Una de las cosas que más enorgullece al profesor Arno Federico Bromet Schum, en sus 35
años de vinculación a la Universidad del Valle, es el haber contribuido en el afianzamiento de la
especialización en Medicina Familiar.
Desde 1984 cuando la Universidad abrió el Programa Académico de Especialización en
Medicina Familiar, fue convocado para ser uno de sus docentes y cinco años más tarde fue
nombrado jefe de Departamento de Medicina Familiar, cargo en el cual permaneció durante 14
años lo que le permitió consolidar esa especialidad que era la primera ofrecida por universidad
alguna en Colombia.
La relación del profesor Arno Federico Bromet Schum con la universidad se inicia en 1959
cuando ingresó como estudiante del Programa de Medicina. “En esa época existía un convenio
con la Universidad de los Andes de Bogotá mediante el cual quienes sacaron los primeros 100
puestos en Univalle se iban a hacer el premédico en la capital del país, durante dos años.
Después de hacer el premédico en Bogotá, en 1961 Arno Federico regresó a Cali y siguió
estudiando hasta graduarse como médico en 1966. Como cualquier otro egresado terminó su
año rural y regresó a Cali y se inscribió en un programa experimental que ofrecían, a través de
la Universidad del Valle, un grupo de profesores ingleses en medicina familiar.
El programa era tan experimental que sólo la hicimos tres médicos y terminamos dos años más
tarde, en 1970. Como el programa no estaba legalmente inscrito en la oferta académica de la
institución, la Universidad nos entregó una certificación, pero fue la Asociación Colombiana de
Facultades de Medicina -Ascofame la que otorgó el título de especialista en medicina familiar.
Con el título de especialista “me vincule como médico familiar en el Ingenio Manuelita, en un
programa de planificación familiar y prevención del aborto, hasta que en 1984 la Universidad
abrió formalmente el programa de especialización y me invitaron a ser uno de los docentes.
Como docente de la especialización tuve la oportunidad de visitar y conocer los programas
académicos de universidades de Miame, Kansas y Denver como profesor visitante, gracias a la
universidad.
“En la labor docente permanecí por 35 años, hasta ahora que la Ley de retiro Forzoso me
obliga a dejar la institución, aunque con mucha tristeza porque estoy muy contento con mi
trabajo de docente.”, explica el profesor.
Sobre sus nuevos proyectos laborales, el profesor Arno Bromet explica que en el 2006 la
Fundación Valle de Lili inició un programa de cuidado paliativo, único en Colombia.
Para iniciar el programa la clínica lo envió a hacer una pasantía en Houston y regresó para
implementar el programa que, en su momento, iniciaron dos personas y ahora son 20. Y al
retirarse de la Universidad seguirá en este programa de la Clínica.
La agrupación Carrera Quinta, nominada en la 17a versión de los Grammy Latinos, ofrecerá en la Escuela de Música de la Univeridad del Valle tres talleres y un concierto abierto al público los días 26 y 27 de febrero. Estas actividades son realizadas gracias a las Becas de circulación nacional de solistas y agrupaciones musicales e investigadores musicales del Ministerio de Cultura.
En 2016, Carrera Quinta estuvo nominada en la 17a versión de los Grammy Latinos en la categoría Mejor álbum de latin jazz. Adicionalmente, estuvieron nominados en la categoría de jazz instrumental, en los Independent Music Awards.
El fundador de Carrera Quinta Javier Perez Sandoval, compositor y guitarrista, está a cargo de la dirección de la Maestría en Músicas Colombianas de la Universidad del Bosque.
Los talleres serán abiertos.
El proceso de adaptación del pasillo y el Bambuco instrumental en un ensamble de jazz
Miércoles 26
8:00 a.m.
Técnicas de rearmonización. Expansión de las posibilidades en la armonía tonal. se necesita Piano o clavinova
10:00 a.m.
Concierto Carrera Quinta
1:00 p.m.
Jueves 27
Arreglos basados en repertorios tradicionales para ensamble de jazz
9:00 a.m.
La Universidad del Valle y la empresa Celsia recibieron una patente por un desarrollo que ayuda a mejorar la fabricación y ensamble de los rodetes de turbinas generadoras de energía que trabajan con el agua de la orilla de río.
Investigadores de la Escuela de Ingeniería Mecánica desarrollaron una nueva forma de seccionar y armar el rodete en estas turbinas, garantizando que tendrá un comportamiento optimo dentro del andamiaje de generación de energía.
Las turbinas de la planta generadora de energía, de propiedad de Celsia, que toman el agua sin embalsar, es decir que lo hacen directamente a orillas del río Amaime, presentaban problemas con los rodetes por el desgaste de las piezas debido al contacto directo con las partículas de arena y minerales presentes en el agua.
A los inconvenientes de los rodetes se suma la necesidad de un mantenimiento mayor, o con más frecuencia, generando un menor rendimiento por turbina y, en consecuencia, un incremento en los costos de operación.
La empresa Celsia planteo este problema a la Escuela de Ingeniería Mecánica de la Universidad del Valle y propuso el proyecto “Diseño Integral de Estrategias para el Control de desgaste erosivo en Turbinas”. La institución de educación dispuso de un grupo de investigadores para trabajar con algunos funcionarios de Celsia.
Para conformar el grupo se tuvo en cuenta que se requería involucrar varias ramas de la Ingeniería mecánica como la tribología, diseño mecánico y mecánica de fluidos, convirtiendo el proyecto en un reto para los investigadores.
Del grupo hicieron parte la profesora líder del proyecto Sara Aida Rodríguez Pulecio, el en ese momento estudiante de maestría Juan David Pérez, además de los investigadores Jair Alexander Ladino, Jairo Antonio Valdés Ortiz, Francisco Larrahondo Cobo, John Jairo Coronado Marín y Leonel Alveyro Teran Llorente.}
En el 2014 el grupo de trabajo escribió y presentó el proyecto de investigación para ser financiado por Colciencias con la cofinanciación de Celsia y la Universidad del Valle.
Durante la investigación se plantearon diferentes soluciones, tales como recubrimientos con carburo de tungsteno pero en tal caso se requiere tener expuestas (a la vista) las superficies, y en el caso de los rodetes convencionales pequeños esto no se presenta, lo que lleva a que se recubran parcialmente y en condiciones que no son las óptimas.
El prototipo que está operando en la planta es de una sola pieza y fue nitrurado por Plasma, pero tuvo que trasladarse a Italia para ese procedimiento.
También se propuso la nitruración por plasma pero por el tamaño de los rodetes se requieren hornos que no están disponibles en Colombia.
Finalmente, el equipo de la Escuela de Ingeniería Mecánica decidió que la solución más ajustada era la de dividir la pieza de forma tal que las partes resultantes se pudieran introducir a los hornos disponibles o recubrir en excelentes condiciones.
El proyecto permitió identificar criterios de operación y parada que minimizan los costos de desgaste, una geometría menos susceptible a desgastarse y una modificación de la superficie más resistente a la erosión por partícula dura y a la cavitación.
La investigación se desarrolló durante poco más de tres años, entre 2014 y 2017 y recientemente las dos empresas recibieron el derecho de patente con el nombre de “Rodete seccionado para bombear algún tipo de fluido o transformar la energía hidráulica en potencia mecánica en un eje”.
El resultado de esta separación con su respectivo armado y optimo desempeño, después de encajar cada pieza nuevamente, es lo que llevó a la Superintendencia de industria y Comercio a otorgar la patente a la Universidad del Valle y a Celsia.
La Profesora Sara Aida espera poder seguir desarrollando la tecnología protegida y para esto se busca la posibilidad de aplicar este desarrollo en piezas más pequeñas para probar el método de particionar y de ensamblar, para que se genere más confianza en este proceso y que sea tenido en cuenta por más empresas del sector.
Liliana Arias Castillo, Vicerrectora Académica de la Universidad del Valle, fue reconocida como ‘Miembro Correspondiente’ de la Academia Nacional de Medicina de Colombia, convirtiéndose así en la primera mujer de la Academia de Medicina del Valle (entidad que presidió entre 2014 y 2016) en alcanzar esta distinción.
Liliana Arias Castillo es médica y cirujana de la Universidad del Valle; Especialista en Medicina Familiar de la misma universidad y experta en temas relacionados con Salud Sexual y Reproductiva.
Su carrera docente y administrativa la ha adelantado en la Universidad del Valle, llegando a ser la primera mujer Decana de la Facultad de Salud en los periodos 2004-2007 y 2007–2010. Entre 2013 y 2016, paralelo a su papel como directora del Grupo de Investigación en Salud Sexual y Reproductiva de la Universidad del Valle y Jefa del Departamento de Medicina Familiar de la misma Universidad, fue designada como directora de la Región de Mesoamérica por la ‘Federación Panamericana de Asociaciones de Facultades y Escuelas de Medicina’.
Durante su gestión en la Vicerrectoría Académica se creó el programa ‘Campus diverso’, iniciativa que busca brindar a la comunidad académica un espacio de acompañamiento para estudiantes con identidades de género y orientaciones sexuales diversas - IG/OS. “En este espacio, profesionales de la Salud y de las Ciencias Sociales y Humanas, sensibles a las temáticas de diversidad sexual, logran un proceso de acompañamiento y orientación en las diferentes situaciones que vivencian las y los estudiantes a razón de su identidad de género u orientación sexual”, señala la descripción oficial del proyecto.
Miembro de la Academia
La Academia Nacional de Medicina reglamenta que sus filas estarán compuestas por Miembros Honorarios, Miembros de Número, Miembros Correspondientes y Miembros Asociados. Los Miembros Honorarios y los Miembros de Número son aquellos que tienen derecho a voto en deliberaciones y elecciones.
Igualmente establece que vinculará ‘Miembros Correspondientes’ en número acorde con el crecimiento y la organización de nuevas disciplinas médicas y biomédicas, siendo estos investigadores que ostenten una posición destacada en sus áreas de especialidad. El nombre de la categoría proviene del hecho de que, al ser residentes en localidades distintas a donde se halla la sede principal de la institución, no pueden comparecer en las reuniones normales y por esos se dirigen al resto de miembros de la asociación por correspondencia.
La Academia Nacional de Medicina es la institución médica de funcionamiento continuo más antigua de Colombia. Nació como Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales en enero de 1873 por iniciativa de los doctores Manuel Plata Azuero, Nicolás Osorio, Evaristo García, Leoncio Barreto y Abraham Aparicio, quienes convinieron en crear una Sociedad que tuviese por objeto "el estudio y adelanto de las ciencias médicas y naturales, así como también el de dar solidaridad al cuerpo médico y unidad al ejercicio de la profesión".
Desde entonces, según se reseña en la historia oficial de la Academia Nacional de Medicina, se dedicó a estudiar los principales problemas de salud del país, que eran, por ese entonces, el saneamiento ambiental, epidemias de enfermedades transmisibles, lepra, los principios activos de las plantas medicinales vernáculas y las nuevas tendencias de la anatomía, la bacteriología, la fisiología, la medicina interna, y la cirugía que en esos momentos sufrían transformaciones radicales en Europa y en todo el mundo.
Estudiante de Maestría en Biología gana Beca de la FAAE
Eliana Barona Cortés, estudiante de la Maestría en Ciencias-Biología ganó una de las Becas Colombia Biodiversa que entregó la Fundación Alejandro Ángel Escobar en su pasada convocatoria (II-2019). Su proyecto “Índices acústicos como medida sustituta de la riqueza de anuros y la condición ecológica de un paisaje andino” fue elegido, junto con 5 trabajos de pregrado, entre las 65 postulaciones de dicha convocatoria.
Desde su pregrado Eliana ha estado interesada en los monitoreos acústicos de grupos bioindicadores*, especialmente de anfibios, con la intención de que estos estudios sirvan para desarrollar estrategias de conservación para la toma de decisiones referentes al manejo de los elementos que componen un paisaje, particularmente en zonas donde convergen áreas protegidas y desarrollo humano, como es el caso de la Reserva Forestal Protectora de Bitaco.
Un bioindicador o indicador biológico son organismos pertenecientes a una especie animal, vegetal, hongo o grupo de especies que son sensibles a los cambios ambientales y cuya presencia, cambio de hábitos o desaparición, brinda información sobre cambios en su hábitat.
Respecto al proyecto Eliana puntualiza: “Con esta investigación esperamos contribuir a la comprensión de las características acústicas en zonas altamente biodiversas como los Andes Tropicales, generando una línea base de “huella acústica” que se puede sumar a estrategias nacionales de conservación, y comprender como los monitoreos acústicos brindan información para dimensionar el impacto que los procesos de fragmentación tienen sobre las poblaciones de grupos claves como los anuros”.
Eliana Barona es egresada del pregrado en Biología, actualmente cursa último año de Maestría y hace parte del Grupo de Investigación en Ecología Animal, su trabajo de maestría es dirigido por los doctores Wilmar Bolívar-García y María Isabel Herrera-Montes.
El jurado evaluador de la FAAE manifestó que “esta es una propuesta bien escrita, coherente, sustentada e innovadora y aunque se plantea como una investigación específica, sus resultados tendrán aplicación directa en conservación y conocimiento de los ecosistemas andinos, lo que también permitirá identificar oportunidades de planificación e incidencia en la toma de decisiones sobre la gestión de ecosistemas estratégicos de manera más amplia y replicable.”
La fundación Alejandro Ángel Escobar apoya financieramente el desarrollo de tesis de grado –pregrado y maestría- relacionadas con la conservación, el conocimiento y/o el uso sostenible de la biodiversidad colombiana, a través de las Becas Colombia Biodiversa.
Felicitamos a Eliana e invitamos a todos estudiantes a participar activamente en la CONVOCATORIA I-2020 que está abierta hasta el 31 de marzo.
Más información: http://www.faae.org.co/colombiabiodiversa/instrucciones-para-aplicar.html
Del 13 al 17 de julio de 2020 en la Universidad del Valle se realizará la novena versión del encuentro de Álgebra, la Teoría de Números, la Combinatoria y sus aplicaciones - ALTENCOA9-2020, un evento de carácter bienal que desde 2004 reúne a matemáticos nacionales e internacionales con el propósito de fomentar en Colombia el estudio y aplicación de estas disciplinas.
El Comité organizador invita a la comunidad a inscribirse y participar en las distintas actividades del encuentro, a través de la presentación de un cursillo, una conferencia o un póster en las temáticas de Álgebra, Teoría de Números, Combinatoria, Aplicaciones o Geometría Algebraica (Área invitada).
ALTENCOA9-2020 es organizado por el Departamento de Matemáticas de la Universidad del Valle y el grupo de investigación ALTENUA (UdeA, Unicauca, Udenar y Univalle); con el apoyo y colaboración del Posgrado en Ciencias Matemáticas de la Universidad del Valle, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Cauca, Universidad Industrial de Santander, la Pontificia Universidad Javeriana-Cali y la Universidad de Nariño.
Inscripciones
- Con descuento (10%): hasta 31 de mayo de 2020
- Fecha límite para el envío de propuestas: marzo 27 de 2020.
Informes e inscripciones en https://altencoa.correounivalle.edu.co/
El profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle Alberto Valencia hace una reseña de la vida y obra del profesor de Psicología de la misma Universidad Estanislao Zuleta, fallecido hace 30 años.
Estanislao Zuleta, considerado uno de los más notables pensadores de Colombia, recibió el Doctorado Honoris Causa en Psicología de la Universidad del Valle, institución a la que estuvo vinculado como docente hasta el día de su muerte, un 17 de febrero, hace 30 años.
Tomado de El Espectador
Alberto Valencia Gutiérrez * / ESPECIAL PARA EL ESPECTADOR
El 17 de febrero se cumplen tres décadas de la muerte de Zuleta, uno de los filósofos, escritores y pedagogos más importantes de la historia colombiana. Un experto valora su obra.
Se están conmemorando durante este mes de febrero, en varias ciudades del país, los 85 años del nacimiento del intelectual Estanislao Zuleta y los treinta de su muerte, ocurrida en Cali a la temprana edad de 55 años, momento cumbre en la vida de cualquier persona dedicada al trabajo con los libros y con el pensamiento. Universidades y entidades de diferente tipo han organizado actos y conferencias para recrear su ideario político y sus logros intelectuales. ¿Qué ha hecho posible que después de tanto tiempo su memoria siga viva y su palabra vigente para muchos en este país, sobre todo los más jóvenes? (Video del escritor William Ospina explicando quién era Zuleta).
Durante su vida, Zuleta fue conocido por sus conferencias magistrales y por algunos textos notables, como Elogio de la dificultad, que se ha convertido en un documento emblemático de su vida y su obra. No obstante, el mayor reconocimiento a su trabajo se ha producido con posterioridad a su muerte. En una encuesta realizada por la revista Semana, entre un grupo notable de intelectuales nacionales y extranjeros, fue considerado en el año 2003 como el principal pensador de la historia colombiana. Igualmente, poco tiempo antes, su libro Thomas Mann, la montaña mágica y la llanura prosaica, aparecido originalmente en 1976, había sido escogido como uno de los veinte libros de ensayo más importantes publicados durante el siglo XX.
Zuleta hizo inmensos aportes en el campo de la filosofía y las ciencias sociales y contribuyó enormemente en el proceso de incluir nuestra cultura nacional (arcaica, tradicionalista y cerrada al exterior) en las grandes corrientes de la cultura universal. Poco a poco, su auditorio dejó de limitarse simplemente a los grupos de izquierda y recogió a gentes de la más diversa procedencia política y social, incluso a sectores burgueses. Y todo ello porque los temas de sus conferencias estaban en relación con las grandes preocupaciones de la vida de todos los días: el amor, el tiempo, la muerte, el arte, el conocimiento, el éxito y el fracaso, el trabajo, la soledad, los estilos de vida y muchos otros.
Zuleta es uno de los pocos intelectuales que merecen ese nombre en la segunda mitad del siglo XX en Colombia: desempeñó un papel de conciencia crítica frente a los poderes establecidos; asumió la empresa de “héroe civilizador”, por su contribución a ambientar entre nosotros los grandes problemas de la cultura universal; cumplió un importante papel de inductor al pensamiento; formó y enseñó a leer a una generación de colombianos, y ha llegado a convertirse en una referencia casi obligada para todo aquel que quiera hoy en día incursionar en ciertos campos de la cultura.
Zuleta era un hombre que provenía de la tradición de la izquierda. Después de un breve período de algunos meses en que estuvo vinculado con el Partido Comunista, nunca más se vinculó a ningún tipo de organización política. Pero, sin abandonar su posición política, se convirtió en un gran crítico de los grupos de izquierda, muchos de los cuales lo consultaban con alguna frecuencia. Fue un duro contradictor del dogmatismo y el anquilosamiento de una izquierda que, en su gran mayoría, aspiraba a tomarse el poder para desde allí imponer una visión totalitaria y autoritaria. Zuleta, por el contrario, desde el comienzo de su vida intelectual, defendió los valores de la democracia política y abogó por la construcción de una izquierda democrática.
En la Colombia de la tercera década del siglo XXI sigue teniendo enorme importancia la defensa a ultranza que hizo de la democracia y los derechos humanos, como condición indispensable e ineludible en la construcción de una nueva sociedad. Zuleta introdujo entre nosotros la idea de que una sociedad democrática se define por el hecho de que reconoce el conflicto como elemento constitutivo del orden social y de que la defensa de la democracia política no es incompatible con las luchas por la transformación de la sociedad.
A los miembros del M-19 que se habían agrupado en el campamento de Santo Domingo, en el departamento del Cauca, poco antes de la firma del proceso de paz, les hizo una conferencia en su sede en 1989 en la que les explicaba, de una manera supremamente didáctica, cuáles serían las exigencias de su integración a participar en términos democráticos en la vida del país. El texto se encuentra publicado en el libro Colombia: violencia, democracia y derechos humanos, que no vacilo en recomendar a todos los lectores como una excelente pedagogía de la democracia. Hoy en día, en el marco de las negociaciones con los grupo armados, tiene gran pertinencia.
Llama la atención el hecho de que los principales interesados por su obra hoy en día son personas jóvenes que no tuvieron oportunidad de conocerlo y han tenido acceso a su obra a través de los libros que se han publicado en estos treinta años. Esto tiene relación con que una de las características de su discurso es el afán de integrar la vida y el pensamiento. La cultura para Zuleta no era asunto de una élite excluyente, sino una propuesta universal que debía llegar a todo aquel que tomara la decisión personalísima de pensar por sí mismo. Pero igualmente hay que tener en cuenta que existe sin lugar a dudas una demanda específica en las generaciones jóvenes, preguntas que no han encontrado respuestas, inquietudes insatisfechas, un vacío que llenar. Nuestro mundo intelectual y cultural carece de referencias que sirvan de emulación y de inspiración a las nuevas generaciones. Y la inmensa aceptación de Zuleta tiene relación con esta carencia.
Al final de la charla que dictó al M-19 en su campamento explica que hay dos tipos de revoluciones: las que estallan (como la francesa, la rusa, la china o la cubana), y las que ocurren pero nunca estallan y producen transformaciones de la vida mucho más profundas y estables, cuyo mejor ejemplo es el Renacimiento de comienzos de la era moderna, época durante la cual las gentes comenzaron “a pintar distinto, a pensar distinto y a comportarse distinto”.
Y es precisamente como adalid de esta segunda forma de revolución que el pensamiento de Zuleta sigue vigente entre nosotros: una revolución de la vida cotidiana, que transforme las relaciones personales y que convierta la tolerancia y el respeto por las diferencias y las ideas ajenas en criterios de convivencia. Una sociedad se transforma verdaderamente, no porque se derrumbe el poder político, sino porque sus miembros encuentran incompatibles sus pautas con las mentalidades y las condiciones concretas en que viven.
* Profesor del Departamento de Ciencias Sociales, Universidad del Valle. Autor de los libros En el principio era la ética. Ensayo de interpretación del pensamiento de Estanislao Zuleta (Bogotá, Siglo del Hombre Universidad del Valle, 2015, segunda edición) y Estanislao Zuleta o la voluntad de comprender (Medellín, Hombre Nuevo Editores, 2005).
La organización internacional sin ánimo de lucro DNDi (Iniciativa medicamentos para enfermedades olvidadas, en su sigla en inglés) y la Facultad de Salud de la Universidad del Valle tienen abierta la exposición fotográfica Chagas: Rompiendo el Silencio. La exposición estará disponible hasta el 5 de marzo en el Hall del edificio 116 (Ciencias Básicas) de la Universidad del Valle - Sede San Fernando.
El objetivo de la exposición es sensibilizar sobre la Enfermedad de Chagas y brindar información a través de imágenes e historias de personas afectadas por este padecimiento en Colombia.
“A través de nuestro trabajo con la enfermedad de Chagas en Colombia y otros países, hemos identificado que la falta de información sobre la enfermedad es una de las barreras que dificultan el acceso de las personas al diagnóstico y tratamiento. Por eso la exposición Chagas: Rompiendo el Silencio busca informar y sensibilizar a todos los asistentes, estudiantes o profesionales de la salud, sobre Chagas. En esta oportunidad, nos centramos en hablar del tema a partir de historias reales de personas afectadas por esta enfermedad desatendida y silenciosa”, dice el Dr. Rafael Herazo, médico referente de la enfermedad de Chagas de la DNDi.
La enfermedad de Chagas afecta a más de seis millones de personas en todo el mundo. Si no es tratada oportunamente, puede afectar órganos vitales como el corazón y el sistema digestivo y llevar a la muerte. En Colombia, la Organización Mundial de la Salud estima que 4,8 millones de personas se encuentran a riesgo de contraer la infección, 436 mil están infectadas y 130 mil sufren algún tipo de daño al corazón como consecuencia de la infección. Sin embargo, se calcula que sólo el 1.2% de la población a riesgo ha sido tamizada y el 0.4% de los infectados ha recibido tratamiento contra el parásito.
Asimismo, Álvaro Herrera, Jefe de la Sección de Cardiología de la Universidad del Valle, señala que “el parásito del pito o chinche infectado que transmite la enfermedad, podría permanecer en los humanos sin producir síntomas por años. Aun así, es una causa importante de afectación cardiaca que impacta de manera importante la calidad de vida de las personas afectadas y conlleva al aumento en los costos del sistema de salud”.
A pesar de que el Valle del Cauca no es tradicionalmente catalogado como endémico para la enfermedad de Chagas, las migraciones y la presencia de centros de referencia médica en Cali, deberían promover la sospecha clínica y la atención de casos de la Enfermedad, además, otros mecanismos como la transmisión vertical (de madre con Chagas y que en el embarazo podría transmitir la infección a su hijo o hija) podrían presentarse.
Por otro lado, los estudiantes de medicina formados en las universidades locales eventualmente realizan el servicio social obligatorio en zonas de mayor endemia, cobrando relevancia el conocimiento de la epidemiología nacional.
Para mejorar el acceso de las personas al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad en el país, la DNDi, el Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de la Salud y Protección Social iniciaron el Programa de Eliminación de Barreras. Tras la identificación de las principales barreras que dificultan el acceso al diagnóstico y tratamiento de Chagas en Colombia, se construyó una Ruta Integral de Atención para la Enfermedad de Chagas centrada en las personas, lo que simplificó el proceso trasladando el diagnóstico y tratamiento a centros de salud más cercanos a las comunidades. Para eso, se fortalecieron las capacidades locales del sistema de salud y de la comunidad, por medio de actividades de información, educación y comunicación.
Exposición
Lugar: Hall del edificio 116 (Ciencias Básicas) del Campus San Fernando de la Universidad del Valle.
Fechas: Desde el 14 de febrero hasta el 5 de marzo.
El poeta y periodista Jotamario Arbeláez es el invitado para abrir este nuevo ciclo de Viernes de Letras, programa de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
El conversatorio con este autor se realizará este viernes 21 de febrero, a las 6:00 p.m., en l Teatro Esquina Latina (Calle 4ta Oeste # 35-30, San Fernando). Coordinará la velada el profesor Julián Malatesta. Se tendrá la participación musical de la cantante caleña Alelí Mesa.
Jotamario Arbeláez es poeta, periodista, publicista nacido en Cali, en 1940. Doctor Honoris Causa en Comunicaciones y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali. Entre sus publicaciones se destacan los libros de poesía: “El profeta en su casa” (1965), “Mi reino por este mundo” (1981), “La casa de memoria” (1995), “El cuerpo de ella” (2000), “Paños menores” (2006), “Culito de rana” (2010), “Antología arbitraria” (2012), “La muerte de Jotamario” (2013), “Zona de tolerancia” (2013), “Mi crucifixión rosada” (2016); y el libro de memorias: “Nada es para siempre. Antimemorias de un nadaísta” (2002).
Obtuvo, entre otros, el Premio Nacional de Poesía La Oveja Negra y Golpe de Dados (1980), el Premio Nacional de Poesía Colcultura (1995), el Premio Nacional de Poesía del Distrito (1999), el Premio Chino Valera Mora de la Fundación Rómulo Gallegos de Caracas (2008), el Premio Internacional de Poesía Dámaso Alonso de España a la Vida y Obra (2019) y la Orden del Congreso de Colombia en el grado de Comendador (1996). Actualmente es columnista de los diarios El Tiempo y El País.
La temporada 11 de Viernes de Letras se realiza con el apoyo del Área Cultural de la División de Bibliotecas y de la Rectoría de la Universidad del Valle, del Teatro Esquina Latina y de la Red de Bibliotecas Públicas de Cali.
El Consejo Superior de la Universidad del Valle le entregó un reconocimiento a Diego Fernando Hernández Losada, quien fue designado por el presidente Iván Duque como Viceministro de Conocimiento, Innovación y Productividad, en el recientemente creado Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación.
Diego Hernández Losada es Ingeniero Industrial y Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia; Master en Finanzas de la Universidad de Illinois (EE.UU.), Magíster en Economía de la Universidad Javeriana y Magíster en Administración de Empresas de la Universidad del Valle.
Desde diciembre de 2018, Hernández Losada fue designado por el Presidente de la República como su Representante ante el Consejo Superior de la Universidad del Valle.
El Viceministerio de Conocimiento, Innovación y Productividad de Minciencias cuenta con dos divisiones: una, de generación de conocimiento, promoviendo la investigación; y la segunda, de transferencia y uso de conocimiento, la cual se centrará en trabajar por la innovación para la productividad, la competitividad y el desarrollo social.
Diego Hernández Losada junto con los actores del Gobierno Nacional y del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, lideró la construcción de la estructura administrativa para el nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia, además, acompañó la Misión Internacional de Sabios 2019.
Dentro de su amplia experiencia se resalta su desempeño como Vicerrector en la Universidad Nacional de Colombia para la Ciudad Universitaria en Bogotá, docente Asociado en Dedicación Exclusiva en su alma mater, Decano de la Facultad de Ingeniería en la misma institución, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería ACOFI, Miembro del Comité Ejecutivo del “Global Engineering Deans Council GEDC” y par evaluador en programas de Colciencias y del Consejo Nacional de Acreditación.