Para garantizar condiciones sanitarias que permitan el normal desarrollo de las actividades académicas, investigativas y de servicios a la comunidad, la Sección de Servicios Varios adelanta anualmente el control de vectores rastreros y voladores con el cual se da respuesta a las exigencias que en esta materia sanitaria aplica la Secretaría de Salud Municipal de Cali. Esta actividad hace parte del Programa para el manejo integrado de plagas (MIP) de la Universidad del Valle y contempla la fumigación de todas las edificaciones de Meléndez y de San Fernando, además de un control en las zonas verdes.
“A lo largo de todo el tiempo que hemos venido realizando manejo integrado de plagas, no se han visto afectados por envenenamiento animales domésticos como perros o gatos, ni fauna silvestre como ardillas, zarigüeyas o avifauna o la contaminación de los humedales”, señaló Sergio Andrés Cardona Plazas, jefe de la Sección de Servicios Varios de Univalle.
Explicó que adicional a la fumigación por aspersión, se realiza un control en los sumideros con el personal de Servicios Varios para atacar al aedes aegypti en su fase de pupa o larva. Recordemos que este vector puede transmitir el virus del Dengue, Chikunguña y Zika.
Dijo que a lo largo de los últimos años la Secretaría de Salud de Cali viene realizando visitas de monitoreo y control y ha reconocido los buenos resultados del Programa para el manejo integrado de plagas que tiene diseñado la Universidad.
“Se debe preservar el bienestar de la comunidad universitaria y de los usuarios de los campus, lo que incluye los controles de plagas, es una cuestión irrenunciable para la salud pública, lo anterior sin afectar la fauna silvestre, gatos y perros, los dos humedales, ente otras riquezas naturales que tenemos en nuestro Campus”, manifestó Cardona Plazas.
En relación con el control de roedores, el funcionario explicó que se utilizan trampas para el control de esta población que aparecen en los diferentes edificios de Meléndez y San Fernando, las trampas son ubicadas en los sectores donde previamente se ha detectado actividad de estos roedores. Estos métodos de control no generan riesgo para las personas, ni para los perros o gatos y son realizadas por personal con amplia experiencia y con todos los protocolos de seguridad que implica esta actividad. En las partes externas no se ponen trampas para evitar afectar la fauna silvestre, tal como ardillas o zarigüeyas. Recientemente, con la temporada de lluvias, la población de roedores aumentó en forma sustancial en las edificaciones de Meléndez, por lo cual se procedió a realizar un estricto control en varios edificios. Las infestaciones no tratadas de roedores pueden generar:
- Salmonella y Leptospirosis
- Producir daños en productos almacenados y edificios
- Contaminar alimentos
“Buscamos focalizar bien nuestras intervenciones hacia la población de vectores sin afectar en lo posible la población de insectos benéficos, en ese sentido, colectivos de trabajo ambiental conformados por miembros de la comunidad universitaria tales como Sembrando Ando – nos han hecho solicitudes y recomendaciones sobre protección de determinadas especies como por ejemplo Tetragonisca angustula, Nannotrigona mellaria, N. testaceicornis y Scaptotrigona sp y se trabajan en estrategias para preservar las aproximadamente 20 colmenas que se agrupan en un meliponario ubicado en el Campus de Meléndez en un esfuerzo por recuperar poblaciones amenazadas”, reveló el Jefe de Servicios Varios.
“Desde la Vicerrectoría Administrativa se ha puesto en marcha la política ambiental con lo cual la Universidad del Valle asume su responsabilidad social con la protección del medio ambiente y contribuye a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible entre los que se destaca el numero 3 salud y bienestar y el 15 relacionado con la protección de la vida de los ecosistemas terrestres”, comentó Sergio Cardona.
La Universidad del Valle, a través de la Vicerrectoría Administrativa, está ejecutando su política ambiental (Resolución 009 de 2014 del Consejo Superior) como guía para el desarrollo de sus acciones, en el marco del cumplimiento ético de su tarea misional, su responsabilidad social y el respeto y acatamiento de la normatividad general vigente. Dicha política involucra la dimensión ambiental de manera transversal e integral en todas las actividades de formación, investigación, extensión, gestión y administración de la Universidad.
En el marco del programa, “Sistema de gestión ambiental”, que hace parte del Plan Estratégico de Desarrollo 2015-2005, la Universidad del Valle desarrolla los proyectos: Diseño del sistema de gestión ambiental, Sistema de gestión integral de residuos sólidos, Diseño del programa de silvicultura, y mediante el convenio Universidad del Valle-DAGMA, el AGA (Área de gestión ambiental del EIDENAR) formuló el plan de manejo ambiental de los humedales de la Universidad del Valle.
El Campus de Meléndez es considerado un lugar de interés ambiental. Por su riqueza de flora y fauna fue incluido como área estratégica para la conservación de la biodiversidad en el Plan de Ordenamiento Territorial (Acuerdo 0373 de 2014 por medio del cual se adopta la revisión ordinaria de contenido de largo plazo del plan de ordenamiento territorial del municipio de Santiago de Cali).
Conforme la Ley 1774 del 6 de enero de 2016 "Por medio de la cual se modifican el código civil, la ley 84 de 1989, el código penal, el código de procedimiento penal y se dictan otras disposiciones", se reconoce que los gatos y perros son seres que sienten, no son cosas, y deben recibir especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en particular, el causado directa o indirectamente por los humanos. A partir de esta normatividad, desde el 2017, la Sección de Servicios Varios, con el apoyo del Centro de Zoonosis de la Secretaría de Salud Pública Municipal, estudiantes, empleados y trabajadores han realizado intervenciones en el Campus de Meléndez para la identificación, vacunación y valoración del estado de salud de los gatos y para la creación de futuros programas de adopción. Estas acciones son necesarias dado que muchos perros y gatos deambulan por el campus, sin asistencia veterinaria, reproduciéndose sin control y pudiendo morder o arañar a miembros de la comunidad universitaria, lo que podría generar problemas de zoonosis.
El control de vectores rastreros y voladores hace parte del programa de manejo integrado de plagas (MIP) de la Universidad del Valle, que tiene un cronograma de actividades que debe ejecutarse con el fin de controlar la población de animales transmisores de múltiples enfermedades. Estas actividades tienen como propósito fundamental proteger la salud de la comunidad universitaria que permanece en el Campus por largos periodos de tiempo. Por ejemplo, el zancudo Aedes aegypti es uno de los vectores de vigilancia epidemiológica por parte de la Secretaría de salud Pública Municipal, la Universidad debe controlar su población, además la de cucarachas, ge-gen, moscas y otros insectos que causa molestias constantes y atentan contra la salud de la comunidad Universitaria.
La Universidad del Valle debe garantizar las condiciones sanitarias (entre las que se incluye el control de plagas) para el normal desarrollo de sus actividades académicas y administrativas. Todo lo anterior amparado en la Ley 9 del 1979 “por la cual se dictan medidas sanitarias”, Decreto 780 de 2016 “Por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector Salud y Protección Social”, Capitulo II. Vigilancia, prevención y control.
Todas las actividades de saneamiento ambiental que se desarrollan en los campus y sedes se realizan con el propósito de reducir los riesgos para la salud de la comunidad universitaria, sin afectar el medio ambiente. Por lo anterior, se informa a la comunidad que la actividad de fumigación programada para los días 2 y 3 de enero de 2019, será desarrollada técnicamente, como se ha hecho en anteriores ocasiones, y ella no afectará la población de gatos, perros, aves y otras especies animales que hacen parte de la fauna del Campus de Meléndez. Es política de la Universidad del Valle la defensa y preservación irrestricta de la vida de los animales, esto hace parte de su ethos universitario.
Vicerrectoría Administrativa
Sección de Servicios Varios
Cali, diciembre 26 de 2018
La Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana de Cali premió a un grupo de estudiantes y un egresado de la Universidad del Valle que conforman la Red Cali de Rodeemos el Diálogo, una organización transnacional que apoya la solución negociada de conflictos y aporta a la paz a través del fortalecimiento de una cultura de diálogo.
Rodeemos el diálogo Cali ganó el segundo lugar dentro de esta convocatoria.
El equipo de estudiantes lo integran los estudiantes de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos Kelly Johana Casanova Ramírez, Angélica María Sánchez Montenegro, Juan Felipe Delgado Cerón, Guillermo Alberto González Zapata, Juan David Delgado Calderón, Johan David Castaño Caicedo y Freddy Hernando Alpalá Cuesta y el egresado de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales Andrés Felipe Ramírez Arcila.
A través del proyecto Iniciativas Sociales de Construcción de Paz - Paz Lab, la Secretaría de Paz premió a las iniciativas comunitarias que construyeran paz. Se seleccionaron 25 iniciativas comunitarias que recibieron capacitaciones de fortalecimiento de iniciativas de paz.
Como resultado de todo el proceso, se seleccionaron 8 iniciativas que serán beneficiadas con un incentivo que les permitirá fortalecer su ejercicio de construcción de paz en el territorio.
Este equipo de trabajo inició sus labores en febrero de 2017, por el interés de poner en práctica los conocimientos teóricos adquiridos en el transcurso de la carrera, con el objetivo de hacerle frente a la profunda división que produjo en la sociedad colombiana el resultado del plebiscito realizado en octubre de 2016. Conocieron del proceso de Rodeemos el Diálogo - Bogotá y se propusieron traer la iniciativa a la ciudad.
El equipo Rodeemos el Diálogo Cali ha trabajado en colegios de carácter público, privado y de educación acelerada, realizando actividades en pro de la construcción de diálogo y de una cultura de la reconciliación.
Es de señalar que los estudiantes involucrados en esta iniciativa realizaron sus prácticas en instituciones educativas, elaborando los contenidos de la cátedra para la paz, como es el caso de Juan David Delgado Calderón, Guillermo González Zapata, Juan Felipe Delgado Cerón y del Licenciado Andrés Felipe Ramírez Arcila.
De la misma manera, Kelly Johana Casanova realizó sus prácticas en el departamento del Cesar, en la iniciativa Manos a la Paz del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. A su vez, Angélica María Sánchez Montenegro, Johan David Castaño Caicedo y Freddy Alpalá Cuesta desarrollaron sus prácticas en el Programa Institucional de Paz de Univalle con el acompañamiento del profesor Julio César Alvear Castañeda.
Rodeemos el Diálogo Cali participó en esta edición del programa Paz Lab gracias a la información facilitada por el profesor Carlos Wladimir Gómez Cárdenas, director del programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos. “En este proceso formativo él ha cumplido un rol importante, ya que además de recalcar la importancia de la formación teórica, nos incentiva a participar de otros eventos e instancias que complementan nuestra formación como profesionales del estudio de la política y construcción de paz, y esta convocatoria iba en esa dirección”, señala Freddy Hernando Alpalá Cuesta, coordinador del equipo.
El equipo de Rodeemos el Diálogo lleva a cabo sus labores en los colegios, enfatizando sobre la importancia de la reconciliación en este momento de polarización política que atraviesa el país. Mediante estrategias pedagógicas incentiva el uso de herramientas cotidianas que permitan la resolución dialogada de los conflictos.
Dicha organización ha venido adelantando este trabajo en planteles educativos de manera voluntaria, con la misión de aportar a la construcción de paz en la formación de una ciudadanía consciente de la importancia de la reconciliación.
Además, relata Johan David Castaño Caicedo, “el proceso ha evolucionado más rápido de lo esperado y los resultados obtenidos al día de hoy han sido satisfactorios. En el año 2019 esperamos seguir creciendo como proceso y la idea es invitar a todo aquel que reflexione sobre el tema de construcción de paz”.
La Maestría en Salud Pública de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle celebra cincuenta años de su apertura como programa académico.
El 21 de diciembre de 1968 el Consejo Directivo de la Universidad del Valle autorizó el establecimiento de este plan de estudios, con la firma del entonces Rector Alfonso Ocampo Londoño.
Este posgrado tiene como objetivo la formación de que puedan desempeñarse en el campo de la investigación, la docencia y el accionar de la salud pública, en organizaciones públicas y privadas, a través del uso de metodologías adecuadas para la profundización de conocimientos y su articulación a los procesos de transformación de situaciones críticas que incidan en la formulación y puesta en marcha de políticas públicas saludables.
"La Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle, que hoy celebra sus 50 años, es uno de los programas pioneros en el país. El programa ha venido aportando a la región y a Colombia, en general, no sólo en la consolidación de un campo interdisciplinar de conocimiento en salud pública sino que, además, ha formado más de 400 maestros en salud pública quienes se desempeñan en el sector de la salud y la educación, principalmente", señaló la profesora Janeth Mosquera, directora de este posgrado.
"También podemos decir que a través de esta maestría, la Universidad del Valle como institución pública ha venido contribuyendo a la creación de otros programas de salud pública o afines en el país, pues sus egresados hoy día lideran programas de salud pública, tanto en entes privados como públicos. Nuestros mayores retos son mantener la calidad académica del programa y fortalecer el trabajo socio-político para garantizar el derecho a vivir en una sociedad justa, solidaria y alegre en Colombia" agregó la docente e investigadora.
Los egresados de la Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle están en capacidad de monitorear, evaluar y analizar la situación de la salud; formular, ejecutar y evaluar políticas públicas en salud e intervenciones en salud pública; realizar vigilancia y control en salud pública.
Así mismo, pueden investigar con un enfoque integral los diversos factores de orden social, económico, cultural, político y ambiental que inciden en la calidad de vida de las poblaciones; difundir el conocimiento por medio de publicaciones de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales, conferencias y programas de comunicación social masiva o individuales; y asumir funciones de docencia en el campo de la salud pública.
La Escuela de Salud Pública felicita y agradece a todas las personas, entre profesores, investigadores, estudiantes, egresados y personal administrativo, que quienes con su presencia, dedicación y esmero han hecho posible estos últimos cincuenta años de docencia, investigación, extensión y construcción de comunidad académica en la Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle.
La foto: Edificio Santiago Rengifo Salcedo de la Escuela de Salud Pública en el año de 1956 (en ese tiempo; Edificio de Medicina Preventiva). Vista desde el edificio 116 de Ciencias Básicas.
Gestores de Convivencia Ciudadana de la Secretaría de Seguridad y Justicia de la Alcaldía de Santiago de Cali, en alianza con la Universidad del Valle, le apuestan a disminuir las acciones delictivas y violentas en Cali durante el mes de diciembre, y se vinculan a la actividad novenas seguras que tiene como objetivo disminuir los casos de homicidios en puntos críticos de la ciudad.
El proyecto ‘Gestores de Convivencia Ciudadana’ consiste en brindar formación a los gestores para realizar una caracterización de sitios inseguros o con problemáticas de convivencia asociadas a conflictos juveniles violentos, con el propósito de crear iniciativas concertadas con sus comunidades para la intervención situacional y social que permita reducir los factores de riesgo identificados en cada territorio.
Este proyecto se enmarca en la estrategia de prevención situacional de la Secretaría de Seguridad y Justicia y busca disminuir las cifras de riñas, desincentivar los hurtos y consolidar la tendencia a la baja de homicidios de pandillas que se tiene en el 2018.
El grupo de gestores y gestoras de convivencia está conformado por un total de 929 personas, 600 de ellas jóvenes que están en proceso de rehabilitación o en riesgo de emergencia, y 329 adultos que viven en contextos de conflicto violento, quienes trabajan en la promoción de prácticas de consumo responsable, convivencia pacífica y resolución pacífica de conflictos, aprovechando escenarios decembrinos como la construcción de pesebres, las novenas navideñas y la feria de Cali.
La celebración de novenas navideñas por la convivencia comunitaria y la paz, hace parte de las actividades que plantea este proyecto, que será implementado en 23 barrios ubicados en las comunas 6, 11, 12,13, 14, 15, 18, 20 y 21 de Cali, en donde se presenta un incremento de homicidios durante el mes de diciembre y los días de novenas.
Con los mensajes “Toda vida cuenta”, “Una navidad sin violencia” y “Mi meta es cuidar la vida, hagámoslo juntos” los gestores y gestoras invitan a la ciudadanía a participar de una propuesta alternativa de novenas,en donde la convivencia y la paz son protagonistas.
El Consejo Superior, en su sesión ordinaria del 14 de diciembre, fue informado de las graves amenazas contra la Representante Estudiantil Suplente, Sara Bolaños, realizadas por un grupo que se autodenomina Águilas Negras. Otros estudiantes como Andrés Chaux, Representante Principal, Jorge Ovalle miembro del Comité Académico Político de la Universidad del Valle, Andrés Ipiales delegado de la sede Palmira ante la UNEES, Allison Morales del Comité de Derechos Humanos de la Universidad del Valle y miembros de la Junta Directiva del sindicato Sintraunicol, han sido objeto de amenazas similares.
La Rectoría de la Universidad del Valle, una vez tuvo conocimiento de esta situación, adelantó las acciones pertinentes para proteger la integridad física de la estudiante Sara Bolaños.
Las amenazas a los estudiantes se producen en el contexto de un movimiento estudiantil pacifista y civilista que logró, tras dos meses de negociación con el Ministerio de Educación y la Presidencia, la consecución de mayores recursos para el financiamiento de las universidades públicas del país, movimiento que además ha contado con el respaldo mayoritario de la sociedad colombiana.
Para el Consejo Superior estas amenazas son una manifestación de intolerancia, la cual, como ha sido su tradición, rechaza enérgicamente. Acompaña a los líderes estudiantiles y sindicales y solicita a las autoridades competentes protegerlos y llevar a cabo las investigaciones pertinentes para que se identifique a los responsables de estas acciones que enturbian el sano clima de convivencia que debe existir en una sociedad que, por fin, está construyendo caminos de paz y reconciliación.
Las amenazas de muerte son la expresión de un profundo radicalismo de la acción política que convierte en enemigos a sus contradictores y son utilizadas como instrumento de presión contra personas que, como en este caso, están en su derecho de defender los intereses colectivos de los estamentos que representan y los ideales de la educación superior pública, en general.
En un sistema democrático conviven diferentes posturas políticas e ideológicas, que tienen pleno derecho a expresarse mediante el diálogo, la argumentación razonada y la protesta pacífica, sin el temor a ser amenazadas por fuerzas oscuras que han llenado de terror los campos y ciudades colombianas mediante el asesinato sistemático de lideresas y líderes sociales.
Colombia no puede seguir repitiendo la historia de eliminar físicamente a los contradictores políticos; esa página debe pasarse, para construir una sociedad más democrática, igualitaria y tolerante.
Santiago de Cali, 20 de diciembre de 2018.
La Universidad del Valle recibió el premio ‘Halcón de Oro’ en la categoría de investigación, otorgado por la CVC en la convocatoria 2018. Este reconocimiento busca incentivar la participación de los distintos actores sociales en la labor de protección y preservación del medio ambiente y los recursos naturales en el Departamento del Valle del Cauca.
El trabajo galardonado se titula ‘Los humedales de la cuenta alta del río Cauca: la Laguna de Sonso, laboratorio ambiental de investigación para la conservación y manejo sustentable del recurso hídrico del departamento’, y tuvo como propósito evaluar los principales tensores de contaminación que originan las problemáticas ambientales de los humedales del alto Cauca y sus efectos en la biota acuática, teniendo como ecosistema modelo la Laguna de Sonso, que permitiera desarrollar estrategias sostenibles para la recuperación de estos ecosistemas en la cuenca alta del Río Cauca.
El proyecto articuló la participación de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, la Facultad Humanidades y la Facultad de Ingeniería y cinco grupos de investigación para abordar la problemática y las soluciones sustentables planteadas desde una óptica interdisciplinaria para rescatar los valores ambientales de los humedales en el Departamento, como lo destacó el jurado calificador.
El Departamento de Biología, con los grupos Biología de Plantas y Microorganismos (BPM) y Ecología de Estuarios y Manglares se responsabilizó de la evaluación y caracterización de los impactos ambientales sobre la base ecosistémica y la calidad del agua de la laguna, y la propuesta de acciones para el monitoreo, con la capacitación y participación de los actores.
La investigación tuvo como objetivos específicos:
Identificar las fuentes de contaminación por metales pesados y sus efectos en la estructura celular de la biota acuática en la Laguna de Sonso que permita su uso como Biomarcadores para la evaluación de la problemática ambiental en los humedales.
Evaluar las fuentes de generación de gases de efecto invernadero en los humedales que permita identificar medidas de mitigación al cambio climático en estos ecosistemas.
Determinar el efecto de las transformaciones socioeconómicas sobre la diversidad biológica, la composición y configuración del paisaje natural en los humedales de la cuenca alta del Río Cauca, que permita generar una estrategia educativa alrededor de la conservación y manejo sostenible con los actores usuarios de los servicios ambientales del ecosistema.
La Facultad de Humanidades a través del Centro de Estudios en Historia Ambiental (CEHA) y el Grupo Territorios abordaron el tema de los procesos de transformación de los humedales desde una perspectiva histórica y geográfica sobre el uso del suelo en el territorio y las percepciones de los agentes sociales frente al agua y los ecosistemas, en el contexto particular de la laguna de Sonso. El grupo Estudio y Control de la Contaminación Ambiental, de la Facultad de Ingeniería fue el responsable de evaluar la dinámica de la producción de gases de efecto invernadero (GEI) y su relación con los niveles de eutrofización del sistema.
La Dirección Universitaria lamenta el sensible fallecimiento del profesor Philip Arthur Silverstone Sopkin, jubilado del Departamento de Biología. Quienes quieran acompañarlo podrán hacerlo mañana en la funeraria Los Olivos. Hacia las 2:30 p.m. sale la carroza hacia el cementerio Jardines del Recuerdo.
Semblanza
El profesor Silverstone se vinculó a la Universidad en 1976, hoy, además del gran legado para la botánica, su partida deja una profunda tristeza entre sus amigos, colegas y estudiantes.
Phillip Arthur Silverstone-Sopkin nació en Chicago, Illinois, EE.UU., el 9 de octubre de 1939. Obtuvo su título Ph.D. en “University of Southern California”, Los Angeles. Se vinculó a la Universidad del Valle como profesor desde 1979 hasta 2014, y desde 2015 fue profesor Ad-honorem.
Fue Director del Herbario CUVC de la Universidad del Valle, entre 1997 y 2014, con el récord de mayor tiempo en la Dirección, destacándose por su pasión y dedicación a la mayor colección botánica del suroccidente colombiano. La construcción de una edificación para el Herbario CUVC fue su proyecto de vida, que logró durante su Dirección en el año 2010.
Durante su carrera profesional se destacó inicialmente como Zoólogo experto en ranas venenosas, logrando una colección científica de 7.000 especímenes de anfibios y reptiles. Posteriormente, se dedicó a la Botánica, y como él lo decía: “vió la luz”, con más de 12.000 números de especímenes de herbario colectados, de los cuales 69 fueron especies nuevas para la ciencia, 18 de ellas descritas por él mismo. En su honor, fue nombrado un género nuevo de ranas (Silverstoneia) y 25 especies nuevas para la ciencia, 22 de plantas y líquenes, 3 de ranas y salamandras.
Publicó 31 artículos científicos y libros, formó numerosos botánicos en la Universidad del Valle, entre estudiantes de pregrado y postgrado. Fue un expedicionario botánico de áreas colombianas y ecuatorianas inexploradas, como el Cerro del Torrá, Cerro del Inglés, Volcán del Cotopaxi. Es el botánico que más ha estudiado los bosques relictuales del Valle del Cauca, estudios que se compilan en la obra recientemente publicada por el Missouri Botanical Garden en el 2018: “Catálogo de la Flora Relictual del Valle Geográfico del Río Cauca”.
Compartimos un video para recordar parte de su trabajo.
Ya hay una propuesta de diseño paisajístico, ambiental y urbanístico para el Corredor Ambiental Urbano río Cali, en el tramo que va desde la calle 25 hasta la desembocadura en el río Cauca, donde se encuentra el Vivero Municipal, el Orquideorama y el Parque del Avión.
‘Bioparque museo vivo’ fue la propuesta que resultó ganadora, por unanimidad, del concurso organizado por la CVC, la alcaldía de Cali y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, regional Valle. Lo que plantea es un parque interactivo, que ahí lleguen los estudiantes de los colegios en sus jornadas pedagógicas; que tenga muchos árboles para el refugio de aves, un banco de germoplasma y mobiliario con material reciclado.
El concurso recibió 36 proyectos de Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Arauca. El primer lugar fue para el colectivo Hábitat, de Cali, ahí hay estudiantes y arquitectos de la Universidad del Valle, quienes contaron con el apoyo de Alcuadrado Arquitectura.
Duver Andrés Alarcón, del colectivo ganador y quien se desempeña como docente en Univalle, contó que se plantearon dos retos: Como ejercicio lúdico. ¿Cómo resolver que un mico aullador del Valle pudiera bajar de Los Farallones hasta el río Cauca, con todas las fracturas existentes?
El otro reto que se plantearon fue, cómo hacer que un niño encuentre en el río elementos pedagógicos que le ayuden a construirse como persona y alimenten la identidad de Cali en su formación, cuando haga uso del espacio público en este corredor.
“Con esos dos retos logramos las soluciones que se ven en la propuesta: Vemos árboles del bosque seco tropical; hay diversidad de árboles, dependiendo de la zona del corredor; encontramos juegos de niños con diferentes materiales y forma de usos más lúdica en medio de la naturaleza; los árboles atraerán la biofauna, aves polinizadoras”, señaló el arquitecto Alarcón.
“Que el proyecto muestre a la comunidad del sector diferentes paisajes y que la gente, de alguna forma, interactué en sus actividades cotidianas. Por ejemplo, los colegios cercanos podrán integrar actividades pedagógicas de su pensum con este corredor; potenciar el Vivero Municipal y hacer un banco de germoplasma, que los niños vayan, vean germinar la semilla y luego la planten en las riberas del río o en otra parte de la ciudad. El proyecto es pedagógico, tiene función social y ecológica y busca reivindicar la calidad paisajística del río, en articulación con la dinámica urbana”, agregó.
Todo el Senado votó a favor de la creación del Ministerio de Ciencia.
Tomado de El Espectador
Por primera vez en su historia, Colombia tendrá un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. El proyecto de ley, propuesto por el senador liberal Iván Darío Agudelo, fue aprobado por unanimidad en una sesión extraordinaria del Senado el pasado domingo 16 de diciembre.
De acuerdo con el proyecto de ley, el nuevo ministerio “será el encargado de formular, orientar, dirigir, coordinar, ejecutar, implementar y controlar la política del Estado en materia” de ciencia. Puntualmente, la nueva cartera deberá crear un Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que incluya estos tres principios en la política económica y social del país.
Además, entre sus funciones está “fortalecer el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) y fortalecer una cultura basada en la generación, apropiación y divulgación del conocimiento y la investigación científica”. En ese sentido, explicó el senador, el nuevo organismo no implica la disolución de Colciencias, sino la integración de este a la nueva cartera.
Aunque aún no hay claridad sobre los detalles de cómo se hará esa integración, Nancy Patricia Gutiérrez, ministra del Interior, aclaró que la idea “no es generar más burocracia”, sino elevar las funciones de Colciencias al nivel de un ministerio.
Tampoco se ha definido cuántos recursos serán asignados a la cartera, ni cómo se hará su gestión, teniendo en cuenta que hoy todo el dinero para ciencia en el país es administrado por Colciencias.
El proyecto de ley fue acompañado desde el principio por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, que, en enero de este año, generó un documento llamado “Manifiesto de la Ciencia”, en el que 31 científicos de todo el país de diversas disciplinas hicieron un diagnóstico de la ciencia en el país y propusieron soluciones para impulsarla.
Una de sus principales críticas era la falta “de un verdadero sistema y de una política nacional de ciencia, tecnología e innovación (CTI) que incluya a todos los actores y establezca mecanismos de coherencia entre la política educativa, la industrial, y la de ciencia y tecnología”.
Tras la sanción presidencial, el Gobierno de Iván Duque tiene un año para hacer realidad el andamiaje sobre el cual echará a andar el nuevo ministerio.
Colombia es uno de los pocos países de América Latina que no contaba con un ministerio de ciencia ni una entidad con ese nivel dentro de la estructura estatal.