Por: Juan Carlos Osorio Molano
Coordinador Licenciatura en Arte Dramático
Universidad del Valle seccional Pacífico.
En medio de un entorno marcado por la violencia y empobrecido por la falta de oportunidades, los jóvenes de Buenaventura han encontrado en el arte dramático un refugio, un espacio de resistencia y una herramienta de transformación personal y colectiva. El Programa de Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle, seccional Pacífico, se ha convertido en un faro de esperanza para estos jóvenes, quienes a través del teatro han logrado desafiar las adversidades de su entorno y proyectar sus sueños hacia un futuro mejor.
Desde su creación en 2010, en cabeza de los maestros Alejandro González Puche, Gabriel Uribe, Everett Dixon y Manuel Viveros, así como con el incondicional apoyo del entonces director de la sede Pacífico, Jesús Glay Mejía, el programa ha desempeñado un papel crucial en la formación de artistas que, además de perfeccionar su técnica y dominio
escénico, han aprendido a utilizar el teatro como un medio para enfrentar y narrar la realidad compleja de su territorio. La historia del programa está profundamente vinculada con la comunidad, comenzando con el Taller de Formación de Jóvenes Creadores en 2004, que tenía como objetivo convertir la educación artística en una experiencia creativa permanente, enraizada en las necesidades y características del Pacífico colombiano.
Este programa se ha consolidado como un pilar fundamental en el desarrollo social y cultural de Buenaventura. Desde su creación en 2010, la Licenciatura ha trabajado incansablemente para adaptar las principales corrientes teatrales al contexto específico del Litoral Pacífico, desarrollando una dramaturgia que no solo refleja las realidades afrocolombianas, sino que también potencia el talento local y promueve la identidad cultural de la región.
La violencia en Buenaventura es un problema estructural profundamente arraigado, resultado de la falta de inversión estatal y la presencia de actividades ilícitas en la región. Sin embargo, en medio de este entorno hostil, el teatro ha emergido como una forma de resistencia. Como lo expresó uno de nuestros estudiantes en una clase: "El teatro me ha enseñado a ver más allá de la oscuridad, a encontrar luz en las historias de mi gente, y a creer que es posible un futuro diferente". Este tipo de experiencias no solo ha permitido que los jóvenes canalicen sus emociones y vivencias, sino que también ha sido un medio para recuperar y fortalecer los valores en sus comunidades.

Foto: Johann Philipp Moreno
El impacto del teatro en la vida de estos jóvenes no puede subestimarse. Muchos de ellos, después de participar en el programa, han decidido continuar su formación en las artes, convertirse en docentes y líderes comunitarios, y utilizar el teatro como una herramienta de cambio social. Un claro ejemplo es Tatiana Carolina Angulo, quien actualmente es fundadora de la Asociación Arte y Memoria Guasá, una fundación que trabaja con mujeres y niños víctimas de la violencia, empleando el teatro como un agente de reparación psicosocial. Tatiana encontró el teatro por casualidad, cuando su vida estaba destinada a trabajar para sostener a sus dos hijos. Ella, madre cabeza de familia, soñaba tristemente con
viajar a España para trabajar como muchas mujeres lo hacían en su momento, y sostener su hogar en la distancia. Sin embargo, el teatro la atrapó, y allí se quedó. Tiempo después, en 2021, logró viajar a España con una obra de teatro, y al llegar al aeropuerto de Barajas, solo sonreía y recordaba todo lo que el teatro le había regalado y todo lo que quedaba por hacer en Buenaventura.
Otro caso de éxito, de muchos, es el de Miguel Ángel Angulo Díaz, un egresado que actualmente es docente del programa y que encontró en su camino como estudiante en la danza y la dramaturgia un escape para sus sueños. A través de la exploración corporal, Miguel ha construido un camino inexplorado en Buenaventura a través de la Danza Afrocontemporánea, al punto de crear su propio laboratorio, donde reunió a jóvenes para que juntos narren el territorio a través del baile. Este multifacético artista ha publicado libros de poesía y novela, y es por eso considerado por la editorial Kutusoma como uno de los 4 autores emergentes para seguir en 2023.
Y es que, en un territorio como este, donde la falta de infraestructura teatral es notable y donde persisten problemas de violencia y exclusión social, el programa de Licenciatura en Arte Dramático asumió el reto de transformar estas adversidades en oportunidades de creación artística y fortalecimiento comunitario. La implementación de proyectos como la “Temporada de Teatro Mar Adentro”, que se viene realizando desde hace 4 años y que para esta versión tuvo sala llena en todas las funciones de la temporada, con aproximadamente 1.920 espectadores asistentes a los 6 encuentros del evento, ha atraído a un público masivo y demuestra cómo el teatro puede convertirse en un espacio de encuentro y reflexión para la comunidad.
Además, la Licenciatura no solo forma actores y dramaturgos, sino que también prepara a sus estudiantes para ser gestores culturales y docentes, capaces de llevar el Arte Dramático a las escuelas y comunidades de la región. Este enfoque educativo es clave para generar un impacto duradero, ya que los egresados del programa están llamados a convertirse en
líderes culturales que promuevan el desarrollo social y artístico de Buenaventura desde una perspectiva de inclusión y diversidad.

Foto: Johanna Robledo
El éxito de este programa no se limita al ámbito local. Las obras de teatro producidas por estudiantes y egresados han sido presentadas en importantes festivales a nivel nacional e internacional, como el Festival Internacional de Teatro de Cali, el Festival de Teatro Alternativo de Bogotá y la fortuna de llevar por primera vez, en el año 2021, a un grupo de 8 artistas de Buenaventura a la ciudad de Granada en España a participar en el 19° Encuentro de Teatro Universitario organizado por la Universidad de Granada. Este reconocimiento externo subraya la calidad y relevancia de los proyectos artísticos surgidos
en Buenaventura, destacando el papel de la Licenciatura en Arte Dramático como un motor de cambio no solo para la ciudad, sino también para la escena teatral colombiana en general.
La Licenciatura en Arte Dramático de la seccional Pacífico de la Universidad del Valle ha demostrado que el arte puede ser una herramienta poderosa para la transformación social. A través de la educación artística y la creación teatral, este programa está contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y culturalmente rica en Buenaventura, una ciudad que, a pesar de sus desafíos, continúa luchando por un futuro mejor a través de la cultura y el arte.












