Los temas recurrentes de su narrativa y el panorama actual de la crónica como género periodístico en Colombia fueron algunos de los derroteros que guiaron el conversatorio con el cronista Alberto Salcedo Ramos, durante la presentación de su libro “Botellas de náufrago” en la Feria Internacional del Libro de Cali 2016.
En el conversatorio acompañaron a Salcedo Ramos, el profesor de la Escuela de Estudios Literarios Alejandro José López Cáceres y el estudiante de Licenciatura en Literatura Carlos Arango, quien desarrolla su proyecto de grado sobre la obra de este autor.
Alberto Salcedo Ramos es comunicador social y periodista; considerado uno de los mejores periodistas narrativos latinoamericanos. Sus crónicas han aparecido en revistas como Soho, Malpensante y Arcadia (Colombia), Gatopardo y Hoja por hoja (México), Etiqueta Negra (Perú), Ecos (Alemania), Diners (Ecuador), Marcapasos u Plátano Verde (Venezuela) y Courrier International (Francia), entre otras. Algunos de sus textos han sido traducidos al inglés, francés, griego, italiano y alemán.
Entre sus libros figura “La eterna parranda. Crónicas 1997-2011” (Aguilar, 2011), “El Oro y la Oscuridad. La vida gloriosa y trágica de Kid Pambelé” (2005, Debate y 2012, Aguilar) y “El testamento del viejo Mile” (eCícero, España, 2013).
El conversatorio inició con una reflexión de Salcedo Ramos sobre el panorama de la crónica y del periodismo en Colombia: “creo que el periodismo está cada vez peor escrito”. El autor dijo que el buen periodismo consiste en saber administrar la ignorancia, es decir: los periodistas no están obligados a saberlo todo, pero es necesario que se documenten exhaustivamente para su labor.
Salcedo Ramos manifestó que se ha impuesto la figura de un periodista que no sabe escribir pero que es una figura de los medios y, más aún, de las redes sociales. Por tal motivo, no abundan los textos de profundidad y calidad en la prensa. “Son pocos los periódicos dignos de conservar en una biblioteca”, señaló.
“La prensa colombiana es la más histérica del planeta”, mencionó Alberto Salcedo, aludiendo a que en las páginas de los diarios hay muchos textos que abordan la coyuntura política pero muy pocos que hablen de la cultura popular del país.
Sobre su labor como columnista, Salcedo Ramos dijo que prefiere evitar los temas de la actualidad nacional, para centrarse en los temas que siempre le han obsesionado, pues, en esa labor de escritura, descubre algo de sí mismo.
López Cáceres y Arango en la presentación del libro señalaron que dentro de los temas recurrentes de la narrativa de este columnista se encuentra la cultura popular, donde son comunes los personajes comunes corrientes, salidos de sus pueblos, creencias y folclor, así como la recurrencia de lo insólito, la memoria, los personajes que han fracasado y un final esperanzador de sus textos, “cierres que iluminan comprensivamente el drama del ser humano”.
“Los medios universitarios tienen gran importancia porque le permite, a los muchachos, foguearse, pasar de la teoría, ver cómo se relacionan con las prácticas periodísticas en terreno. Existe el mito de que en las facultades de comunicación social a los muchachos les toman fotos en la piscina, pero no les enseñan a nadar. En ese sentido, los medios de periodismo universitario propician esa práctica, ese fogueo, ese fuego”, mencionó el cronista al final del conversatorio.












