|
3.1.
La gestión académica
Comunidad
universitaria
Docentes
La
calidad de la educación superior
depende en buena parte de la formación
y dedicación de sus profesores, de
su vocación académica y de
la calidad de su producción intelectual.
La
Universidad del Valle cuenta, al primer
semestre de 2004, con 632 profesores de
tiempo completo y 105 de tiempo parcial,
para un total de 737 profesores nombrados,
de los cuales 174 tienen título de
Doctorado y 285 de Maestría (ver
Figura 4).
 |
| Figura
4. |
Porcentaje
de docentes nombrados por nivel de formación
Fuente: Recursos Humanos
Fecha: Julio de 2004 |
Adicionalmente
y como una muestra clara de recuperación
académica, se adelanta un proceso
de convocatorias para vincular de nuevos
docentes a través del cual se han
vinculado, desde el 2001 hasta el 2003,
84 profesores a diferentes facultades. Con
ello se busca asumir actividades de docencia
que son atendidas por profesores ocasionales
y contribuir al relevo generacional de los
docentes, apoyar áreas estratégicas
de las facultades que han sufrido disminución
importante de docentes como consecuencia
de las jubilaciones masivas ocurridas en
el período 1996-1998 y reforzar la
formación de pre y posgrado.
La
Universidad del Valle se encuentra en el
proceso de establecer el número de
docentes nombrados que requiere como resultado
de procesos de aumento en la productividad
académica, aumento de la cobertura,
incremento del número de estudiantes
por curso y racionalización de la
oferta académica. Como resultado
preliminar de este proceso, se expidió
la Resolución 022 de 2001 que reglamenta
la asignación académica; un
instrumento eficaz de planeación,
seguimiento, autorregulación y desarrollo
del trabajo del profesorado, que permite
mantener y mejorar la tradición de
excelencia de la Universidad y la calidad
del proyecto académico como universidad
moderna de investigación. La Resolución
establece las bases para la asignación
de las actividades académicas de
investigación y extensión
de la planta docente de la Universidad,
buscando mayor equidad en la distribución
de la asignación académica
de todos los profesores. Así mismo,
se actualizó el sistema de Credenciales,
estableciendo nuevas normas para la asignación
de puntajes y el ascenso de profesores.
Se
actualizó también mediante
la Resolución 031 de 2004 expedida
por el Consejo Superior, la normatividad
sobre estímulos académicos
la cual estaba vigente desde 1978. La nueva
norma actualiza la política institucional
en formación de profesores incluyendo
las nuevas modalidades de formación
como los programas cooperativos. Actualiza
también los procedimientos, la asignación
de estímulos y los compromiso de
los docentes en contrapartida.
Otro
paso adelante en este sentido, lo constituye
la aprobación por el Consejo Superior
de la Resolución No. 015 de marzo
26 de 2004, para adelantar una convocatoria
para la incorporación de 190 docentes
entre los años 2004 y 2005[6].
De esta forma la institución busca
atender un porcentaje importante de los
cupos de los profesores jubilados o retirados,
anticipar futuras jubilaciones y conservar
los desarrollos en áreas estratégicas
por su impacto en la docencia, investigación
y extensión. Así mismo, se
encuentra en discusión en el Consejo
Superior la creación de la modalidad
de Profesor Especial, que permitirá
que los docentes jubilados de la Universidad
del Valle puedan trabajar con la institución
hasta 20 horas semanales en la modalidad
de hora cátedra, situación
que favorecerá el relevo generacional
y facilitará el trabajo conjunto
con los nuevos docentes.
El
hecho de contar con un importante núcleo
de profesores con estudios doctorales y
de maestría, responde, por una parte,
a una valiosa tradición en las políticas
de contratación de profesores de
tiempo completo y de estímulo a la
formación de formadores, iniciada
desde los primeros años, de vida
institucional. Actualmente dichas políticas
se encuentran vigentes mediante la convocatoria
pública de nuevos profesores y la
aprobación de la Resolución
031 del Consejo Superior, que reglamenta
las comisiones de estudio, académicas
y de año sabático.
Por
otra parte, los importantes logros en investigación,
creatividad artística y otras formas
de productividad intelectual, tiene relación
directa con las políticas de reconocimiento
a los méritos académicos,
como factores esenciales en el desarrollo
de la carrera profesoral, en las cuales,
la Universidad tiene una trayectoria relevante
que, en su momento, quedó plasmada
en las Resoluciones 076 y 115 y sirvieron
de ejemplo, a nivel nacional, para la elaboración
de los Decretos 1444 y 1279.
El
desarrollo de la carrera profesoral, con
fundamento en sus méritos académicos,
requiere continuidad y perfeccionamiento.
En cuanto a la reglamentación del
Decreto 1279 es necesario conservar y perfeccionar
el liderazgo de la Universidad del Valle.
Internamente promover la publicación
de libros, textos, revistas indexadas y
demás formas de presentación,
que faciliten la fluidez de la carrera profesoral
y la divulgación de sus productos
académicos.
Relevo
generacional de docentes
La
Universidad del Valle cuenta con una planta
de docentes nombrados de 700 Tiempo Completo
Equivalente –TCE[7]-
(Corte a Noviembre de 2003), de los cuales
el 8% cumplen con las condiciones para acceder
a la posibilidad de jubilarse. (ver tabla
7).
Si
no se realizara un relevo generacional de
docentes en los próximos años
y la universidad permaneciera con su misma
planta profesoral, para el 2007 se presentaría
una situación preocupante, puesto
que el porcentaje de jubilación de
los docentes se aumentaría al 26%.
Tabla
7. Porcentaje de jubilación de docentes
en Facultades e Institutos.
Población mayor de 55 años
y con más 20 años de servicio.

Estudiantes
La
Universidad del Valle como uno de los principales
centros educativos de la región y
por la diversidad de su oferta de programas
académicos, capta en las distintas
sedes un número importante de estudiantes.
En la sede de Cali, el número de
estudiantes matriculados en pregrado ha
tenido, desde 1998, una tendencia creciente
y sostenida como resultado de un cambio
en las expectativas académicas de
los aspirantes (ver Figura 5). Esta tendencia
creciente se explica también por
los esfuerzos que la Universidad ha hecho
para aumentar cobertura con calidad en concordancia
con la política educativa del actual
gobierno.
La
demanda de cupos, por otra parte, ha presentado
tendencias crecientes y continuas desde
1999, pese al surgimiento de nuevas instituciones
de educación superior en la región.
Este aumento en la demanda, por encima de
la oferta de cupos, pese a los esfuerzos
en aumento de cobertura, propició
una caída en la tasa de absorción,
con una muy leve recuperación en
el 2003. Esta tasa de absorción explica
la cantidad de estudiantes que efectivamente
son admitidos, es decir, relaciona la oferta
y la demanda de cupos en la institución
(ver Figura 6).
La
mayor participación de la población
matriculada en la Universidad se encuentra
en el nivel de formación profesional,
con menores tasas de participación
en el nivel de posgrado.
La
Universidad del Valle es ante todo una universidad
de carácter público no excluyente.
Los estudiantes matriculados en la Universidad,
para el caso de la sede Cali, pertenecen
principalmente a los estratos socioeconómicos
2 y 3. Aunque la presencia de estudiantes
de estrato 1 aumentó en el 2003 con
referencia a 1999, la participación
sigue siendo considerablemente baja. Ha
disminuido levemente, también, la
participación de estudiantes de estratos
medios y altos (ver Figura 7).
 |
| Figura
5. |
Estudiantes
matriculados en pregrado
Fuente: Registro Académico
Fecha: Julio de 2004 |
Los
artículos “Los estudiantes
de la Universidad del Valle”[8]
y “Algunas tendencias sociodemográficas
y socio-raciales de la matrícula
de la Universidad del Valle en el contexto
local y regional y una eventual política
de expansión de la matrícula”[9]
nos presentan el perfil del estudiante y
las tendencias de la matrícula de
la Universidad del Valle con base en variables
como el estrato socioeconómico, los
niveles de ingreso, instituciones de procedencia,
sexo, género, edad, grupo social
y grupo racial entre otros.
 |
| Figura
6. |
Tasa
de absorción del pregrado, sede
Cali
Fuente: Registro Académico
Fecha: Julio de 2004 |
|
 |
| Figura
7. |
Participación
de estudiantes por estrato socioeconómico
Fuente: Registro Académico
Fecha: Julio de 2004 |
|
La
Universidad del Valle, sede Cali, presenta
desde el año 1999, un incremento
considerable en el número de personas
que solicitan iniciar estudios en comparación
con la oferta que está ofreciendo
la Universidad. De allí, la importancia
de ampliar cobertura con calidad para atender
a esta población (ver Figura 8).
 |
| Figura
8. |
Relación
de personas inscritas versus estudiantes
admitidos
Fuente: Registro Académico.
Fecha: Julio de 2004. |
Abordar
el problema de permanencia y continuidad
de los estudiantes que ingresan al sistema
de la educación superior supone una
mirada integral a los procesos de formación
en la Universidad. En este sentido, es pertinente
considerar el concepto de calidad de la
educación superior, en relación
con las respuestas que el sistema de Educación
Superior ha de ofrecerle a las necesidades
y problemas de la sociedad colombiana en
momentos y situaciones específicas.
La calidad no alude solamente a la mejora
en la eficiencia o eficacia en el logro
de resultados sino a la definición
cualitativa de esas mismas intencionalidades,
expresadas en los fines y objetivos de la
educación superior. En particular,
se hace referencia a la apropiación,
por parte del alumno que aspira a ingresar
a la Universidad, de competencias básicas
tales como la habilidad para la construcción
y reconstrucción de saberes, para
la solución de problemas y para la
toma de decisiones en situaciones complejas.
Es
necesario tener en cuenta, entonces como
supuesto para el análisis del fenómeno
de la deserción, que buena parte
de los estudiantes que acceden a la educación
superior y en este caso, a la Universidad
del Valle, no han desarrollado ese sentido
de competencia en saberes básicos
que posibiliten su paso exitoso por la Universidad.
La
Universidad debe, por tanto, incluir en
sus currícula de formación,
esos saberes centrales y fundamentales relacionados
con las matemáticas, el lenguaje,
la informática, la estética
y la ética, así como competencias
específicas en resolución
de problemas, procesos de comunicación,
razonamiento.
En
esta perspectiva, un comienzo de solución
bien podría ser un trabajo previo
con los estudiantes al inicio de sus carreras,
al tiempo que se construyen vínculos
de solidaridad con el resto del sistema
educativo. Esto es contribuyendo a mejorar
la educación media y la relación
con los niveles técnico y tecnológico.
Empleados
Los
servidores públicos no docentes de
la Universidad son de dos clases: trabajadores
oficiales y empleados públicos y
ambos son considerados parte importante
del trabajo académico puesto que
algunos de ellos, especialmente los empleados
públicos, su actividad esta relacionada
con la docencia como es el caso de los técnicos
de laboratorio y los laboratoristas. Otros
están dedicados al apoyo administrativo
y otros, especialmente los trabajadores
oficiales, su actividad es esencialmente
de apoyo en labores de vigilancia, aseo,
jardinería y servicios varios.
Si
bien el número de servidores públicos
no docentes de la universidad ha mantenido
una tendencia de crecimiento relativamente
estable en los últimos años,
el número de profesores, en términos
de tiempos completos equivalentes incluyendo
cátedra, sigue estando por debajo
de los primeros. (ver Figura 9).
No
obstante, hay que tener en cuenta que un
gran peso de servidores públicos
no docentes está constituido por
personal de aseo y vigilancia (220 en el
2003). Lo que no sucede en las Universidades
Nacional y de Antioquia, donde este personal
está contratado por outsourcing.
Aunque el personal de apoyo está
registrado en la Administración Central,
sin embargo, da apoyo a toda la Universidad.
Jubilados
La
Universidad del Valle, en el año
1999, detectó que posibles por vicios
jurídicos en el reconocimiento de
las pensiones de jubilación de empleados
públicos docentes y no docentes.
La Dirección de la Universidad, delegó
en la División de Recursos Humanos,
la realización de la revisión
y el estudio de las pensiones otorgadas
entre Junio 30 de 1995, entrada en vigencia
la Ley 100 de 1993 en las entidades territoriales,
hasta Septiembre 27 de 2000, momento en
el cual se revocó el Acuerdo 007
de 1999 y estableció que el régimen
prestacional del personal al servicio de
la Universidad, es el dispuesto en la Constitución
y las Leyes de la República.
Dentro
de los problemas detectados se encontraron:
- Personas
jubiladas que no tenían el requisito
de la edad.
-
Liquidación de mesadas pensionales
con el monto del 100% y no del 75%.
-
En algunos casos, se jubilaron personas
sin el tope de los 20 SMMLV.
-
Las liquidaciones del monto de las mesadas,
se hicieron con base en factores que no
debían tenerse en cuenta según
la Ley y por los cuales la Universidad
no aportó para seguridad social
pensional.
La
Universidad inició un proceso de
demandas contra los actos administrativos
de reconocimiento de pensión, ante
el Tribunal Contencioso Administrativo del
Valle, para lo cual se realizaron Contratos
Estatales de Prestación de Servicios
Profesionales con abogados externos.
 |
| Figura
9. |
Evolución
del personal docente y no docente
Fuente: División
de Recursos Humanos
Fecha: Julio 2004 |
Se
revisaron y estudiaron un total de 357 casos,
los cuales fueron demandados durante los
años 2001 a 2004, reportándose
hasta el momento 285 demandas y dos casos
No demandables, en los cuales se expidieron
los respectivos actos administrativos ajustados
a Ley. Actualmente, están pendientes
70 casos por demandar, los cuales se encuentran
en proceso de citación.
Mediante
Providencias del Tribunal Contencioso Administrativo
del Valle del Cauca y del Consejo de Estado,
se han suspendido provisionalmente 70 actos
administrativos y se ha dado cumplimiento
a sentencias definitivas del Tribunal Contencioso
Administrativo del Valle del Cauca, emitiendo
los actos administrativos ajustados a la
Ley, en cinco casos. Al mismo tiempo, cuatro
jubilados han autorizado la revocatoria
directa de los actos administrativos que
reconocieron su pensión de jubilación
para que la Universidad profiera inmediatamente
el acto de reconocimiento de la pensión
de jubilación ajustada a la Ley.
En
el período comprendido entre Abril
de 2002 y Marzo de 2004, la Universidad
ha dejado de pagar $5.638 millones por concepto
reducción de costos por el ajuste
mediante decisiones judiciales de mesadas
pensionales a condiciones de Ley.
|