Por: Yizeth Bonilla

"El optimismo no era unánime. Muy queridos amigos míos me calificaron de utópico, de desconocer lo impropicio del medio para esa clase de instituciones, basados en nuestra tradición pastoril y nuestro clima de zona tórrida. Algunos me detenían en la calle, me pampeaban, e irónicamente me congratulaban por mi obsesión universitaria, y me advertían que no saldría adelante".

Así resumía Tulio Ramírez, primer Rector de la Universidad, las dificultades que afrontó para fundar, en 1945, lo que años después constituiría la Universidad del Valle. El 11 de junio de ese año la Asamblea Departamental expidió la Ordenanza N° 12 que creaba la Universidad Industrial del Valle del Cauca. Conscientes de que la baja preparación académica y profesional de los habitantes del Valle del Cauca influía negativamente en el crecimiento del sector industrial, los legisladores comprendieron que los estudios universitarios debían capacitar al personal que tendría a su cargo la transformación de Cali y de la región, teniendo la visión de extender el radio de acción de la Universidad del Valle en otros municipios del departamento; como quedaría consignado en el Artículo 3° de dicha ordenanza.

El contexto en el que fue creada la Universidad estaba determinado internacionalmente por la coyuntura económica de la posguerra, y nacionalmente por el comienzo de una segunda fase de desarrollo industrial, caracterizada por la producción de bienes intermedios y por la inversión extranjera. Dicho contexto explica, al menos en parte, la orientación tecnocrática de la Universidad durante sus primeros años.

El claustro de Santa Librada recibió a los primeros estudiantes de la Universidad, que inició con la Escuela de Comercio Superior y Administración de Negocios, suprimida en 1950; la Escuela de Enfermería, que tenía como sede el Hospital Infantil Club Noel y que también fue suprimida en 1950; y la Facultad de Agronomía, que en 1946 fue incorporada a la Universidad Nacional y trasladada a Palmira. Figuraba también como anexo a la Universidad, el Colegio Femenino de Segunda Enseñanza, posteriormente separado de la Institución.

Para 1949 ya existía la Facultad de Química, que por petición de su alumnado cambió su nombre por el de Ingeniería Química, la de Ingeniería Eléctrica y la de Arquitectura. En ese mismo año, Hernán Cruz Riascos, fue designado como nuevo rector de la Universidad y estuvo al frente de este cargo por ocho meses.

Hacia 1950, el remezón político que vivía el país trajo consecuencias para la joven institución, que vivió una primera crisis que amenazó con su cierre. En aquella época, Carlos Arturo Cabal se convirtió en el tercer rector de la Universidad.

La Facultad de Medicina, fundada en 1950, abrió sus puertas en 1951. Consecuentemente, los estudios de Enfermería, se volvieron a abrir en 1952, lo que propició la disponibilidad de personal para las labores complementarias en el campo de la salud. En ese entonces, Jorge Vergara Delgado asumió la dirección universitaria, ocupando el cargo de rector por dos años.

En 1954, bajo la administración del rector Mario Carvajal, inició la construcción de la sede San Fernando, con los edificios para las Facultades de Medicina, Arquitectura y para la Escuela de Enfermería. En el mismo año cambió el nombre de la institución por el de Universidad del Valle, bajo la Ordenanza Nº 10 de 1954, y se estableció un Consejo Académico y uno Administrativo, con participación en este último de representantes de diferentes sectores de la comunidad vallecaucana.

En 1955, también bajo el liderazgo del rector Mario Carvajal, se creó el Departamento de Publicaciones que comenzó a preparar trabajos de autores colombianos bajo el nombre de Biblioteca de la Universidad del Valle. En paralelo, comenzaron los primeros estudios de posgrado con la apertura de la Escuela de Graduados de Medicina, a la cual acudían médicos graduados en otras universidades del país, que deseaban especializarse.

El 4 de noviembre de 1957 el Departamento del Valle del Cauca cedió a la Universidad las piscinas olímpicas, el Estadio “Pascual Guerrero” y el Gimnasio “Evangelista Mora”, donación ratificada por el Ministerio de Gobierno. Posteriormente, la Nación adjudicó una reserva de 300 Kms2 en el sector de Bahía Málaga, para establecer un Centro de Biología Marina y para hacer estudios forestales. En ese mismo año se iniciaron estudios de nivel intermedio, estableciéndose la Escuela de Técnicos de Laboratorio Médico y la de Auxiliares de Ingeniería en Topografía y Vías.

En 1959 se creó la Facultad de Economía y en 1961 la Facultad de Ingeniería Sanitaria. Para 1960 la Universidad, con miras a impulsar programas de estudios intermedios y tecnológicos, abrió la Escuela de Comunicaciones cuyo programa tenía una duración de tres años y sus egresados recibían el título de Auxiliar de Ingeniería en Comunicaciones.

Durante esta época el Programa de Medicina ya aparecía fuertemente ligado al Hospital Departamental y la Facultad de Salud era reconocida como pionera en salud pública a nivel nacional gracias a sus programas en Siloé y en el municipio de Candelaria. También se iniciaron los planes para la construcción de la Ciudad Universitaria de Meléndez.

En 1962 se creó la Oficina de Planeación. Entre sus propósitos estaba elaborar los planes para la construcción de la nueva sede, ampliar cobertura y avanzar hacia la transformación de la Universidad en un sistema universitario regional, presente en ciudades intermedias del departamento como: Palmira, Buga, Tuluá, Buenaventura, Zarzal, Cartago, Sevilla y con un núcleo central en Cali.

El terreno de 1’000.000 m2 para la construcción de la Ciudad Universitaria fue cedido por los hermanos Garcés Giraldo. El Banco Interamericano de Desarrollo -BID, aprobó un préstamo de preinversión para iniciar las obras. Para perpetuar el flujo de dinero para construcciones, la Universidad logró la creación por parte de la Nación de una estampilla regional y obtuvo un porcentaje del incremento predial que se produciría al valorizarse este sector.

En 1958 se gradúa la primera promoción de médicos en la Universidad del Valle y se crea la Escuela de Topografía, adscrita a la Facultad de Electromecánica.

A inicios de los años 60, más de la mitad del profesorado ya era especializado y en 1964 las Facultades y Escuelas se fueron agrupando en un sistema de Divisiones, que se tradujo en un incremento de la actividad académica con un mayor número de programas docentes, investigativos y de servicio a la comunidad.

En ese año surgieron la Facultad de Educación, que meses más tarde se transformó en el Instituto de Humanidades y Educación, y el programa de Administración de Empresas que nació en la Facultad de Ingeniería Electromecánica y que al año siguiente se trasladó a la Facultad de Ciencias Económicas. También se creó la División de Ciencias que agrupaba a los profesores de Física, Química, Matemáticas y Biología.

Para 1968, se sentaron las bases del programa de Ingeniería Agrícola en convenio con la Universidad Nacional. Al final de esta década varias fundaciones extranjeras financiaron programas de posgrado, un hecho importante para la internacionalización de la Universidad.

Univalle recibió en esa época la condecoración Cruz de Boyacá y su rector, Álvaro Escobar Navia, la Orden de San Carlos.

Desde 1968, acontecimientos como la guerra de Vietnam, la agitación estudiantil en Europa y la presencia de los Cuerpos de Paz en Colombia, señalados por los movimientos de izquierda como espías estadounidenses, dieron lugar a una serie de protestas, en las que miembros de la comunidad universitaria manifestaban su rechazo a la presencia de fundaciones extranjeras en la Universidad y al convenio con el BID para la construcción de la ciudad universitaria, pues consideraban que iba en contra de la autonomía de la institución. Así mismo, se solicitaba al Gobierno Departamental trasladar a la Universidad el porcentaje asignado en el presupuesto regional.

Estas protestas se extendieron a temas como el elevado nivel de exigencia académica y las decisiones administrativas y se agudizaron hasta el punto que los estudiantes se tomaron la rectoría el 25 de febrero 1971; día en que la policía se tomó por primera vez las instalaciones universitarias. Al día siguiente la policía y el ejército hicieron una retoma que terminó en un crudo enfrentamiento con estudiantes, no sólo de la Universidad del Valle, sino también de otras instituciones educativas de ciudad, que dejó como saldo más de 15 muertos entre civiles y estudiantes. Como consecuencia, el rector Alfonso Ocampo Londoño se vio obligado a renunciar ese mismo día y fueron expulsados varios docentes y estudiantes, algunos de los cuales la Universidad reintegró años después.

En contraste con estos hechos, ese mismo año la ciudad universitaria, que estaba construida en un 63%, sirvió como villa olímpica de los deportistas que participaron en los Juegos Panamericanos; sus organizadores construyeron las residencias universitarias y la cafetería central como retribución.

Para 1975 se creó el programa complementario en Administración, que otorgaba un título profesional, y en 1978 inició el Plan de Estudios de Contaduría. Así mismo, en este año las dependencias académicas volvieron a adoptar el nombre de Facultades, abandonando el de Divisiones.
En 1976 nació el Centro de Investigaciones Socio Económicas -CIDSE, adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Dos años después, en dicha Facultad se crea el Programa Académico de Sociología.

En los años 80 surge el Plan de Desarrollo 1986- 2000, que planteó la importancia de la planeación y evaluaciones institucionales, el objetivo o función de la Universidad, y su compromiso con la educación superior en el desarrollo de las tres funciones sustantivas; así mismo proyectó a la Universidad del Valle en el contexto del desarrollo regional, nacional y mundial.

En 1983 el Departamento de Administración se separó de la Facultad de Ingeniería y se constituyó la actual Facultad de Ciencias de la Administración.

A partir de 1985, por el incremento y desarrollo de investigaciones en diferentes áreas se crearon numerosos grupos de trabajo y se establecieron convenios con organismos nacionales e internacionales para el desarrollo de esta actividad, así como para la divulgación de los resultados y la formación de docentes de educación media. Muchos programas de posgrado, entre ellos los doctorados, aprobados en la década siguiente, tuvieron origen en esta actividad investigativa. En ese año, mediante Acuerdo del Consejo Superior, se creó el Sistema de Regionalización.

La administración del rector Harold José Rizo Otero logró consolidar procesos fundamentales como la aprobación de la Estampilla Pro Universidad del Valle en el Congreso de la República y el despegue del proyecto de regionalización, en el que sus sucesores continuaron depositando esfuerzos.

El 3 de febrero de 1993, bajo la rectoría de Jaime Galarza Sanclemente, quién fue rector entre 1991 y 1998, se emitió el Acuerdo 001 del Consejo Superior, que estableció el marco general de la estructura curricular de la Universidad del Valle. A inicios de esta década también se empezó a dar soporte a la docencia y al estudiantado con la dotación de equipos audiovisuales y de cómputo, paralelamente con el desarrollo de diferentes sistemas de información.

En los noventa la Universidad incremento su oferta de posgrados e iniciaron los primeros doctorados en las Facultades de Salud y Ciencias, con el apoyo de COLCIENCIAS, entidad que igualmente contribuyó al fortalecimiento de los grupos de investigación.

En 1994 se creó el Instituto de Educación y Pedagogía - IEP y la Escuela de Psicología. En 1995 la Facultad de Arquitectura, en asocio con los programas de Comunicación Social, Arte Dramático y Música da origen a la actual Facultad de Artes Integradas – FAI.
En consonancia con las directrices nacionales, se inician en esta etapa los procesos de acreditación de Programas Académicos.

Al comienzo de esta época la Universidad disfrutó de una especie de bonanza financiera por el ingreso de recursos de la Estampilla. Sin embargo, el déficit presupuestal que la Universidad venía acumulando por el pago pensional, generó la crisis financiera e institucional de 1998, la mayor en la historia de la institución. Como resultado de ésta, la Universidad no funcionó durante el segundo semestre de ese año. Los jubilados, profesores, empleados, trabajadores y directivos tampoco recibieron su mesada o salario durante cinco meses.

A comienzos de 1999, la Universidad abrió sus puertas sorteando grandes dificultades. Emilio Aljure Nasser asumió la rectoría en plena crisis, afrontando una deuda bancaría de 75 mil millones de pesos que terminó de saldarse 13 años después.
Durante la administración del rector Iván Enrique Ramos, mediante un estudio actuarial, la Nación, el Departamento y la Universidad del Valle constituyeron una fiducia para el pago de las pensiones que estaban a cargo de la Universidad. Durante este periodo también se terminó la construcción de algunos de los edificios que conforman el proyecto arquitectónico de la Facultad de Artes Integradas y se construyeron los campus de Palmira y Yumbo.

En la primera década del nuevo milenio se consolidaron los procesos de autoevaluación para la acreditación de los programas y se incrementó la cobertura mediante el ofrecimiento de programas en horario nocturno; se estableció el sistema de investigaciones, se reabrió el Programa Editorial e igualmente se realizó el estudió Siglo XXI que sirvió de base para la modernización administrativa.

Durante la administración del rector Edgar Varela Barrios, se formuló el Plan de desarrollo 2019-2025, enfocado en cinco ejes: la proyección internacional para el desarrollo regional; el vínculo con la sociedad; la formación integral centrada en el estudiante; la transformación de la gestión académica, administrativa, financiera, ambiental y de la infraestructura física y tecnológica; y la gestión del conocimiento desde la investigación y la creación artística.

La modernización de la infraestructura física y las dotaciones para la formación y la investigación que ha realizado la Dirección Universitaria en los últimos años, representan una de las inversiones más altas de la historia de la institución, superando los 70 mil millones de pesos. Se han concluido múltiples obras, tanto en las sedes regionales como en los Campus de Meléndez y de San Fernando en Cali. Entre las más importantes figuran: la construcción de la nueva Sede Zarzal, la construcción del edificio de Ciencias de la Computación en el campus de Meléndez, la adecuación de la sede Norte del Cauca y la edificación del nuevo Centro Deportivo Universitario de San Fernando.

A la fecha, la Universidad cuenta con cerca de 31 mil estudiantes, más de 105 mil egresados, 274 programas académicos, de los cuales, 146 son de pregrado y 128 de posgrado. Su proporción de programas de pregrado con acreditación de alta calidad es de las más altas de Colombia y además cuenta con doctorados en ciencias naturales y exactas, salud, ingeniería, humanidades, ciencias socioeconómicas, educación, administración y psicología, entre otras áreas del conocimiento.