Este 9 de diciembre hemos recibido con alegría el nombramiento otorgado por la Academia Colombiana de la Lengua como Miembro Correspondiente a la escritora y profesora jubilada de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle Carmiña Navia Velasco. Esta distinción es un merecido reconocimiento a la larga y rica trayectoria de la escritora. En su primera reacción, la profesora Navia ha agradecido la postulación propuesta por la escritora Cecilia Balcázar de Bucher, Académica de Número de la Academia Colombiana de la Lengua.
La Academia Colombiana de la Lengua, la más antigua de las academias americanas, fue fundada en 1871 por un grupo de filólogos y escritores, entre los que sobresalían Rufino José Cuervo, padre de la filología hispanoamericana y Miguel Antonio Caro.
Carmiña Navia nació en Cali el 5 de agosto de 1948. Desde temprana edad se dedicó al estudio de la literatura, primero como estudiante de Letras en la Universidad del Valle y años más tarde como estudiante de la Maestría en Lingüística de la misma universidad. En 1978 viaja a España a cursar el Diplomado en Lengua y Literatura Española en el Instituto Iberoamericano de Cooperación en Madrid. Igualmente, desde muy joven incursionó en los estudios de género y ha sido este el motivo de muchas de sus investigaciones consignadas en libros como Judith, relato feminista en la Biblia (1998), Guerra y paz en Colombia: Miradas de mujer (2004), Guerra y paz en Colombia: Las mujeres escriben (2004) con el que le otorgaron el Premio Casa de las Américas en la modalidad de Premio Extraordinario sobre estudios de la mujer. También, su interés por los temas religiosos la llevó a realizar una Maestría en Teología en la Universidad Javeriana, y por mucho tiempo dictó cursos bíblicos en distintas universidades del país. Ha sido colaboradora permanente de distintas revistas nacionales e internacionales de literatura. Paralelo a los estudios de género y teología, su obra poética la ha puesto en un lugar importante dentro de la poesía femenina colombiana. En el año 2000 fue finalista del Concurso Internacional de Poesía Mística, Fernando Rielo, con el poema Oráculo, entre sus libros destacan El fulgor misterioso (2003), Senderos en destello (2004), La niebla camina en la ciudad (1975) y Caminando (1980).
Desde 1980 dirige el Centro Cultural Popular Meléndez, en donde además es investigadora y asesora de proyectos sociales. Su trabajo está enfocado principalmente a mujeres cabezas de familia y de escasos recursos. Este trabajo fue reconocido en el año 2001 cuando recibió el Premio Mujeres de Éxito en la Categoría Social. Este año también obtuvo el Premio Internacional de Literatura 'Virginia Woolf' por su libro Parajes de los días.












