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7.
Anexos
7.2 ESCENARIOS
El
análisis de fortalezas, debilidades,
amenazas y oportunidades representa una
fotografía en el presente. Sin embargo,
los cambios sociales internos y externos
a las organizaciones que ocurren en el tiempo
hacen surgir muchas variaciones que inciden
en el cumplimiento de sus objetivos. Cuando
una institución se enfrenta a múltiples
caminos y necesita explorar la incertidumbre
asociada a las diferentes alternativas que
puede enfrentar, puede recurrir al método
de los escenarios. Esta herramienta consiste
en una descripción probabilística
de situaciones futuras y de cómo
se pueden alcanzar ciertas metas o logros
a través de una progresión
de eventos, partiendo de una situación
de base, con lo cual resulta posible estructurar
respuestas.
Existen
múltiples maneras de utilizar este
método. En este documento, los escenarios
se plantean de acuerdo al esquema que sigue:
-
Descripción: Es una caracterización
breve de la situación de base de
la Universidad según las dimensiones
de excelencia, sostenibilidad, conectividad
y autonomía y democracia interna.
-
Indicadores de identificación del
escenario: Señala mediante qué
variables observables objetivamente puede
llegarse a reconocer que éste es
el escenario que se está desarrollando.
-
Actores: Identifica los actores claves,
su condición de ganadores o perdedores
frente a la situación actual y
el desempeño que realizan en el
escenario. (externos: fuera de la Universidad
e internos: dentro de la Universidad).
d)
Implicaciones de política y acción:
Luego de planteado el conjunto de escenarios
se hará una reflexión acerca
de:
-
Desafíos, describe aquellas situaciones
que plantean brechas entre la acción
actual y las alternativas visualizadas
y generan fuertes interrogantes sobre
el crecimiento y el desarrollo de la Universidad.
-
Respuestas por parte de la Universidad,
En la cual se plantean respuestas de la
entidad a los desafíos planteados
por el entorno y la situación interna.
Alternativas de futuro
Se
pueden plantear muchos escenarios, desde
los más pesimistas hasta los más
optimistas. En este caso se plantean dos
de ellos con base en un criterio de realismo.
Uno tendencial, el agregado en dispersión
y otro optimista, denominado la Universidad
en sintonía.
Escenario tendencial: Agregado en dispersión
-
Descripción
La narración de este escenario
es especialmente importante por cuanto
es el que actualmente se está desarrollando.
Representa la continuación inercial
de la situación actual. Da una
idea de lo que pudiera ocurrir si se mantiene
el patrón de comportamiento vigente,
sin cambios significativos hacia el futuro.
Ante todo es necesario reconocer la trayectoria
seguida en los últimos años.
Las principales y más recientes
acciones de la Universidad del Valle se
han orientado a la promoción del
mejoramiento continuo y a la calidad,
a la reestructuración interna (procesos
y tecnología), al arreglo financiero
(acuerdo bancario, pensiones, estructura)
y al ordenamiento de la inversión
(agenda estratégica, compras corporativas
y ahorros). Como resultados, se han logrado
mejores condiciones de viabilidad financiera,
se ha definido una política institucional
de calidad y acreditación, una
política y un proceso de reestructuración
organizacional, un proceso de aumento
de cobertura mediante nuevas modalidades
(jornada ampliada, etc.) y la ampliación
de cupos en los programas existentes,
la consolidación de un proyecto
de modernización tecnológica,
la adecuación de la política
de regionalización para la conversión
de las sedes en seccionales y un ordenamiento
progresivo de prioridades institucionales
mediante la elaboración de un Proyecto
Educativo, una Agenda de Acciones Estratégicas
y unos lineamientos para el establecimiento
de un Plan de Desarrollo al año
2015.
Dicho
de otra manera, la Universidad del Valle
en el período 1999-2003 ha logrado
exitosamente, organizar la casa para
dar respuesta a los principales problemas
estructurales y organizacionales y atender
a nuevos problemas y exigencias externas,
principalmente de parte de Gobierno
Nacional. Este conjunto de medidas académicas
ha conllevado una reestructuración
del sistema de investigación
(nueva normativa, puesta en orden de
los proyectos, conformación de
grupos) y la organización de
la docencia (reglamentación,
respuesta a los procesos de acreditación),
aunque la extensión y la proyección
social se encuentran todavía
fraccionada y se puede hacer mucho más
en este campo. En el campo administrativo
se ha trabajado sobre las estrategias
de crecimiento y sostenibilidad a seguir.
Sin embargo, el “arreglo de la
casa” ha producido intensas reacciones
legales y financieras, y conflictos
que dificultan la gobernabilidad, afectan
la estabilidad y amenazan la continuidad
de las decisiones ya tomadas. Si se
considerara una extrapolación
razonada de esta situación, se
encontraría lo siguiente:
Lo
esencial de este escenario es que buena
parte de la acción de la Universidad
se produce en pequeñas unidades
aisladas entre sí y con escasos
vínculos con los órganos
centrales de dirección de la
universidad: las que podrían
llamarse “núcleos de excelencia”.
Históricamente, en ellas se han
definido las propias líneas de
trabajo e investigación con relativa
independencia de las prioridades de
la institución o del entorno.
Cada
grupo trabaja con su gente y no establece
usualmente relaciones interdisciplinarias
con personas de otras unidades académicas
de la universidad. Sin embargo, la Universidad
ha ganado un prestigio académico
importante a través de la acción
de esas unidades académicas,
aunque el resto de la Universidad esté
por debajo de la calidad de sus resultados.
La universidad se constituye entonces
en un archipiélago donde coexisten
una gran cantidad de núcleos
“normales” con una menor
cantidad de núcleos de excelencia.
La autonomía auto generada de
los núcleos de excelencia justifica
el nombre del escenario como agregado
en dispersión.
Los
asuntos neurálgicos en consecuencia
radicarían en la capacidad institucional
para retener y mejorar su capital humano
y promover al mismo tiempo la diversidad
de oferta. Para ello tendría
que concentrar la formación y
oferta en ciertas áreas de trabajo
y aumentar la complementariedad de las
unidades académicas, en medio
de muchas necesidades y altos costos
- Indicadores
de identificación del escenario
tendencial
-
Número de programas acreditados
y en proceso de renovación, ajuste
y renovación curricular.
-
Presupuesto destinado a Programas Institucionales
de calidad y excelencia.
-
Cumplimiento de metas institucionales
-
Efectividad en la organización
de procesos académico-administrativos.
-
Costos e intensidad de conflictos
-
Percepción positiva de imagen institucional
-
Contactos, contratos, convenios y proyectos
con universidades, empresas y entidades
del entorno regional, nacional e internacional.
-
Direccionamiento de la oferta
-
Demanda de servicios institucionales
-
Emigración o erosión en
su dotación de capital humano (jubilaciones,
retiros, etc.).
-
Límites selectivos a la entrada
de competidores extranjeros en la prestación
de servicios de educación en Colombia.
-
Las universidades privadas aumentan su
nivel académico y presencia regional.
3.
Actores
Tabla
12. Participación de los Actores

4.
Implicaciones de política y acción
En síntesis, el escenario tendencial
ubicaría a la Universidad del Valle
como una institución líder
en algunos indicadores de investigación
y eficiencia en el país, pero probablemente
solo en un horizonte de mediano plazo,
dado que enfrentan amenazas serias tales
como el aumento de la edad de sus profesores
titulares y la consiguiente propensión
a la jubilación lo mismo que una
situación financiera plena de mayores
compromisos y restricciones. Por consiguiente,
la lógica de funcionar con un esquema
tipo “más de lo mismo”
no es deseable en un largo período
porque las condiciones internas y externas
variarían en forma sustancial en
los próximos años.
Sin duda, la Universidad del Valle podría
lograr mejores resultados de acuerdo con
la calidad actual de sus profesores, estudiantes,
empleados y trabajadores, pero tendría
que desarrollar estrategias, estructuras
y herramientas para mejorar la productividad
y racionalización de sus recursos,
promover los servicios de extensión
y mercadeo, fijar y respetar prioridades
de investigación por áreas
estratégicas, reorganizar la oferta,
revitalizar la planta física y
la plataforma tecnológica, mejorar
la gestión estratégica (dirección,
trabajo en equipo), recuperar la imagen
y prestigio, la gobernabilidad y la influencia
sobre el medio institucional, regional,
nacional e internacional, entre otros
temas vitales.
Escenario
optimista: La Universidad en sintonía
Descripción
En este escenario, la Universidad logra
superar el escenario tendencial y avanzar
con más claridad hacia la realización
de su visión. La excelencia académica
se ha difundido en todas las dependencias,
a través – por ejemplo –
de un análisis y aprendizaje universitario
interno de cómo se logró
la calidad en los núcleos de excelencia
pioneras. Las demás dependencias
han transferido a su quehacer las lecciones
de la experiencia de esos éxitos
aislados iniciales y ahora la Universidad
se acerca, no ya a ser un archipiélago,
sino un continente de excelencia. La sostenibilidad
ha mejorado entrando en un ciclo virtuoso
impulsado por la calidad académica
y por la conectividad y articulación
con pares internacionales y nacionales
y los sectores sociales, económicos
y gubernamentales. La Universidad se mantiene
en sintonía permanente con su entorno
interno y externo. Y su mayor gobernabilidad
y efectividad administrativa le permite
respuestas oportunas y efectivas ante
las oportunidades y riesgos que se le
presentan. Sus estamentos se relacionan
entre si y resuelven sus conflictos a
través del diálogo y el
respeto a los acuerdos alcanzados, con
lo que alcanzan un alto grado de convivencia
pacífica. Los factores anteriores
le dan a la Universidad del Valle el respeto
y la capacidad de liderazgo necesario
para participar activamente en la discusión
de nuevas políticas públicas
para la educación superior y en
la generación de propuestas y proyectos
movilizadores que contribuyan al crecimiento
económico y el desarrollo social
de la región.
Indicadores
de identificación del escenario
-
Capacidad de auto-transformación
y auto-renovación en las prácticas
académicas y organizativas. Voluntad
de poner en marcha las medidas necesarias
y construir proyectos efectivos.
-
Proceso fuerte de comunicación
de las prácticas de excelencia
de los grupos y centros de investigación,
docentes meritorios, y académicos
de trayectoria con reconocimiento nacional
e internacional, difusión de mejores
prácticas en el uso de tecnologías
de información y comunicación.
-
Política de talento y desarrollo
humano que provea incentivos y reconocimiento
académico público para los
profesores, empleados y trabajadores,
orientados a lograr más compromiso
y pertenencia con la institución
y retención de los núcleos
de excelencia.
-
Mejoramiento sustancial de la capacidad
de gestión y negociación
institucional (cultura jurídica
y financiera; anticipación, interpretación
y respuesta a factores externos, dirección
universitaria, resolución de problemas).
-
Cambio de una cultura basada en la resolución
de conflictos mediante las vías
de hecho, la coerción y el uso
de la fuerza a una cultura de prevención
y negociación de conflictos mediante
el diálogo; de un hábito
de tramitar lo urgente a un hábito
de pensar y resolver lo importante; cambio
de concepción de un gobierno universitario
basado en formas tradicionales de hacer
política a una concepción
profesional de dirección universitaria
e Implantación de mecanismos institucionales
de solución de conflictos.
-
Elevación del perfil institucional,
fortalecimiento y consolidación
de la oferta y la capacidad de respuesta
a las demandas del entorno.
-
Política activa de internacionalización
y desarrollo regional de la universidad.
Puesta en marcha de un observatorio de
empleo.
-
Liderazgo en exámenes de calidad
y proceso de acreditación, definición
de modelo de competencias para la formación,
programas que atienden sectores específicos
al nivel social, gubernamental y empresarial.
-
Infraestructura avanzada basada en la
red universitaria de alta velocidad, acceso
a cuentas electrónicas de todos
los estudiantes y otros grupos poblacionales.
-
Desarrollo de unidades especializadas
para competir con la universidad privada
y las universidades virtuales, las universidades
corporativas, las empresas con ánimo
de lucro y los consorcios por los servicios
de posgrado, extensión y educación
a lo largo de la vida.
Actores
-
En este escenario los actores internos
se caracterizan por una actitud de entusiasmo
moderado, y por una permanente alerta
hacia el cuidado y mejoramiento del ambiente
interno y externo, en un entorno caracterizado
aún por la escasez de recursos.
-
Las dependencias se reconocen a sí
mismas como parte integrante y activa
de la universidad. Hay un propósito
generalizado de aprender de los mejores.
La administración promueve el que
se dedique tiempo al análisis de
las experiencias universitarias más
positivas y a los procesos didácticos
internos que se puedan derivar de ellas.
-
Un equipo de dirección muy fuerte,
una masa crítica de profesores,
empleados, trabajadores y estudiantes
conscientes de la magnitud de los desafíos,
emprenden un proceso de reflexión
y transformación, agrupados en
torno a proyectos estratégicos.
El Consejo Superior y el Consejo Académico
se involucran de lleno en la labor de
orientación y dirección.
-
Los profesores jóvenes contemplan
como una posibilidad promisoria el
hacer carrera docente dentro de la
Universidad. Las jubilaciones se han
convertido en un fenómeno manejable
tanto a nivel institucional como individual.
-
En el medio externo, las empresas
y el público van recuperando
la confianza en la institución
a medida que las experiencias de interacción
dan resultados oportunos y efectivos.
Se va abriendo, cada vez más,
para la Universidad y para las entidades,
la posibilidad de integrar las experiencias
didácticas y las profesionales
en un proceso que convierte a la región
en un gran laboratorio universitario
y empresarial.
Implicaciones de política y acción
Este escenario conlleva una fuerte y consciente
reorganización de los recursos internos
y un replanteamiento casi total de la gestión
universitaria. Se requiere el desarrollo
de nuevas capacidades institucionales, nuevos
modelos mentales acerca de la forma de hacer
universidad y de abordar las prácticas
culturales de toma de decisiones. Sin embargo,
la universidad contiene dentro de sí
la energía, la imaginación
y las experiencias probadas que permiten
considerar que esta transformación
no es una posibilidad lejana sino un proceso
que implica mucha perseverancia y la voluntad
de agrupar y formar la gente que pueda sacar
adelante unas prioridades institucionales,
en el largo período.
Implicaciones
y prioridades institucionales según
los escenarios
Conclusiones básicas
Para
visualizar las alternativas estratégicas
se parte aquí del escenario denominado
Agregado en dispersión, considerado
el escenario actual y el que marca el comportamiento
tendencial-inercial, para así identificar
posteriormente qué acciones y eventos
pueden conducir desde allí, al escenario
deseable Universidad en Sintonía
de forma alternativa, dependiendo de las
condiciones del entorno, la efectividad
de la gestión universitaria y del
tipo de decisiones que se asuman.
De
acuerdo con el análisis de los escenarios
es fundamental alertar a la comunidad universitaria
acerca de las implicaciones del actual modelo
de política pública que tiende
a recortar recursos a la educación
superior y priorizar el gasto para la educación
básica. Medidas como el subsidio
a la demanda, las bolsas de asignación
externa de presupuesto, las restricciones
de gasto público, la congelación
salarial, etc., explícitas en el
actual Plan Nacional de Desarrollo, indican
que el Estado espera de las universidades
públicas un mayor compromiso en la
eficiencia y la ampliación de la
cobertura, dentro de las mismas o peores
condiciones de financiamiento. Esto se cierne
como una amenaza grave, puesto que implica
una sobrecarga de demandas al tiempo que
se sustraen recursos para el funcionamiento
de la universidad y se socavan las bases
de su estabilidad y la renovación
de sus recursos humanos.
Ahora
bien, en este marco de política pública
es fundamental la capacidad de transformación
de la cultura organizacional. En el escenario
tendencial la cultura dominante es reactiva
y tiende al control en lugar de la innovación,
no facilita la creación de alternativas,
es de alta burocratización y centralización
y genera enorme resistencia al cambio. Este
tipo de cultura puede mantenerse mientras
la universidad tenga garantizada la asignación
presupuestal para su funcionamiento. Pero
en un entorno diverso, si no hay acciones
proactivas la Universidad se quedaría
paulatinamente sin recursos y correría
el riesgo de perder sus fortalezas.
El
paso a un escenario de mejoramiento implica
la formulación y puesta en práctica
de una serie de políticas de corto,
mediano y largo plazo, que orienten el quehacer
universitario en forma sostenida y que,
en conjunto, constituyen un proceso deliberado
de cambio institucional. El salto institucional
hacia una nueva dimensión de excelencia,
sostenibilidad y conectividad representa
un cambio profundo de las formas de pensar
y de las prácticas de gestión
y de relación entre los miembros
de la comunidad universitaria en su conjunto.
Es ilusorio pensar que con más de
lo mismo se puede alcanzar un salto semejante.
Sería necesario hacer un esfuerzo
para pasar a unos procesos menos coercitivos
y más políticos, vale decir,
basados en la construcción colectiva
y el respeto a unas normas elementales de
convivencia (derecho al trabajo; derecho
a la vida, honra y bienes; derecho a la
educación, etc.).
Una
conducta de resistencia radical a las nuevas
políticas públicas, que nos
ofrezcan alternativas a los problemas reales
de aumento de la cobertura, confrontaría
a la Universidad con el Estado, generaría
riesgos para la gobernabilidad e influiría
en su fragilidad. El Estado tendería
a desentenderse del financiamiento o a intervenir
la institución por situaciones de
orden público, cuestiones políticas
y eficiencia en la asignación de
recursos. En cambio una combinación
inteligente de conductas de supervivencia,
adaptación y resistencia reflexiva,
mediante la constitución de un portafolio
de acciones estratégicas frente al
tema, permitiría abrir un mayor espacio
de trabajo.
De
este modo, solo una comunidad universitaria
unida, dispuesta a asumir diferentes conductas
y cambiarse a sí misma, tiene mayores
probabilidades de responder activa y efectivamente
a este momento histórico.
Desafíos
para pasar al escenario de la “Universidad
en Sintonía”
Para
que la universidad se sintonice consigo
misma y logre obtener sinergia o cooperación
constructiva entre sus diferentes estamentos,
es necesario que afronte sus principales
desafíos:
Excelencia
-
Conservar, fortalecer y consolidar los
núcleos de excelencia a través
de la renovación generacional y
los incentivos a la productividad.
-
Asegurar una cultura de excelencia y calidad
en toda la institución y todos
sus procesos.
-
Desarrollar una Gestión estratégica
de talento humano en todos los niveles
de la institución.
-
Establecer relaciones activas entre Facultades,
grupos y centros de investigación.
-
Fomentar la pertenencia a redes y comunidades
académicas nacionales e internacionales.
Sostenibilidad
- Generar
recursos de inversión.
-
Desarrollar la capacidad de respuesta,
negociación y cabildeo institucional.
-
Mejorar sustancialmente la efectividad
y capacidad de gestión institucional
(eficacia y eficiencia).
-
Asumir una cultura y comportamiento de
carácter prospectivo y estratégico,
de alerta institucional permanente, de
anticipación frente a los problemas
y de diseño de escenarios de actuación
en lugar de reaccionar pasiva y tardíamente
frente a las señales de cambio.
Conectividad
-
Recuperar la plena confianza del sector
externo hacia la universidad.
-
Preparar, desde la Dirección Universitaria,
para que la institución se vuelque
en forma efectiva y significativa hacia
su entorno.
-
Modernizar Regionalización.
-
Avanzar más hacia la internacionalización
de la Universidad.
Democracia
y convivencia
-
Impulsar un nuevo modelo de Gestión
Universitaria para que la Dirección
Universitaria vea su gestión institucional
como un trabajo de dirección y
orientación y no como un mero trabajo
de gobierno universitario.
-
Formar comunidad y cultura universitaria,
promover interlocución interestamentaria
(estudiantes, trabajadores, profesores,
directivos).
-
Disminuir los costos, la intensidad y
el tiempo de los conflictos.
Implicaciones
para el cambio de la cultura organizacional
La
dimensión crítica a trabajar
es la de democracia interna y autonomía,
sin la cual es sumamente difícil
alcanzar logros en las otras dimensiones.
No se trata solamente de que el Rector y
el Consejo Académico puedan tomar
decisiones acerca de la universidad, sino
también de que la comunidad universitaria,
a través de sus estamentos, pueda
expresar y llevar a cabo unas políticas
colectivas, entendiendo por tales unas políticas
que hayan surgido de un proceso de participación,
comunicación y diálogo entre
los diversos estamentos de la institución.
El concepto de gobernabilidad se relaciona
según Matus (1987) con el de capacidad
de gobierno y el de proyecto de gobierno.
Esto implica elevar la capacidad de todos
los gestores y profesores universitarios
para trabajar en equipo, agilizar procesos
de toma de decisiones estratégicas
y diseñar y validar un proyecto de
gobierno serio, estructurado, apropiable
por toda la comunidad universitaria, que
oriente la institución a corto, mediano
y largo plazo.
A
su vez, esta transición conlleva
la necesidad de construir una cultura de
planificación institucional, para
darle mayor flexibilidad, capacidad de respuesta
oportuna, una perspectiva más profunda
y realista del entorno, y un arraigo más
fuerte de identidad de la comunidad universitaria.
Esta
cultura de la planeación implica
una fuerte transformación de la manera
como se toman las decisiones estratégicas,
de las capacidades de trabajo en equipo,
coordinación, anticipación
y gerencia del cambio y de los modelos mentales
acerca de la relación entre la administración
y la academia. Esta transición implica
un paso del pensamiento simple al pensamiento
complejo que conlleva un acercamiento más
efectivo a la realidad (Morin, 1999). También
requiere un grado mayor de flexibilidad
e integración de la organización,
tanto hacia adentro como hacia fuera. La
nueva práctica exige una mayor capacidad
de conocimiento de la realidad e imaginación
para plantear desarrollos posibles en el
entorno y construir alternativas consecuentes.
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