| |
3.3.
Democracia y convivencia en la Universidad
del Valle
La
misión de la Universidad involucra
el compromiso con principios y valores,
y la consolidación de un ethos propio,
caracterizado por el diálogo, la
participación democrática,
la libertad de expresión y el respeto
por las diferencias. Defender y propugnar
estos valores es parte integral del compromiso
de la universidad pública.
En
este sentido, adquiere especial relevancia
la propuesta de concertar entre los miembros
de la comunidad universitaria unas pautas
mínimas de ética y convivencia
para el manejo de los conflictos, y para
enfrentar las diferencias en cuanto a las
estrategias para realizar la misión
de nuestra universidad. Se trata de unos
acuerdos mínimos, que en el futuro
todos los miembros de la comunidad universitaria
puedan tomar como punto de referencia para
el discurrir de la vida académica
y la convivencia en el interior de la Universidad.
La
búsqueda de unas pautas de convivencia
no significa exorcizar el conflicto, una
variable tradicionalmente asociada con la
vitalidad, la autonomía y la libertad
de los estamentos universitarios. De hecho,
resulta impensable una Universidad sin enfrentamientos
teóricos e ideológicos, sin
rebeldía y sin expresiones de disenso.
El gran reto es saber encauzar los conflictos
de tal manera que no se agoten en una fuerza
aniquiladora, y por el contrario contribuyan
a fomentar propuestas variadas y creativas
para enfrentar el reto de una formación
integral y de la investigación, al
igual que el compromiso social con los problemas
del medio.
En
este contexto se ha venido gestando el proyecto
institucional Ética, Diferencias
y Convivencia liderado por el Comité
del mismos nombre, que cuenta con la participación
de los diferentes estamentos. Las funciones
del Comité incluyen la consolidación
de una cultura de participación y
convivencia en el seno de la Universidad
del Valle; el impulso a un proceso de discusión
y debate que involucre a todos los actores
que conviven en el campo universitario,
para lograr un acuerdo sobre pautas de tratamiento
de los conflictos; el fomento de conductas
inspiradas en el sentido de lo público,
en la autonomía responsable y en
la más absoluta transparencia en
cuanto al uso de los recursos; la propuesta
e implementación de estrategias para
acompañar el proceso de construcción
o reconstrucción de un gran acuerdo
sobre ética y convivencia. El Comité
constituye una instancia facilitadora y
coordinadora, que en ningún momento
pretende imponer unos acuerdos o suplantar
la voluntad de los diferentes actores de
la vida universitaria.
Como
resultado del proyecto institucional se
espera un gran acuerdo acerca de un documento
básico, que en adelante se convierta
en punto de referencia para el trámite
de los conflictos, y para asegurar la transparencia
en la gestión y el desarrollo de
la Universidad del Valle. El proceso para
llegar a dicho documento consensual incluye
tres etapas: a) una fase inicial de ambientación,
dedicada a abrir espacios de comunicación
y a fomentar el debate acerca de la propuesta,
y a acordar de manera consensuada las reglas
del juego a seguir en la etapa siguiente;
b) una fase de elaboración de la
propuesta, con la creación de Comisiones
de trabajo en las diferentes Facultades,
acompañada por una tarea pedagógica
con una serie de seminarios- talleres sobre
ética, convivencia y sentido de lo
público; c) una fase de concertación
sobre el documento final. Dentro de este
proceso, los resultados preliminares han
sido la publicación del libro No.
2 de la serie Pensamiento Universitario:
Ética y convivencia en la Universidad
del Valle, la realización de jornadas
de reflexión y la proclamación
del año 2004 como el año de
la convivencia.
Cabe
en fin anotar que la propuesta surge en
una época de recuperación
de nuestra Universidad, dispuesta ya a mirar
hacia el futuro y a rediseñar su
plan de desarrollo, uno de cuyos ejes tiene
que ver con una redefinición del
compromiso ético frente a la Universidad
y frente a la comunidad. El acatamiento
de obligaciones libremente asumidas por
profesores, estudiantes y trabajadores contribuirá
sin duda a consolidar la imagen positiva
de nuestra Alma Mater y su legitimidad frente
a la ciudadanía.
|