Los procesos coloniales que plasmó Gabriel García Márquez en Cien años de soledad y el colonialismo que vivió la región de la India, de manos de los europeos, son clave para entender el porqué de la recepción y el impacto de la obra del nobel colombiano de literatura en la región de Bengala.
Bengala está situada en el noreste del subcontinente indio. Hoy en día está dividida en dos: la República de Bangladesh y el estado de Bengala Occidental (en la India).
Así lo expuso la académica, investigadora y traductora Arundhati Bhattacharya, durante su conferencia "La recepción de Gabriel García Márquez en el mundo literario Bengalí", que organizó la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle, este jueves 24 de mayo de 2018, en el Auditorio Germán Colmenares, Campus de Meléndez.
Una de las primeras referencias que conectan a la India con Cien años de Soledad es la referencia que García Márquez hace sobre el sánscrito, cuando Aureliano Segundo no pudo descifrar unos manuscritos porque “Las letras parecían ropa puesta a secar en un alambre, y se asemejaban más a la escritura musical que a la literaria”.
El bengalí, como explicó la académica e investigadora, es uno de los 22 idiomas oficiales de la India y es la lengua oficial de Bangladesh. Es la lengua del mundo con mayor número de hablantes nativos. La literatura bengalí es una de las más importantes de Asia. El poeta, novelista y compositor de canciones Rabindranath Tagore ganó el Premio Nobel de Literatura en 1913, convirtiéndose en el primer laureado no europeo en obtener este reconocimiento.
En 1971, Cien años de soledad fue traducido del inglés al idioma bengalí, lo que ocasionó gran conmoción en ese mundo literario. Según comenta Arundhati Bhattacharya, “García Márquez fue leído como si hubiera escrito en la lengua propia”. Fue tal el impacto de esta obra, que ese mismo año, se incluyó en el curso de literatura comparada de la Universidad de Calcuta.
En esa época, en los encuentros literarios que tenían en los cafés sólo se hablaba de la obra de García Márquez, a tal punto que quien no conociera de ella no era considerado como un intelectual.
Cuenta Arundhati Bhattacharya que esa fascinación por el nobel literario colombiano continúa en la actualidad. Tras su muerte, se publicaron muchos homenajes en las redes sociales y en las revistas literarias especializadas. Las librerías incluso vieron agotada las existencias de los libros de este autor.
Cuando en 1982 García Márquez ganó el Nobel de Literatura, su obra se vio impulsada. “Pero es la magia de su escritura lo que ayudó a su difusión”, cuenta esta traductora. Ningún otro nobel ha tenido tanta difusión en esa región, comenta. “Leer a García Márquez es como entrar a un palacio lleno de detalles minuciosos”.
Arundhati Bhattacharya compara a García Márquez con un alfarero que hace su obra con sumo cuidado.
La voz literaria de este autor permitió conocer la otredad en América Latina. Los procesos coloniales que se vivieron en este continente y los que vivió la India bajo el dominio europeo antes de la emancipación conectan y establecen un puente entre ambas regiones.
Los lectores bengalíes se identificaron con la soledad plasmada en Cien años, así como con la historia de abuso de poder que se narra sobre la masacre de las bananeras. Este, según explicó la investigadora, es un reflejo de la vida: cómo un poder casi omnipotente se cierne sobre la vida de las personas.
Así mismo, la filosofía que se evidencia en la obra garciamarquiana conecta con las creencias de esa sociedad, quienes consideran que el tiempo es circular, que gira como una rueda: un manejo del tiempo se da en la historia de Cien años de soledad. “Aunque el panorama de los cuentos y obra de García Márquez es diferente, la filosofía de su obra conecta con el pensamiento bengalí”, ya que la tradición popular de esa región cuenta con múltiples narraciones donde lo maravilloso se funde con lo cotidiano.
Ha sido tal el impacto de García Márquez que sus cuentos “Un señor muy viejo con unas alas enormes” y “Un día de estos” se estudian en los colegios. Algunas personas han aprendido español solo para leer la obra del autor colombiano en su idioma original.
Arundhati Bhattacharya tiene una maestría en español y en bengalí. Se ha desempeñado como profesora de español en la Universidad de Bangalore y Universidad de Doon (India); escritora y traductora de 5 libros sobre traducción, además de ensayos literarios y cuentos.
Esta autora ha colaborado con la edición de los libros “Gabriel García Márquez: literatura y memoria” y “Cien años de Soledad. 50 años después”, editados por el profesor de la Escuela de Estudios Literarios Juan Moreno Blanco y publicados por el Programa Editorial de la Universidad del Valle.













