinadas políticas públicas y, su falta de control, propiciar abusos que tienden privilegiar intereses particulares o de grupo. Para garantizar su ejercicio responsable y evitar anomalías, debe ser ejercida colectivamente por la dirección universitaria, en sus distintos niveles, siguiendo estrictamente los principios de transparencia administrativa y rendición de cuentas ante la comunidad universitaria, los cuerpos colegiados, los órganos gubernamentales pertinentes y la sociedad, especialmente en aspectos relacionados con el manejo de los recursos que le son asignados para el cumplimiento de su misión.

Esa Universidad autónoma, democrática, regional, pública, de investigación y de excelencia, de frente al siglo XXI, es la que se quiere seguir construyendo, en los términos que a continuación se expresan.

Resumen Ejecutivo

 
Mayor información
Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional
http://planeacion.univalle.edu.co/
c.e.:  planeacion@univalle.edu.co
Tel: +57 2 3212223 - 3315277
©1994-2004
Universidad del Valle
Cali,Colombia
Portal de la Universidad del Valle