La Universidad del Valle y Acuavalle firmaron un convenio para tratar las emergencias ambientales que se generan por efectos de los fenómenos de la Niña y el Niño, en municipios del Valle del Cauca.
Este convenio, suscrito el año pasado, consiste en un acompañamiento técnico y una asesoría por parte de Univalle en los procesos de actualización de los planes de emergencia y contingencia de los sistemas de acueducto y alcantarillado de los 33 municipios donde Acuavalle presta su servicio.
Como parte de la alianza, se formulará un diagnóstico de riesgo y un proyecto piloto de plan de contingencia en los acueductos de Jamundí y Bolívar, el cual buscará enfrentar, de una mejor manera, los fenómenos de la Niña y el Niño.
Acuavalle proporcionará toda la Información necesaria para el estudio que se realizará ya que están en contacto directo con la problemática. La Universidad del Valle dictará un diplomado para funcionarios de Acuavalle, donde participarán catedráticos de varias áreas del conocimiento.
Como resultado Final de este convenio se tendrá:
-La matriz de gestión de Riesgo para optimizar la toma de decisiones frente a los fenómenos del Niño y de la Niña y como respuesta a otras posibles emergencias.
-Formular diagnóstico para el proyecto piloto.
-Construir escenarios de riesgo para el proyecto piloto frente a los fenómenos del Niño y de la Niña.
-Generar un inventario de recursos y necesidades para el proyecto piloto.
-Elaboración de protocolo de actuación frente a los fenómenos del Niño y de la Niña.
-Un sistema de Información Geográfica, Geodata, que permitirá levantar una base de datos de cartografía.
-Capacitar a los empleados de Acuavalle para implementar este proyecto en laos demás municipios.
Se espera que gracias al trabajo mancomunado entre la Academia y Acuavalle, se puedan enfrentar de una mejor manera estos fenómenos ambientales en nuestro departamento.
Con el propósito de integrar a la cultura organizacional de la Universidad del Valle a los 35 nuevos docentes, recientemente nombrados para las nueve sedes regionales, la institución les brindó una inducción en el Auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Mario Carvajal del campus de Meléndez.
Como parte de la inducción y durante tres días se presentaron los procesos institucionales que contribuyen a la labor docente, sus políticas y cultura universitaria, con el ánimo de incorporar un sentido de pertenencia, permanencia y aceptación para generar entusiasmo y compromiso institucional en los docentes.
La apertura de la jornada de inducción fue presidida por el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios; la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo; el vicerrector de investigaciones Jaime Cantera Kintz; el vicerrector de bienestar universitario Edgar Quiroga Rubiano y el vicerrector administrativo Guillermo Murillo Vargas.
“Como es habitual en la universidad, durante unos días realizamos una inducción en la que esperamos que los profesores nuevos conozcan el funcionamiento de la universidad en aspectos académicos, administrativos, financieros, entre otros”, señaló el rector Edgar Varela Barrios”.
“Este es un año en que espero que el Consejo Superior tramite y apruebe unas normas que, de manera consensuada, permitan la integración del Sistema de Regionalización a la universidad, darle una forma organizacional madura, semejante a la que tenemos en nuestras facultades y en estructuras organizacionales. Estamos apostando por nuevos programas académicos, ampliación de cobertura, en vinculación con el sector productivo y con las grandes estrategias de desarrollo de la región”, agregó.
Durante su intervención, el rector Varela Barrios invitó a los nuevos docenes a liderar proyectos de integración entre la academia y la empresa, para fortalecer la región y dar respuestas a las necesidades puntuales de la misma
El rector mencionó que uno de los proyectos para Regionalización será el tener una oferta académica acorde y pertinente a las necesidades de cada sector. Así mismo mencionó que 25 de los nuevos cupos docentes recientemente aprobados por el Consejo Superior serán destinados para fortalecer las sedes regionales.
Durante las tres jornadas, los nuevos docentes conocerán sobre procesos académicos, administrativos y financieros, así como las políticas de bienestar profesoral y las directrices de investigación y propiedad intelectual del Programa Editorial, entre otras.
Estos 35 docentes, que se posesionaron ante la dirección universitaria el pasado 2 de enero de 2018, entran a fortalecer los procesos misionales de la institución. Los docentes nombrados que laborarán de tiempo completo en las sedes regionales en su gran mayoría son egresados del pregrado de la misma Universidad e incluso de las mismas sedes y varios con estudios de doctorado.
Estos docentes fueron seleccionados en un proceso en el que intervinieron los directores de sede, las unidades académicas de la Universidad y la dirección del sistema, para escoger a quienes reúnen las mejores condiciones.
El mundo está cambiando su visión sobre la movilidad. Muchos países desarrollados tienen una política pública para impulsar la movilidad sostenible, sin contaminación, desplazando algunos medios de transporte tradicionales.
A nivel nacional también se han logrado cambios y en Cali se han tomado medidas como la de ampliar los kilómetros de bicicarriles para estimular el deporte y el transporte a pie o en bicicleta.
La Universidad del Valle desde hace varios años viene en un proceso de cambio en algunos aspectos relacionados con la movilidad y la seguridad. En el 2015 abrió un parqueadero exclusivo para motos, a un costado de la calle 100, dentro del campus de Meléndez para ubicar, en un solo lugar, más de 800 motos que en ese entonces ingresaban a la universidad.
En el mismo año inauguró el primer tramo del carril para bicicletas, sobre la avenida Garcés Giraldo, cambiando las costumbres y forma de circular y parquear de conductores y ciclistas, elevando a prioridad la movilidad sostenible.
Algunos de los avances significativos en el cambio de movilidad han sido liderados por el profesional en estudios políticos y resolución de conflictos Juan David Santamaría Mesa. Parte de los procesos de cambio fueron concebidos durante la realización de su tesis de grado.
Ahora como estudiante de la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad del Valle, Juan David ha continuado madurando algunas ideas relativas a la circulación por el Campus, por ello lo entrevistamos con la intención de conocer detalles del cambio en la universidad.
¿Qué ha pasado con la movilidad en la Universidad del Valle, desde el 2015?
Juan David Santamaría Mesa: Han pasado varias cosas. primero se amplió la ciclo-ruta a todo el circuito del campus de Meléndez, lo que permitió generar una mejor cultura vial y respeto por el ciclista y peatón, eso fue un logro importante para la comunidad que se mueve en este medio de transporte. También se evidencio una mayor inclusión de estos usuarios a la política ambiental, anteriormente no se sabía una cifra exacta de cuantas bicicletas transitaban al interior del campus, después del trabajo que se ha venido desarrollando podemos decir que hay 3.000 ciclistas en toda la universidad y sus sedes.
¿Con el parqueadero de motos ubicado cerca a la Calle 100 del campus de Meléndez, ha mejorado la movilidad?
Sí, notablemente. Era un parqueadero abandonado, sin iluminación y este trabajo en conjunto con las secciones de seguridad y mantenimiento, permitieron disminuir los hurtos de motos.
En el 2017, continuando con el trabajo la vicerrectoría administrativa y sus dependencias logramos que este parqueadero ampliara su capacidad a mil cupos y ahora cuenta con mayor seguridad y la cifra de hurtos de motos es prácticamente nula.
¿La comunidad acogió los biciparqueaderos?
En el 2015 la Universidad del Valle tenía 25 bici estacionamientos en el campus de Meléndez, dos años más tarde se habían instalado 60 parqueaderos adicionales para Meléndez, uno en cada edificio, para darle facilidad al ciclista de llegar hasta su edificio.
El 2017 fue muy importante dado que se instalaron en las sedes regionales un total de 33 biciestacionamientos. En la sede de Buga, por ejemplo, se notó considerablemente el aumento de uso de este medio de transporte.

¿Cómo es el uso de la bicicleta en la sede San Fernando?
Con los estudiantes se logró que todo lo que se hace en el Campus de Meléndez se lleve al campus de San Fernando y sedes regionales, buscando hacer eco del lema ¨ Univalle es una sola¨. En San Fernando tienen 10 bici estacionamientos rojos y la segunda estación de reparación de bicicletas, un logro en el año 2017.
El 22 de septiembre del año pasado, a los estudiantes que participaron en el tercer día sin carro en todos los campus de la institución y en el marco del día mundial sin carro y sin moto, se les entregó una camiseta, una botella de agua y reflectivos, en un evento organizado de la mano con la Vicerrectoría de Bienestar Universitario y la Rectoría.
¿Cómo fue el día sin carro que por primera vez se realizó a nivel regional, es decir, en todas las sedes?
Fue apoteósico en las sedes regionales. El trabajo se desarrolló con Regionalización y los directores de las sedes. La Vicerrectoría de Bienestar Universitario fue clave y hay que destacar la importancia que tuvo la Universidad del Valle a nivel departamental con este evento. Sedes como Cartago, Yumbo, Buenaventura, Tuluá, Zarzal mostraron mucho poder de convocatoria y en otras sedes, como Norte del Cauca, Caicedonia y Palmira, se notó la articulación con las alcaldías y la aceptación de la propuesta. En Palmira fue también día sin carro y sin moto en la ciudad. También se organizaron eventos culturales, deportivos que terminaron con un ciclo paseo.
¿En la Universidad hay una estación de reparación de bicicletas, cómo se concibió la idea?
Bueno una vez estábamos exponiendo los avances obtenidos en Univalle en el foro mundial de la bicicleta, en México, y vimos como en la ciudad había estaciones de reparación gratuitas, para despinchar, cambiar una pieza de la bicicleta o apretar tuercas con las llaves. Y todo gratis.
Decidimos primero mirar en Cali quien la podía hacer. Afortunadamente entre los miembros del colectivo ¨Univalle en bicicleta¨ había una persona que conocía a una pequeña empresa que estaba innovando en temas relacionados con la bicicleta y el medio ambiente y le solicitamos una cotización. La Vicerrectoría Administrativa inició el proceso de adquisición y se instaló en octubre y luego de algunos ajustes, en diciembre se instaló en el campus de San Fernando. Lo ideal es llevar las estaciones a las sedes regionales.
¿Qué recomienda, en materia de seguridad, para los ciclistas que vienen a la universidad?
Primero que no la dejen mal asegurada y utilicen un buen candado y cadena de seguridad, que le pasen revisión continua y que usen el casco, silbato y chaleco reflectivo, transiten por el bicicarril, utilicen las herramientas de la biciestación de reparación y reporten cualquier situación irregular al vigilante.
La seguridad es un compromiso de todos; nosotros estamos en redes sociales como univalle en bicicleta, hay un correo de la sección de seguridad y vigilancia Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. un teléfono 321-21-40.
Considero que el utilizar todas estas sugerencias y enseñar el carnet en las porterías ayudan a disminuir el riesgo de hurto.
¿Y para automóviles y motociclistas que transitan en la Universidad?
Primero respeto por la ciclo-ruta que es un logro de muchos estudiantes que, en su momento, reclamamos mejores condiciones de movilidad y como tal deben estacionar sus vehículos sin bloquear la ciclo ruta.
La ley 1811 de 2016 prohíbe el estacionamiento en ciclo rutas y exige darle prelación en los cruces a las bicicletas.
Para las motocicletas que aun ingresan, se le sugiere transitar con cuidado, a un máximo de 30 KM/h, pues el campus de Meléndez es hábitat de muchas especies animales y la política ambiental de la universidad demanda una protección.
A los usuarios del parqueadero, dejar sus cascos asegurados, enseñar la tarjeta de propiedad al ingreso y salida, no dejar la motocicleta en los pasillos de entrada y salida, reportar cualquier anomalía.

¿Que viene para este 2018 en materia de movilidad?
Queremos mostrar todos los avances y logros, los resultados del día sin carro, las mediciones del aire, los rankings en los que la Universidad del Valle participa en el tema de movilidad, en el VI Foro Mundial de la Bicicleta, en Lima Perú
Organizar una competencia ciclística en septiembre pues la idea es hacer una carrera de bicicletas por categorías en la mañana y en la tarde el ciclo paseo.
En esta idea queremos contar con la participación de las nueve sedes regionales, el canal universitario la emisora, la Vicerrectoría de Bienestar y la Administrativa con las secciones de seguridad y mantenimiento, la Rectoría y especialmente la comunidad universitaria.
Continuar con la idea de conseguir bicicletas públicas en el Campus universitario para movilizarse al interior y posteriormente en las sedes, para que el estudiante vaya almuerce a su casa y regrese en una bicicleta prestada por la Universidad.
Seguir con el primer lugar en ser la universidad de Cali con mayor concentración de bicicletas y promotora de este medio de transporte.
Por último, agradecer a todas las personas desde secretarias, funcionarios, profesores estudiantes que ven en la bicicleta un medio alternativo de transporte y a la administración de la Universidad del Valle, sin ellos este avance no hubiera sido posible, el mejor año hasta el momento fue el 2017, la verdad se logró avanzar mucho y espero que esto me sirva para poder pensar en una política pública a nivel regional o nacional a futuro.
En la Universidad del Valle y la Universidad Autónoma de Occidente se realizará el XIV Congreso Nacional de Corrosión y el V Simposio Internacional de Integridad Estructural - ASCOR 2018, del 25 al 27 de abril.
Este evento, organizado cada dos años por la Asociación Colombiana de Corrosión y Protección - ASCOR es el más importante del país en abordar estas temáticas.
El congreso es un escenario de relación e intercambio científico, académico y empresarial en el cual investigadores, estudiantes de pregrado y postgrado, productores y empresarios, tienen la oportunidad de presentar sus nuevos hallazgos en los campos de la corrosión y la integridad estructural que se están presentando en las regiones del país y en el contexto global.
Durante el congreso se realizará el ‘V Simposio Internacional de Integridad Estructural’ para que el sector industrial, empresarial y académico presenten su resultados, experiencias, soluciones industriales e implementaciones de técnicas basadas en metodologías que están relacionadas con el control y el aseguramiento de la integridad estructural, tomando como referente casos industriales típicos, de la región Pacifica, vallecaucana y sus alrededores.
Las temáticas serán: Corrosión marina; Corrosión a altas temperaturas; Integridad de activos en plantas industriales; Recubrimientos para control de corrosión en superficies metálicas ferrosas; Corrosión en estructuras de acero para uso en construcción; Corrosión en materiales con aplicaciones médicas; Corrosión, protección y conservación del patrimonio histórico y cultural.
Si desea participar de este evento, recuerde inscribirse siguiendo este link: https://goo.gl/gqEZmw
Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Alemania, Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Holanda son los países de origen de algunos de los 48 estudiantes internacionales que llegaron a la Universidad del Valle para realizar un semestre de intercambio académico o para adelantar, durante los primeros seis meses de 2018, sus estancias de investigación.
Los estudiantes, que iniciarán hoy su experiencia académica en los campus de San Fernando y Meléndez, escogieron a la Universidad del Valle por su liderazgo en disciplinas médicas, humanísticas, sociales, administrativas e ingenieriles.
“El que podamos recibir estudiantes internacionales interesados en cursar semestres en la Universidad del Valle se debe, en gran medida, a la labor que los profesores y las directivas universitarias han adelantado para visibilizar a Univalle en el ámbito internacional, propiciando así la firma de convenios”, señala Sandra Juliana Toro, coordinadora de movilidad estudiantil de la Dirección de Relaciones Internacionales - DRI de la Universidad del Valle.
Según Sandra Juliana, la DRI recibió este semestre un nutrido grupo de 48 estudiantes internacionales, sin embargo, “este es un aumento inesperado, porque, por lo general, la gran recepción de estudiantes provenientes de otros países se da en en el segundo semestre de cada año, por lo cual estaremos preparados para que esa cifra aumente en la última mitad del año”.
Felipe García Vallejo, director de la Dirección de Relaciones Internacionales, señala que el ofrecimiento de becas a nivel mundial ha disminuido, pero que, gracias a convenios que la Universidad del Valle sostiene con diversos programas que apoyan el intercambio académico entre naciones, se han obtenido un número importante de apoyos. “Solo para nombrar un par de ejemplos, este año el programa de movilidad estudiantil impulsado por la ‘Alianza del pacífico’ nos dio 24 becas, y el DAAD (programa de cooperación académica alemana) nos otorgó de aquí al 2020, 18 becas para jóvenes ingenieros”.
Alfredo Vite Velasco, estudiante del Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec, en México, quien llegó a Univalle a estudiar en Facultad de Ciencias de la Administración, dice que “escogí a la Universidad del Valle, y especialmente a Colombia, porque este país está experimentando un buen crecimiento en el mundo de los negocios. También me llamó la atención el carácter público de la Universidad y la similitud con mi Alma Mater en las asignaturas que ofrece”.
Por su parte, Francisca García Délano, quien viene a la Escuela de Ingeniería Sanitaria y Ambiental desde la Universidad Austral de Chile, señala que “escogí a la Universidad del Valle porque Cali es una de las ciudades que más biodiversidad de aves tiene en el mundo y la ornitología me apasiona mucho. También tomé la decisión de estudiar aquí, porque esta Universidad me ofrece la oportunidad de aprender cosas que en Chile, por la rigidez de la malla curricular, no podría aprender”.
Cabe recordar que actualmente la Universidad del Valle sostienen convenios académicos con más de 158 universidades de Alemania, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, China, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Italia, Japón, México, Holanda, Perú, Reino Unido, Suiza, Uruguay y Venezuela, trabajando de la mano en proyectos de investigación colaborativos, cofinanciación y publicación de investigaciones, intercambios estudiantiles, comisiones doctorales, prácticas profesionales y viajes de misión académica.
La Universidad del Valle y las Empresas Municipales de Cali - EMCALI presentaron hoy en el Coliseo Alberto León Betancur del campus de Meléndez, el ‘Plan estratégico de EMCALI EICE ESP 2018 - 2023’.
Desde el pasado mes de octubre, Univalle asesoró a la empresa responsable de administrar la red de servicios públicos de la ciudad, en la construcción de una hoja de ruta que será implementada durante los próximos cinco años.
La elaboración de este Plan Estratégico contó con la participación de la Junta Directiva de Emcali, el comité gerencial y un equipo de consultores expertos del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento de la Universidad del Valle.
Una de las principales conclusiones que arrojó el estudio sugiere que Emcali requiere implementar un modelo sistémico de gobernanza corporativa con estándares internacionales. Esto para blindar a la empresa de intereses no corporativos en la adopción de planes estratégicos, la toma de decisiones, las inversiones y la gestión - operación de los servicios.
“EMCALI aún tiene una oportunidad muy importante de sobrevivir, pero para ello se necesitan tomar decisiones claras y radicales en varios ejes, iniciando por la gobernanza. La empresa debe estructurar una serie de propuestas, elaboradas por la Universidad del Valle en consenso con varios actores internos y con la Alcaldía, relacionadas con el ejercicio de la profesionalización, el desempeño de la alta gerencia y los esquemas corporativos de dirección, para otorgarle mayor autonomía operacional a las unidades de negocio, entre otros aspectos”, dijo el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios.
Instituto de Prospectiva de la Universidad del Valle también sugiere que Emcali tiene que cuidar sus fuentes naturales de agua y ayudar a proteger los recursos naturales y que Telco (la unidad encargada de las telecomunicaciones), no debe continuar generando pérdidas y en el corto plazo debe innovar en negocios que generen utilidades.
Pero, ¿cómo lograr esto? Univalle indica que TELCO tiene que reinventarse, enfocándose en las nuevas tendencias de las Tecnologías de la Información y la Comunicación - TIC aprovechando el conocimiento, la capacidad, la velocidad y la infraestructura de la que disponen.
De igual manera, señala que para garantizar la provisión eficiente de los servicios de agua y saneamiento básico, Emcali mejorará su funcionamiento operativo, reducirá las pérdidas,
garantizará la calidad de los servicios que ofrece, incursionará en nuevos mercados con productos y servicios (lodos, sistemas sostenibles de drenaje, gestión de aguas residuales, aseo urbano) y adoptará la tecnología de filtración de lecho de río.
Por otro lado, Univalle sugiere que la unidad de negocio enfocada a la energía, debe dirigir sus esfuerzos hacia el desarrollo de nuevos mercados (expansión zonas POT, movilidad eléctrica, distritos térmicos), desarrollar las capacidades de generación (tecnologías alternativas y generación distribuida) y fortalecer la comercialización y distribución de energía en la ciudad.
“Con el acompañamiento de Univalle, la decisión política de la alcaldía y los directivos, contando con la participación de los sindicatos de trabajadores y empleados, en busca de un pacto de gobernabilidad y de blindaje de la empresa de cara a la ciudadanía, y el compromiso de los empresarios, clase política, sociedad civil y los clientes, Emcali saldrá adelante y volverá a ser la gran empresa pública orgullo y patrimonio de caleños y vallecaucanos”, señaló Edgar Varela.
Las ciudades y regiones en Colombia se están desarrollando a partir de dos fenómenos: uno, el crecimiento demográfico y el otro, los desplazamientos forzados. Estos han generado crecimiento en las ciudades y por lo tanto un mayor número de edificaciones. Sin embargo, ha sido un crecimiento que se ha venido dando a partir de una formación más de la experiencia que una formación de orden profesional, en los que aspectos como la infraestructura, las vías y los servicios básicos no se han tenido en cuenta correctamente, imposibilitando un desarrollo integral de las ciudades.
Como respuesta a esta problemática, este lunes 29 de enero, con más 13 estudiantes, inició clases la especialización en Administración y Desarrollo Inmobiliario, un nuevo programa de posgrado de la Facultad de Artes Integradas. Por otro lado, el martes 30 de enero iniciaron las clases de la especialización en Mantenimiento y Conservación de Edificios.
La especialización en Administración y Desarrollo Inmobiliario busca formar especialistas en el mercado de la construcción, con competencias para asumir la gestión y dirección de las empresas e instituciones que desarrollan proyectos inmobiliarios. Igualmente busca que sus profesionales participen en la formulación, ejecución y administración de un proyecto, con capacidad para analizar el riesgo económico de una inversión, identificar cómo afecta el entorno la rentabilidad, evaluando oportunidades de inversión y de intervención.
Luis Humberto Casas, Director de investigaciones y posgrado de la Facultad de Artes Integradas menciona que “Este programa de especialización, que es el primero en el suroccidente colombiano, tiene el propósito de formar profesionales que tengan los conocimientos aptos y suficientes en elementos como la gestión económica y financiera en el desarrollo territorial, la construcción sostenible y amigable y la normativa en el riesgo sísmico. Además, el desarrollo de las ciudades también ha generado un crecimiento vertical que implica un ordenamiento social distinto, como la convivencia en condominio, la rentabilidad, el alquiler y los seguros de la propiedad horizontal, aspectos que un profesional de nuestro programa podrá manejar perfectamente”.
Un ambicioso plan para aumentar cupos y carreras profesionales, la inequidad de distribución de recursos de ‘Ser Pilo Paga’ y la disminución del consumo de drogas en el campus de Meléndez son algunos de los temas acerca de los cuales el rector de la Universidad del Valle, Édgar Varela, habló con El País.
Una de las exigencias que se le viene haciendo a la Universidad del Valle es el aumento de cobertura -en carreras y cupos de estudiantes-, ¿cómo va ese proceso?
Debemos dar un salto y este año comenzamos. Tenemos la obligación de ampliar la cobertura y hay varias estrategias. La primera es ofrecer educación virtual, en esto Univalle se ha quedado atrás, tenemos la capacidad instalada y ha faltado la decisión política; en el segundo semestre del año se ofertarán los primeros programas de este tipo (Enfermería, Ciencias de Salud, Atención Prehospitalaria, Contaduría, Finanzas, licenciaturas en Educación). El segundo tema es la ampliación de la cobertura en sedes regionales, crear nuevas carreras (Nutrición, Tecnologías en Logística, Licenciatura en Deportes y Recreación –en Buenaventura y Norte del Cauca-) y esos programas se abren en el 2019. Asimismo, esperamos Aumentar la oferta de posgrados en las sedes regionales en 1500 estudiantes, actualmente hay 700.
¿Y en Cali cómo aumentarán la cobertura?
Queremos aumentar los posgrados, la meta es en dos años tener 6000 estudiantes y seríamos la segunda Universidad de Colombia con más posgrados. Asimismo, vamos a mejorar la capacidad en las sedes de Meléndez y San Fernando para ofertar nuevas carreras como: Primera Infancia, Administración Pública, Ingeniería Biomédica, Ingeniería de la Construcción, Biotecnología, Salud Pública. Tenemos identificados 14 nuevos programas. También vamos a tener más oferta de carreras en la noche. Sobre eso estamos trabajando, para que el próximo agosto tengamos una oferta renovada. Aspiramos en el 2021 o 2022 que Univalle pase de 28.000 a 40.000 estudiantes.
¿Han pensado en abrir nuevas sedes en el norte de Cali u otros sectores de la ciudad?
Tanto la Gobernación como la Alcaldía están interesados en ese tema. La Alcaldía nos ofrece espacios (en alquiler o comodato) y buscaríamos el acompañamiento para tener dos o tres nodos en la zona de ladera y el Distrito de Aguablanca. Serían para ciclo básico y oferta de educación tecnológica. Podríamos tener 2000 estudiantes en esas zonas.
¿De dónde va a sacar Univalle recursos para esos proyectos, cuando hace poco cuestionaron que habría una reducción de dineros para las universidades públicas del país debido al financiamiento del programa ‘Ser Pilo Paga’?
¿Por qué podemos aumentar la cobertura pese a que tengamos dificultades financieras? Porque estamos trabajando en la eficiencia y eficacia administrativa, por ejemplo, en los últimos semestres, en muchas carreras, por la deserción, hay profesores con doctorado en pregrado que le dan clases a ocho o diez personas y el mismo curso se repite varias veces. Lo que estamos haciendo es que exista más movilidad de estudiantes. En resumen, con los mismos recursos estamos logrando una tasa de ocupación completa de los estudiantes. También quiero decir que sí hemos recibido dineros adicionales, en el 2017 fueron $13.400 millones, además de $7000 millones u $8000 millones más en la tasa presupuestal, todo esto nos da $20.000 millones, con lo cual vamos aumentar la planta de profesores. También tenemos un buen recaudo por estampillas que facturó $70.000 millones.
Entonces, ¿cuál es la crítica de las universidades publicas al programa ‘Ser Pilo Paga’?
Que hay un énfasis muy grande de los nuevos recursos para el sector privado. Entre préstamos Icetex y el programa ‘Ser Pilo Paga’, la mayoría de recursos van para la universidades privadas. El Gobierno ha colocado $1,5 billones y lo que le da a las universidades públicas llega a $550.000 millones. Dos terceras partes más se le otorga a las universidades privadas. Nosotros tenemos muy pocos Pilos porque nuestras exigencias académicas son mayores. Ahora estamos viendo la posibilidad de involucrar Pilos que tengan una nivelación en semestre cero.
¿Cuántos estudiantes del programa ‘Ser Pilo Paga’ hay en Cali?
Hay 3000 estudiantes y en la Universidad del Valle 450. Por esos estudiantes recibimos $6000 millones. En Colombia el 92 % de los recursos del programa van para la educación privada y el 8 % a las universidades públicas.
Hay una percepción que los estudiantes mejor formados, es decir, los de colegios privados, son lo que pueden acceder a las mejores carreras en Univalle, como Medicina e ingenierías...
Eso es un mito urbano. En diciembre revisé la composición social de los estudiantes de Univalle y más del 80 %, incluso en carreras como Medicina, Comunicación, Sicología e ingenierías son alumnos provenientes de colegios públicos. No es fácil que hoy, como ocurría hace 30 años, la élite de la región estudie en Univalle. La élite económica ha creado sus propias universidades que también son buenas.
Hace poco se conoció que Univalle tendría recortes para doctorados e investigación. ¿Cómo es que hay recursos para ampliar la cobertura pero no para esto?
Porque las fuentes son diversas y en el caso de los doctorados tienen que ver con la crisis de Colciencias, que tiene muy poco presupuesto. Este año escasamente llega a los $400.000 millones que es menos que el año pasado. Hace siete años el presupuesto era de $650.000 millones.
Lo que pasa es que el Gobierno, en los últimos años, ha desinvertido en ciencia y tecnología. Entonces cuando Colciencias tiene menos plata, le da menos becas a las universidades. Pueden ser cerca de 180 becas que se dejaron de asignar.
¿Qué se puede hacer para recuperar esas becas?
Es importante que la empresa privada se vincule, que recursos de regalías se destinen para ciencia y tecnología. Estoy convencido que el sector productivo nos puede generar esas becas. Estoy conversando con conglomerados económicos (del sector portuario, logística, alimentos, financiero) para decirles que la empresa privada sí tiene doctores. En Colombia el 94 % de los doctores son académicos -profesores- en la Unión Europea el 88 % están en el sector productivo.
Cambiemos de tema. ¿Qué pasó con la investigación de los casos de suicidio de los estudiantes de la Facultad de Salud de Univalle?
Hubo una denuncia mediática y nosotros intervenimos y estamos trabajando en acompañamiento a los estudiantes. Tenemos monitoreados los casos de jóvenes con tendencias suicidas... el tema se ha parado pero no me hago ilusiones, sé que se puede reanudar. Estamos focalizados en trabajar en la prevención, hay expertos que están haciendo programas de anticipación.
¿Pero se determinó por qué, principalmente, son los estudiantes del área de la Facultad de Salud los que se suicidan?
No hay un dato concluyente que permitan decir por qué se suicidan pero sí sabemos porqué no se suicida: no es por razones académicas, porque muchos de ellos iban bien en sus calificaciones. Hay temas psicosociales, de crianza, económicos, etc... hay temas que tienen que ver más con asuntos generacionales de los millennials -persona que llegó a su etapa adulta después del año 2000-, que no están acostumbrados a la frustración y que son sobreprotegidos por sus familias; otro tipo de generación que no tiene las mismas fortalezas que otras menos dotadas de recursos.
Para terminar, ¿cómo va el tema del consumo de drogas en Univalle, el famoso ‘Aeropuerto’ -punto donde se consume droga- aún existe?
Una de las cosas que más me satisface de haber ocupado el cargo como rector de Univalle es haber tomado la decisión de erradicar el tráfico de drogas del campus universitario -de Meléndez-. Yo le quiero señalar que ese tráfico está reducido a cosas muy pequeñas del 5 % o el 8 % frente al volumen que existía. Si usted va a Univalle ya no encuentra expendios de drogas. Había un sector, que es el que usted cita como ‘Aeropuerto’, donde se encontraban hasta 300 personas consumiendo -drogas- al medio día, si hoy va al sitio hay unos reductos que no pasan de 40 personas.
¿En qué consiste la acreditación multicampus?
Univalle es una de las cuatro universidades acreditadas del país a diez años. Esta es una de las distinciones de más alto nivel. Lo nuevo es que el CNA -Consejo Nacional de Acreditación- considera conveniente el modelo multicampus para no solo acreditar la sede principal sino todas sus sedes (en el Valle del Cauca). Nosotros para tener éxito en la próxima acreditación, necesitamos con tiempo mejorar la calidad de nuestro sistema de regionalización. Para eso convocamos un concurso para 39 cupos de profesores de carrera y se posesionaron, la mayoría, el 2 de enero. Este año presenté la propuesta de ampliar en 90 cupos las plazas de car- gos de la universidad, la mayoría irán a las sedes regionales.
Tomado del diario El Espectador
Por Adolfo León Atehortúa*
Al llegar a la Presidencia, en 2010, Juan Manuel Santos propuso cuatro ejes transversales en su Plan de Desarrollo y cinco locomotoras de crecimiento. Entre los ejes, destacó la innovación en las actividades productivas y el buen gobierno como principio rector en la ejecución de las políticas públicas. Entre las locomotoras, propuso también la innovación como importante sector para impulsar el resto de la economía. De uno u otro lado, era de suponer entonces el privilegio gubernamental sobre Colciencias, así como el incremento del apoyo estatal para la investigación y su prelación frente a otros rubros o necesidades presupuestales.
En realidad, se hizo lo contrario. Aunque con la aprobación de la reforma constitucional de regalías aprobada en 2011 se creyó alcanzar una mayor destinación de recursos para ciencia, tecnología e innovación, la expectativa comenzó a cuestionarse cuando la reglamentación para la nueva distribución del porcentaje correspondiente superpuso el poder regional y la politiquería a las necesidades nacionales de la producción académica y científica. Tal como lo expuse en una columna anterior, la selección de los proyectos quedó en manos de los gobernadores, el papel de Colciencias se redujo al otorgamiento de un aval de calidad, y no logró garantizarse a plenitud la calidad de los proyectos ni la eficiencia o relevancia de las inversiones. La apropiación cambió luego de rumbo y el porcentaje del PIB dedicado a la ciencia continuó en su nivel irrisorio de años y gobiernos anteriores. Los esfuerzos de rectores de universidades públicas para transformar el OCAD (Órgano Colegiado de Administración y Decisión) de Ciencia y Tecnología no han hallado pleno eco en los cambios requeridos.
Al iniciar 2018 se hicieron palpables otras aristas del problema. El presupuesto destinado a Colciencias obtuvo su punto más crítico con un incremento sobre el año anterior que a duras penas se acercó al monto alcanzado por la inflación. Pero otro, aún más grave, es el sinsabor surgido al entreverse el avance de la política y el clientelismo sobre Colciencias, que la salida de su director, César Augusto Ocampo, puso de presente. Si bien existe el argumento que refiere deficiencias administrativas y de planeación como causa para su declaración de insubsistencia, la versión choca con diversas comunicaciones, incluida la de sus empleados y la del propio director saliente, que denuncian la captura de Colciencias por intereses no propiamente científicos.
Pese a todo, otras realidades pesan sobre las decisiones estatales y la política pública con respecto a ciencia, tecnología e innovación. Una de ellas, la conversión de Colciencias en departamento administrativo sujeto a la politización de sus funcionarios y su contratación, y otra, el énfasis otorgado a la productividad y la competitividad, como si fueran ellas el objeto exclusivo y central de la ciencia. Allí, precisamente, reside el hecho concreto de que nueve directores hayan pasado en menos de ocho años por Colciencias, con una frágil gobernanza; que los proyectos de cada director hayan diferido entre sí, con alta dosis de improvisación y sin un norte claro, o divagado entre la repatriación de cerebros fugados y el ingreso de Colombia a la era espacial en medio de discursos megalómanos y sin resultados concretos; que otros directores, igualmente, hayan abandonado el cargo argumentando la ausencia de respaldo e incongruencia del Gobierno con respecto a la entidad, sancionados por pedir la intervención de la comunidad científica para presionar un mayor presupuesto destinado a la investigación, o retirados en poco tiempo cuando intentaban organizar administrativamente a Colciencias.
En consecuencia, no solo es necesario un director o directora designado por meritocracia que compendie cualidades humanas, académicas y científicas, con pleno conocimiento del sector educativo, con capacidades administrativas, de gestión e investigación. No es suficiente, tampoco, la creación de un nuevo ministerio en el área o entregar a Colciencias independencia y autonomía liberándolo de la politización. La perspectiva exige voluntad política y transformación radical de la estrategia estatal frente a la ciencia, la tecnología y la innovación; implantar nuevos esquemas que, desde la participación y la inclusión, garanticen el papel de la educación y la ciencia con respecto a la construcción de modelos renovados y sustentables de desarrollo con justicia y equidad para Colombia; garantizar la inversión en educación pública de calidad para favorecer la universalidad de los derechos y procurar la formación científica y la investigación en ciencias como proyecto nacional a corto plazo.
La comunidad académica y científica debe ser escuchada. La mermelada no es compatible con el deber ser del Estado y el propósito deseado para las políticas públicas. Ningún país alcanza desarrollo sin inversión en educación y sin políticas serias para el fomento de la ciencia y la tecnología.
P.D.: Increíble la discusión en algunos medios sobre el retorno de la historia como asignatura a los colegios. En los foros realizados se evidencia, a veces, desconocimiento del tema y falencias en la redacción final o comprensión de la ley. El interés legislativo pudo ser lo primero pero el texto de la norma, como se explicó en mi columna anterior, no restableció nada; simplemente subrayó la enseñanza de la historia como disciplina integrada en los lineamientos curriculares de las ciencias sociales, sin aumento en su intensidad horaria ni mejores herramientas o mayor apoyo gubernamental. Tal como ha permanecido hasta ahora.
* Rector, Universidad Pedagógica Nacional.