Esa mañana del 10 de agosto, ¿en qué pensaste en cuanto la tierra se detuvo? Después de saberte a salvo, quizás aun temblando, tal vez lo primero en llegar a tu mente fue, ¿y cómo están los míos? Si tu familia vive en Cali, lo más probable es que hayas intentado comunicarte con ella o ir a verla. Si no, tus amistades, compañeros y colegas llegaron en forma de inquietud a tus pensamientos. En ese momento en que la tierra dejó de sacudirlo todo con brusquedad, todos los miedos, dolores y aflicciones unieron a cada habitante de esta ciudad como un solo cuerpo en búsqueda de sus heridas para sanarlas.
Por: Cindy Paola Gómez
¿En qué pensaste cuando la tierra se detuvo?
Así como desde lo personal todas las personas buscamos contacto con los nuestros, una vez sucedió la tragedia, la primera pregunta que surgió fue: ¿cómo está nuestra comunidad? este interrogante dio origen a "Univalle Contigo, muchas manos, una sola comunidad", una estrategia de acompañamiento institucional para la comunidad universitaria, sus familias y la región en general.
La primera noticia que tuvo la Universidad provino del Hospital Universitario del Valle, donde colapsó una parte de la estructura. Para garantizar la vida e integridad de los pacientes evacuados y del personal, la Vicerrectoría de Bienestar Universitario cedió de forma inmediata el CDU de la sede San Fernando, aledaña al lugar. Allí fueron atendidos, por la Escuela de Medicina, 90 pacientes del HUV. Además, gracias al trabajo articulado con estudiantes, docentes y especialistas, se desplegó una brigada de salud y se adecuó el área con siete carpas para desplegar no solo atención médica, sino también los inicios de las labores de acopio.
Con la ciudad cubierta en gran parte por la penumbra, y con el consecuente desvelo por el miedo a cerrar los ojos y entregarse al sueño, pasó la primera noche. Ya con las luces de la mañana siguiente y con las comunicaciones casi reestablecidas por completo, la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, acompañada de la Vicerrectoría de Regionalización, activaron todos sus mecanismos para responder a estas tres preguntas sobre sus integrantes: ¿cómo estás? ,¿cómo te sientes? ,¿cómo te puedo ayudar?
Conocer afectaciones para orientar apoyos
Mientras el Comando de Incidencias, conformado por la Dirección de Infraestructura y la Sección de Salud Ocupacional, revisaba el estado de las edificaciones tras el sismo, La Vicerrectoría de Bienestar Universitario, acompañada de la Vicerrectoría de Regionalización, formuló un ejercicio de caracterización dirigido a toda la comunidad universitaria en el que se expresaba el mayor de los deseos que albergábamos: que nuestras personas y sus familias estuvieran bien.
“La dirección universitaria se une a las acciones de apoyo y solidaridad frente a la contingencia generada por el terremoto del pasado 10 de agosto. Estamos con nuestra comunidad universitaria y con todas las personas que han sido afectadas. Por eso hemos puesto en marcha una estrategia integral de apoyo y acompañamiento llamada Univalle Contigo”, anunciaba en ese momento la vicerrectora de Bienestar Universitario Adriana Reyes Torres para informar a la comunidad la respuesta que tendría la institución frente a la emergencia.
A través de una estrategia transversal que unió a los equipos de la Dirección de Comunicaciones y las oficinas de Comunicaciones de Cali y el Sistema de Regionalización, la estrategia inundó correos, página y redes. Las preguntas ahondaban en diferentes líneas de Apoyo: Psicosocial, Físico/ Rehabilitación, Víveres e insumos, Apoyo de Voluntariado, Análisis de Infraestructura, Apoyo Jurídico, entre otros apoyos..
“Hay un equipo de trabajo que está haciendo el análisis diariamente de la información de la encuesta de caracterización y gracias al equipo de voluntariado con el que contamos, hemos realizado varias llamadas para poder entrar a una personalización de esas necesidades. La primera línea es la del centro de acopio, la cual nos permite la la recepción, organización, gestión y entrega de donaciones, pero también hay una segunda que caracteriza los casos de apoyo biopsicosocial”, explica Nórida Bravo, integrante del equipo de la Política de Discapacidad e Inclusión y una de las líderes del Centro de Apoyo Univalle Contigo.
Las respuestas se recibieron en dos dos encuestas de Caracterización de afectaciones de la comunidad de la Universidad del Valle: uno para estudiantes, que ha tenido 11.560 respuestas con corte al 9 de septiembre, y otro para Funcionarios docentes y no docentes con 2.409 respuestas hasta la misma fecha. Con la información recopilada de primera mano se organizaron las necesidades mediante un sistema de priorización que permitió orientar los casos hacia las líneas de apoyo.
La caracterización permitió identificar requerimientos de apoyo en distintas dimensiones del bienestar. Entre la comunidad estudiantil, 6.998 reportaron necesidad de apoyo psicológico, 3.455 de apoyo social y 2.071 necesidad de acompañamiento relacionado con- su salud física. Por otro lado, en el estamento docente se identificaron 1.347 necesidades en las dimensiones evaluadas, distribuidas entre Cali y las sedes regionales.
La Universidad volcó todas sus capacidades en la creación de líneas de apoyo: desde acompañamiento jurídico, biopsicosocial y de rehabilitación física hasta revisión de estructuras y provisión de víveres fueron dispuestos tras el análisis de los resultados y se han alimentado en tiempo real con la información que la comunidad universitaria a suministrado con el paso de los días.

Solidaridad que transforma vidas
Apenas unas horas después del sismo, ya se había erigido en medio del Centro Deportivo Universitario el Centro de Apoyo Univalle Contigo. La unión de la solidaridad espontánea con la gestión institucional dio como resultado una central dedicada a la recepción, organización, gestión y entrega de insumos y enseres destinados a la comunidad universitaria y a la comunidad en general afectada por la emergencia.
“El segundo día decidimos entre todos convertir esto (el punto de atención del CDU) en un punto de acopio, porque vimos que era una de las zonas menos afectadas de la universidad, pues era una zona segura. El martes, que fue el segundo día, varios de nuestros compañeros fueron a los puntos más críticos de aquí de la ciudad, preguntando qué necesitan y con qué los podíamos ayudar desde aquí. ese día estuvimos repartiendo por Cali los insumos que nos habían llegado en donación. Mucha parte de la comunidad en general nos donó muchos insumos médicos, agua, alimentación, ropa” declaró Karen Sánchez, egresada del programa académico de Atención Prehospitalaria, contratista del Programa de Salud Pública y voluntaria del Centro de Apoyo Univalle Contigo.
Para garantizar el funcionamiento del Centro de Apoyo, no bastaban las manos del personal de las dependencias. Una de las expresiones más significativas de respuesta fue la participación de nuestra comunidad. Como parte de la convocatoria de voluntariado, 1560 personas se inscribieron para unirse a la institución a través de la estrategia Univalle Contigo. Comunidad estudiantil, docente y administrativa, junto con trabajadores (as) oficiales, egresados (as) y contratistas pusieron a disposición su tiempo y capacidades para acompañar a las personas afectadas. Gracias al trabajo de estas voluntades, la estrategia impactó no solo la sede Cali sino también el Sistema de Regionalización.
Dentro de los resultados del Centro de Apoyo se registraron 339 donaciones de la comunidad en general, 293 donaciones de nuestra comunidad Univalle, un aporte de 4 toneladas de apoyo por parte de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y otro por 5.2 toneladas por parte de la Universidad de Nariño. A estos se suman 500 kits entregados por la Sección de Restaurante Universitario.
Con todas las donaciones recibidas también se construyeron kits que incluyeron alimentos básicos como arroz, pasta, granos, sal, azúcar, aceite, enlatados, chocolate, café y agua, así como elementos de aseo y cuidado personal. Estos también se distribuyeron a través de los centros de apoyo ubicados en las seccionales de Zarzal, Buga y Pacífico, en las sedes de Cartago, Caicedonia y Tuluá y en el nodo de Sevilla, para favorecer a cientos de familias afectadas en distintos territorios donde la Universidad del Valle tiene presencia.

Sanar las grietas invisibles: atención a la salud mental
Las primeras 24 horas después del terremoto dejaron tras de sí cifras desoladoras de vidas, hogares y sueños desplomados ante la fuerza brutal de la naturaleza. Sin embargo, había una crisis que se gestaba en el silencio de las noches y en la aparente quietud de las edificaciones en pie: las heridas emocionales de la población se hacían cada vez más profundas.
A diferencia de los daños materiales que pueden ser detectados por la vista, la zozobra ante las réplicas, los duelos por las personas fallecidas y la incertidumbre frente al bienestar material y el retorno a las actividades académicas detonó cuadros de insomnio y ansiedad dentro de nuestra comunidad universitaria.
En el caso de los docentes contactados, el sondeo cualitativo mostró que, aunque la mayoría se encontraba estable y no requería ayudas materiales, persistían preocupaciones relacionadas con el bienestar emocional y la incertidumbre frente al retorno a la actividad académica.
Para responder a esas necesidades, reflejadas en la encuesta de caracterización, se generó el componente biopsicosocial dentro de Univalle Contigo. Esta línea de acción, integrada por un equipo interdisciplinar -compuesto por las facultades de Psicología Humanidades y Salud, así como por las vicerrectorías de Bienestar Universitario y Regionalización-, contó con primeros auxilios psicológicos, escucha activa, intervención breve en crisis, priorización tipo Triage, rehabilitación humana y atención diferencial que permitieron dar atención a la comunidad universitaria.
“Nosotros (la Facultad de Psicología) también participando en la estrategia que está desarrollando en las instalaciones del CDU San Fernando y queremos potencializar ese servicio, porque si bien este puede ser el momento más crítico, a futuro se prevé también que va a ser muy importante el apoyo psicológico, el apoyo psicosocial a las personas afectadas. Hay varios docentes que estamos participando e, igualmente, hay algunos de nuestros docentes trabajando en el contexto más inmediato de sus barrios, con sus comunidades.”, comentó el profesor Oscar Martín Rosero, decano de la Facultad de Psicología, sobre la integración a la estrategia Univalle Contigo.
Aunque la operación de la estrategia ya brindaba un apoyo eficiente con esa ruta de atención, su integralidad fue manifiesta cuando la formación se convirtió en otra forma de cuidado. El fortalecimiento de las capacidades de los actores institucionales que están el contacto con la comunidad universitaria. Por medio de ocho sesiones de un primer ciclo de capacitación, un total de 270 personas se nutrieron de conocimiento para acompañar a las personas en medio de la emergencia.
Este ejercicio de capacitación, más que una acción aislada, se plantea como una primera fase de formación que impactará a largo plazo los espacios de diálogo institucional frente a una crisis que requerirá un acompañamiento integral y continuo.
Asimismo, en la línea de rehabilitación humana, el equipo de estudiantes y profesionales de la Escuela de Rehabilitación Humana brindó acompañamiento a través de la atención en primeros auxilios, la valoración y atención inicial, así como la orientación en rehabilitación y el seguimiento a los casos.
Con un total de 599 casos contactados para el acompañamiento en salud física y 569 personas contactadas para el acompañamiento en salud mental (con corte a 26 de agosto) el equipo de Univalle Contigo ha logrado acercarse y acompañar a los miembros de la comunidad universitaria con mayores afectaciones a nivel físico y emocional.
Conocimiento que construye futuro
A tres semanas de la tragedia el tráfico circula en casi total normalidad. Con excepción de algunas calles cerradas que resguardan los que fueran los hogares de muchas familias que hoy lloran a las personas que perdieron sus sueños y proyecciones, la ciudad se levanta con un trajín muy parecido al habitual, como quien hace un llamado a continuar viviendo. Necesariamente, volveremos a una cotidianidad, pero no será la de antes. Construiremos una nueva cotidianidad que honre las huellas de este momento que fracturó la historia de nuestra ciudad.
Como parte de ese paso a la reconstrucción, nuestra comunidad profesora y egresada de la Escuela de Arquitectura y de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática se articularon al Consultorio Arquitectónico para generar un equipo de trabajo interdisiciplinar, iniciativa que busca brindar asesoría a la comunidad sobre la habitabilidad y adecuación de sus espacios.
Como resultado del semáforo de caracterización, se obtuvo como resultado un reporte de situación crítica de 447 casos críticos y 1211 casos de alta prioridad para acompañamiento. Para atenderlos se han establecido rutas con el equipo profesoral de ambas facultades y 495 egresados y egresadas voluntarios que serán parte de los grupos de visita e inspección tanto de los miembros de la sede Cali como del Sistema de Regionalización.
De la misma manera, el conocimiento experto de las Escuelas de Ingeniería Civil y Geomática e Ingeniería Eléctrica y Electrónica también fueron puestas al servicio de la emergencia mediante el acompañamiento a evaluaciones en municipios de varias edificaciones, infraestructura hospitalaria, además de las inspecciones aéreas con drones, percepción remota, topografía y georreferenciación.
“Nosotros (La Universidad del Valle) trabaja en los municipios que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo tiene como priorizados. Hemos visitado Roldanillo, La Victoria y Toro, Buenaventura y El Águila con comisión del personal de la Escuela. Quienes conocen el municipio son los alcaldes y los organismos de socorro del municipio. Nosotros nos reportamos con ellos para recibir instrucciones sobre los lugares que requieren el acompañamiento de la universidad”, explicó el profesor Albert Ortiz acerca de la participación de la Universidad del Valle en las evaluaciones a infraestructura en el Valle del Cauca.
Nuevos caminos a través del derecho
A partir de la caracterización de necesidades de la comunidad universitaria, se identificó también un requerimiento de carácter jurídico, surgido por consultas frente a situaciones con administradores de vivienda, así como la búsqueda de alternativas de alivios financieros y otros tipos de ayuda,
Este componente, liderado por la Facultad de Derecho y Ciencia Política, busca brindar asesoría y acompañamiento legal en asuntos relacionados con esta emergencia y, por medio de su orientación, canalizar las situaciones hacia las instancias competentes. Así, con la consideración de que un desastre natural también acarrea consecuencias de orden financiero y administrativo, nuestra institución, la institución ha sumado esta acción como parte de una estrategia integral que apoye la reconstrucción de una cotidianidad digna y con garantías.
Univalle Contigo: ¡muchas manos, una sola comunidad!
Gracias al esfuerzo de todas las vicerrectorías, facultades y del Sistema de Regionalización hemos transitado esta primera etapa de emergencia inmediata. Gracias a ti, estudiante, docente, trabajador y trabajadora, contratista, miembro de la comunidad egresada. Gracias a cada persona que ha acompañado las iniciativas, que se ha acercado a acompañarnos en este proceso o que ha contestado las encuestas para que podamos brindarle apoyo en este momento difícil que nos atravesó como ciudad y como región.
Ahora, daremos paso a una nueva etapa. Univalle contigo dará continuidad a los acompañamientos a la comunidad universitaria para retornar a una nueva cotidianidad, bajo la premisa que el retomar la vida -rutinaria, social, académica- no implica un cese de las afectaciones por el terremoto.
Esta nueva fase contempla la identificación de las capacidades de las facultades, en particular de las unidades académicas, para apoyar el reingreso de sus estudiantes bajo la modalidad PAT -Presencialidad Asistida por Tecnologías-, así como el monitoreo de las necesidades persistentes en materia de salud física, mental y de acompañamiento social. De igual manera, se dará continuidad a la promoción de redes de apoyo, espacios de escucha y otras actividades de promoción y prevención.
Si bien esta segunda fase contempla directamente el retorno a una cotidianidad, la Universidad reconoce que estas heridas no sanarán pronto. Por eso, se ha planteado una tercera fase que tiene como objeto la reparación del tejido social, con énfasis en iniciativas de reparación simbólica que comenzarán de forma simultánea con la fase II y se extenderán durante el año 2027.
Así, cuando decimos Univalle Contigo no solo hablamos de un acompañamiento para la emergencia, sino también de las voluntades que se juntan para armar un camino de recuperación y reconstrucción de los proyectos de vida y esos procesos que nos sostienen como comunidad universitaria. Porque somos Univalle: ¡muchas manos, una sola comunidad!
Las primeras 24 horas después del terremoto dejaron tras de sí cifras desoladoras de vidas, hogares y sueños desplomados ante la fuerza brutal de la naturaleza. Sin embargo, había una crisis que se gestaba en el silencio de las noches y en la aparente quietud de las edificaciones en pie: las heridas emocionales de la población se hacían cada vez más profundas.
A un mes de la tragedia el tráfico circula en casi total normalidad. Con excepción de algunas calles cerradas que resguardan los que fueran los hogares de muchas familias que hoy lloran a las personas que perdieron y sus sueños y proyecciones, la ciudad se levanta con un trajín muy parecido al habitual, como quien hace un llamado a continuar viviendo. Necesariamente, volveremos a una cotidianidad, pero no será la de antes. Construiremos una nueva cotidianidad que honre las huellas de este momento que fracturó la historia de nuestra ciudad.












