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RESUMEN
EJECUTIVO
El
documento “Bases para el Plan de Desarrollo
2005-2015” establece los referentes
institucionales de tipo conceptual y filosófico
sobre los cuales la Universidad suele definir
su quehacer. En ese sentido, sobre la base
de su acción como entidad autónoma,
como se lo garantiza la Constitución
nacional, define como misión, educar
en el nivel superior, señala la intención
de consolidarse, a futuro, en una Universidad
de excelencia e identifica, como principios
rectores el respeto y la tolerancia, la
libertad de cátedra, la formación
integral y el compromiso con los valores
democráticos.
Construir,
mediante un proceso participativo, una visión
compartida de futuro, estratégica
y prospectiva que a largo plazo contribuya
al mejoramiento continuo de la Universidad;
esa misma visión se propone como
propósito central desde el punto
de vista conceptual y metodológico,
de los procesos de planeación que
se han puesto en marcha para definir un
Plan de Desarrollo hasta el 2015. Para lograrlo,
se aspira a que el documento genere respuestas
a dos preguntas importantes: ¿Cuáles
son las opciones estratégicas de
futuro que tiene la Universidad? y ¿Qué
capacidades debe construir para acceder
a ellas?. El proceso de planeación,
en el que ha incursionado la Universidad,
incluye esfuerzos para establecer cuál
es la situación actual de la Institución
teniendo como referente sus sesenta años
de existencia, definiendo unos escenarios
posibles y sobre todo, tratando de establecer
con la mayor precisión lo que hay
que hacer y la forma como se debiera hacer
para llegar a donde la Universidad quiere
llegar en el 2015.
En
este orden de ideas, el documento hace un
análisis del entorno en el que se
mueve la Universidad, en el ámbito
económico y social así como
en el de la educación superior. En
el primero, en el campo internacional, se
percibe un entorno, globalizado y altamente
competitivo, caracterizado por geomercados,
redes de conocimiento y conflictos de carácter
étnico, religioso y nacionalista.
En América Latina, el entorno se
perfila poco dinámico en crecimiento
económico pero optimista en cuanto
a la posibilidad de utilizar la educación
como mecanismo estratégico de desarrollo.
Nacionalmente, a pesar de todas las restricciones,
el entorno se percibe optimista en cuanto
a las oportunidades que tiene la Universidad
de contribuir a la construcción de
la nación colombiana, de pensar y
afrontar la transformación productiva
del país, de formar capital humano
altamente especializado, de aprovechar la
biodiversidad y los ecosistemas estratégicos,
de generar un proyecto de nación
sobre fuertes bases éticas y culturales
y de disminuir significativamente las brechas
cognitivas, tecnológicas y digitales
que se suelen gestar en procesos de globalización.
En el orden regional, el diagnóstico
del entorno se presenta con muchas dificultades
en virtud de los problemas que aquejan no
sólo al sistema productivo sino también
al sector social. Las respuestas se perfilan
en diagnósticos previamente existentes,
uno de los cuales es el Plan Maestro de
Desarrollo del Valle del Cauca, cuyos objetivos
incluyen la posibilidad de construir equidad
social y cultural, promover una revolución
productiva, fortalecer la gobernabilidad
y la reconstrucción del tejido social
y transformar y organizar el territorio
como un sistema equilibrado y dinámico.
La Universidad del Valle, por su carácter
de universidad regional está llamada
también a jugar un papel importante
en la reconfiguración de éste
entorno.
El
entorno internacional de la educación
superior se percibe transformado por el
impacto del crecimiento económico
basado en el conocimiento y en las tecnologías
de información y comunicación
y por el surgimiento del concepto de aulas
sin fronteras. En el ámbito latinoamericano,
el entorno se percibe marcado por un crecimiento
sin precedentes en la matrícula y
en la oferta de programas de formación
técnica y tecnológica y por
el desfase entre un enorme y rápido
cambio político, tecnológico,
socioeconómico y cultural y la capacidad
para asimilarlo y traducirlo en respuestas
efectivas y oportunas. A nivel nacional,
la educación superior tiene ante
si los retos de ampliar cobertura, asegurando
calidad y pertinencia; adaptarse curricularmente
a los cambios en los sistemas productivos
y en el mercado laboral, y prepararse para
paliar los efectos inevitables de la globalización
y la internacionalización. A nivel
regional, la educación superior y
en particular la Universidad, debe liderar
la generación de nuevo conocimiento,
la transferencia de tecnología y
una formación profesional pertinente
y de calidad de tal manera que se pueda
responder, en forma más efectiva,
a las demandas regionales.
El
documento, señala, finalmente, algunos
de los desafíos que la Universidad
del Valle tendrá que enfrentar como
consecuencia del entorno particular que
se acaba de describir. En primer lugar,
aceptar el reto de ofrecer educación
integral pertinente y de calidad que contribuya
a la apropiación social de la ciencia
y de la tecnología y a la construcción
de una sociedad del conocimiento. En segundo
lugar, asumir liderazgo institucional en
temas estratégicos del desarrollo
regional que le permitan, por un lado, vincularse
efectivamente a éste y, por otro,
contribuir a la reconstrucción del
tejido social y a la creación de
capacidades para la negociación y
la solución de conflictos. En tercer
lugar, orientar el quehacer de la Universidad
a la solución de problemas regionales
mediante la investigación básica
y aplicada.
El
documento hace también un exhaustivo
análisis de la situación interna
de la Universidad. Empieza por señalar
como ésta, en pocos años,
pasó de ser una universidad industrial
vinculada a los sectores agrícola
e industrial a una institución que,
superando las dificultades y limitaciones
que le han aquejado, se caracteriza hoy
por su vocación investigadora y por
su indiscutible perfil de universidad moderna,
dinámica y sintonizada con la creciente
demanda de acceso a la educación
superior en el nivel regional. Intenta luego,
describir el perfil académico de
la institución con base en su oferta
académica (90 programas de pregrado,
casi un centenar de posgrado, incluidos
desde luego, ocho programas de doctorado),
en las modalidades de ofrecimiento (presencial,
desescolarizada, virtual, jornada ampliada),
en el soporte que ésta oferta académica
recibe de la investigación (91 grupos
reconocidos por COLCIENCIAS, 3 de ellos
en asocio con otra Universidad, 450 proyectos
registrados internamente, 20 financiados
externamente), en la acreditación
de calidad de sus programas académicos
(en las áreas de salud, ingeniería
y ciencias, todos con acreditación
de alta calidad) y los programas en vías
de acreditación (psicología,
humanidades, educación y pedagogía
y ciencias sociales y económicas),
en el perfil de sus profesores (750, de
los cuales la mitad tiene estudios de maestría
y una cuarta parte, de doctorado superando
de lejos la media nacional) y en las características
académicas y socioeconómicas
de sus estudiantes (casi tres cuartas partes
pertenecen a estratos 2 y 3).
Dos
conceptos importantes, le sirven de soporte
al perfil académico. Por una parte,
el concepto de formación integral,
referido a la posibilidad de que los estudiantes
de la Universidad no solo desarrollen las
competencias profesionales propias de sus
carreras sino que además se caractericen
por su autonomía intelectual, su
disciplina de trabajo académico e
intelectual, su compromiso y responsabilidad
social y ciudadana, su capacidad para contribuir
al desarrollo de su entorno familiar y colectivo
y por su disposición a comprometerse
con su propio desarrollo personal, ético
y cultural. Por otro, el concepto de universidad
de investigación que hace referencia
al carácter de institución
de educación superior cuyas acciones
de formación están fundamentadas
en los procesos de generación, apropiación,
transformación, difusión transferencia
y aplicación responsable del conocimiento.
El
análisis interno incluye una descripción
de la forma como la Universidad asume su
gestión administrativa y financiera.
En ese sentido, se señala la puesta
en marcha de un importante proceso de modernización
institucional con tres frentes de acción
(reglamentación, calidad y reestructuración)
dentro de los que se destacan el ajuste
y actualización de normas, la implementación
de sistemas de información, administración
y calidad, la homogenización de denominaciones
y la simplificación de la estructura
organizativa. El documento destaca, algunas
de las acciones que la Universidad ha emprendido
para garantizar una adecuada gestión
del recurso físico (Plan Maestro
de Recuperación y Desarrollo de Planta
Física), de los recursos financieros
(Renegociación de la deuda pública,
creación de un Fondo de Pensiones),
del recurso humano (convocatoria de nuevos
docentes), del bienestar universitario y
de las sedes regionales (Procesos de reconversión
en Seccionales, mejoramiento de la calidad
y construcción de autonomía
financiera).
El
documento recoge los resultados de un importante
ejercicio de análisis estratégico[1]
que se adelantó con directivos
universitarios y representantes de diversos
sectores externos, en un esfuerzo por identificar
fortalezas institucionales (prestigio, posicionamiento
a nivel nacional e internacional, capacidad
de investigación), debilidades y
limitaciones (vulnerable estructura financiera,
aislamiento frente al entorno, gobernabilidad),
oportunidades (necesidad de educación
superior de calidad, equitativa, pertinente
e integral) y amenazas (débil crecimiento
económico regional, política
estatal en materia de educación superior,
exigencias en calidad y pertinencia, cambios
en el mercado ocupacional).
Con
base en el análisis de la situación
interna de la Universidad y teniendo en
cuenta el análisis estratégico
que sucintamente se acaba de reseñar,
el documento, utilizando una herramienta
de planificación conocida con el
nombre de construcción de escenarios
intenta describir dos situaciones probabilísticas
(un escenario tendencial y otro, optimista)
caracterizadas, la primera, por un contexto
en el que la Universidad se destaca como
una institución líder en algunos
indicadores de investigación y eficiencia
a mediano plazo pero seriamente amenazada,
a largo plazo, por factores tales como la
inminente jubilación de un número
importante de profesores titulares y una
situación financiera llena de compromisos
y restricciones. La segunda situación,
implica que la Universidad supere el escenario
tendencial, obteniendo mejores resultados
gracias a la puesta en marcha de estrategias,
estructuras y herramientas que mejoren la
productividad y racionalicen los recursos,
promuevan la vinculación efectiva
con el entorno, ayuden a reorganizar y fortalecer
la oferta académica y a redefinir
prioridades en la investigación con
base en áreas de desarrollo estratégico.
Este escenario requeriría también
una mejora substancial en la gestión
estratégica y en los procesos de
recuperación de la imagen y prestigio
institucional así como en la gobernabilidad.(El
procedimiento metodológico para la
construcción del Plan, al igual que
el análisis de los escenarios, se
incorporan a este documento como anexos).
Cinco
asuntos estratégicos se formulan
en el documento como resultado de un proceso
colectivo y participativo sobre alternativas
de desarrollo de la Universidad para los
próximos diez años:
-
Calidad y pertinencia, entendidas como
la posibilidad de encontrar soluciones
efectivas, coherentes y oportunas a las
necesidades y problemas de la sociedad
y especialmente a las que tienen relación
con la construcción de una cultura
de paz y de un desarrollo sostenible.
Se proponen, como líneas de acción
prioritaria, la ampliación y diversificación
de la oferta académica de pregrado
y posgrado, la innovación, virtualización
y flexibilización pedagógica
y curricular, la consolidación
de la institución como universidad
de enseñanza fundamentada en la
investigación, el desarrollo de
procesos de autoevaluación y calidad
académica, el desarrollo profesoral
y estudiantil y los recursos didácticos
y de laboratorio.
-
Vinculación con el entorno, entendido
como la posibilidad de contribuir a la
solución de los problemas críticos
de la región y del país
y a la construcción de un proyecto
cultural, ético y democrático.
Se proponen, como líneas de acción
prioritaria, la extensión y la
proyección social, las relaciones
interinstitucionales efectivas y la internacionalización
de la Universidad.
-
Modernización de la gestión
administrativa y financiera, entendida
como la posibilidad de que la Universidad
asegure que sus estrategias de crecimiento
y desarrollo puedan prever los efectos
y las necesidades en el tiempo. Se proponen,
como líneas de acción prioritaria,
la institucionalización de una
cultura de planeación y control,
la consolidación del sistema de
información institucional, el fortalecimiento
de la planta física global de la
Universidad y la consolidación
de su sostenibilidad financiera.
-
Democracia y convivencia, entendida como
el reconocimiento que la Universidad le
hace a las personas en su esencia humana,
expresado en factores tales como el respeto
a la dignidad, a la participación
efectiva en las decisiones que afectan
su propio desarrollo y a todos aquellos
aspectos relacionados con el desarrollo
de saber. Se proponen, como líneas
de acción prioritaria, la institucionalización
de una cultura de prevención, negociación
y resolución de conflictos, la
calidad de vida de la comunidad universitaria
y la responsabilidad social.
-
Fortalecimiento de su carácter
regional, entendido como la posibilidad
que tiene la Universidad de aportar al
desarrollo regional y en consecuencia
requiere hacer viable, sostenible, eficiente
y eficaz el crecimiento y desarrollo de
las sedes regionales. Se proponen, como
líneas de acción prioritaria,
el fortalecimiento de la oferta académica
con calidad y pertinencia, la sostenibilidad
financiera y administrativa del sistema
y la construcción de Universidad
en las regiones.
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