La Universidad del Valle en sus campus de San Fernando y Meléndez debe mejorar en temas como habilitar salidas de emergencia de los edificios, entrenar mejor a los coordinadores de evacuación y sensibilizar aún más a la comunidad. Estas mejoras son el camino para estar preparada para una rápida evacuación.
Las anteriores son algunas de las conclusiones del simulacro realizado el pasado 2 de octubre con participación de 992 personas de 26 edificios de los dos campus.
Aunque en algunos edificios se cumplieron los tiempos de evacuación, estimados en máximo 3 minutos y medio, en otros edificios no tuvimos el mismo resultado, explicó Juan Fernando Sánchez Sánchez profesional de la Sección de Salud Ocupacional de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario.
El escenario en el cual se evacuó, el pasado 2 de octubre, no era el cotidiano porque estábamos en receso académico, es decir sin estudiantes, y un gran número de personas estaba en vacaciones, pero se llevó a cabo, siguiendo lo planeado y los simulacros se realizan en las condiciones que existan en ese momento, ya que las emergencias no avisan, sostiene Lina María Restrepo Correa, funcionaria de la Sección de Salud Ocupacional. Para este año 2019 y como ocurrió en el 2018, nos unimos a la actividad del Simulacro Nacional de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.
Sobre la pregunta de cuando realizar un simulacro de evacuación, Juan Fernando Sánchez sostiene que la Sección de Salud Ocupacional promueve la participación masiva en al menos un simulacro anual y apoyamos en la logística de simulacros por edificio, ese apoyo consiste en elaborar un documento con las amenazas por desastre, capacitar a los coordinadores de evacuación y asistir durante la evacuación al personal que ha solicitado realizar el ejercicio de evacuación.
En este ejercicio del 2 de octubre avanzamos porque con los recursos existentes que no son necesariamente los ideales se evacuaron más edificios, se encontró mayor participación de la gente y sobre todo porque se crea conciencia entre los participantes, sin embargo en la medida que se alcanza una meta se plantea otra más alta.
Para este último simulacro, ocho personas de los campus de San Fernando y Meléndez no participaron de la evacuación aduciendo que era una actividad simulada y tenían mucho trabajo, pero que en caso de que fuera real si saldrían.
Para juan Fernando Sánchez las personas que no participan de los simulacros, pueden poner en riesgo al resto de la comunidad pues en caso de una emergencia real no conocen las salidas, los puntos de encuentro y la forma más adecuada de hacerlo. Esta situación refleja una cultura deficiente del autocuidado y una baja percepción del riesgo, para mejorarla se requiere del tiempo y la inversión de recursos, pero específicamente la participación de todos los estamentos de la Universidad, de la dirección Universitaria dando ejemplo durante el ejercicio de la evacuación.
El autocuidado en seguridad y salud en el trabajo implica reconocer los riesgos y tomar una actitud preventiva, es tener la convicción de actuar y comportarme adecuadamente frente a los riesgos.
Finalmente los funcionarios de la Sección de Salud Ocupacional invitaron a toda la comunidad universitaria a participar de las actividades del Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo, pues esto es fundamental para la construcción de una cultura del autocuidado y una Institución con actitud preventiva.
*foto por David Nuñez












