El Viernes de Letras efectuado el 6 de septiembre de 2019 estuvo dedicado a a poesía afrocolombiana del norte del Cauca. Los invitados fueron Héctor León Mina y Fernando Maclanil, poetas oriundos de la región mencionada. Coordinaron el conversatorio los profesores Álvaro Bautista Cabrera, de la Universidad del Valle, y William Mina Aragón, de la Universidad del Cauca.
La velada derivó hacia una demostración de las dotes mnemotécnicas de Héctor León Mina, juglar de Puerto Tejada capaz de recitar largos poemas sin auxilio del papel. En esta oportunidad pronunció frente al público dos composiciones suyas: "La casita de bahareque" y "Poética de los ancestros". En el auditorio cundió la impresión de estar oyendo a un cantor de gesta de los pueblos negros de Colombia. Fernando Maclanil, por su parte, confesó que su propia vocación literaria fue despertada por Héctor León Mina, un poeta que, si bien escribe, supedita su trabajo a la oralidad.
William Aragón Mina, profesor de Derecho en la Universidad del Cauca, trabaja como promotor de estos dos poetas de la región norteña del mencionado Departamento. Adelantó que se encuentra en preparación, con el apoyo del Ministerio de Cultura, una publicación que compile la obra de Héctor León Mina. Se espera que esté impresa el próximo año.
Texto de presentación de Héctor León Mina y Fernando Maclanil
Por: Nataly Cediel
La primera vez que leí a Héctor León Mina Vidal fue en un periódico virtual llamado Proclama del Cauca. Allí supe que era autodidacta y que había nacido en Puerto Tejada, el 4 de mayo de 1956. Héctor publicó su poemario “Ventanas al amanecer” en la antología poética “Nuestro Canto” hecha por William Mina Aragón. Una selección de sus poesías fue recogida en la antología poética afrocaucana “Breviario negro”. Además publicó “Revelaciones” en 2001, “La casita de bahareque” en 2007 y “La reja florecida” en 2013. Fue objeto de un homenaje brindado por la Universidad del Cauca, sede norte, Santander de Quilichao, con la mención “La pluma del poeta”.
Conocí al autor la misma tarde que a Fernando Maclanil escritor, poeta, historiador afrocolombiano, e investigador de la diáspora africana y psicólogo social, cuya obra poética apareció editada por primera vez en la antología nacional “Colombia CREA” organizada por Colcultura en 1995.
Su libro de poemas “Hilo en la Bruma” le mereció ser invitado por la directora de la Casa de Poesía Silva, en Bogotá, al evento: “Nueva poesía joven en Colombia” en 1997. Ese mismo año participó del Encuentro Internacional de poetas Ciudad de Popayán; y en 2013 del Encuentro Internacional de Poetas Luna de Locos, de la ciudad de Pereira. Allí alternó con el poeta español Carlos Mestre, el argentino Daniel Samoilovich, y los colombianos William Ospina, Héctor León Mina Vidal y Alfredo Vanín, a quien ya hemos tenido el gusto de escuchar en otros Viernes de Letras.
Con la Novela “Una bella desilusión”, Fernando Maclanil inaugura un estilo literario que da cuenta de su lugar de procedencia en Villa Rica, norte del Cauca. Al poner en diálogo la lengua prehispánica del pueblo nasa y la española, el autor tensiona y manifiesta nuestros no superados conflictos raciales.
Por eso cuando pienso en la importancia de la obra de estos dos autores, viene a mí una palabra del reino Ashanti. Tengo que hablar de Sankofa. Sí, de Sanko, que va detrás, y de fá, que toma de él, porque la obra de Héctor y Fernando es una mirada al pasado para reconocer el futuro y no olvidar el presente.
Su obra es una radiografía del tiempo, donde pueden apreciarse los encuentros y desencuentros de la diáspora dentro de la geografía local y la geografía secreta de las palabras. Palabras cuyos sonidos se parecen al agua, y solo pueden ser entendidas en clave de ensueño. Su obra es voz de fuego que crepita y reclama, es palabra caminante, porque transita el territorio, y a veces de súbito parece vagar en el tiempo, elevando el rumor de una canción.
¿Y qué dice el rumor de esa canción afrocaucana? Dice cuerpo de lluvia, casita de bahereque, camino, viaje, noche y claridad, dice rito indígena, petroglifo: señal de vida y muerte, dice también sangre, violación, silencioso torrente que inunda la hidrografía nacional.
Y si después de escuchar esa canción todavía tengo que explicar por qué es importante su obra, solo diré que en tiempos de guerra la poesía de estos autores es una propuesta para sobrevivir a la cotidianidad, y para no sucumbir a ella. Así pues, las y los invito a escuchar en esta noche a Fernando Maclanil y Héctor León Mina Vidal., presentados por el profesor Álvaro Bautista Cabrera: Doctor en letras hispánicas de la Universidad Michel de Montaigne, Bordeaux III (2009); Magíster en Filosofía de la Universidad del Valle y Licenciado en Literatura de la misma Universidad, se desempeña como profesor titular de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle. Allí ofrece cursos y seminarios sobre las Literaturas Cervantinas, el Siglo de Oro español y el Barroco americano. Ha publicado ensayos sobre El Quijote, sobre autores colombianos como Estanislao Zuleta y Raúl Gómez Jattin, y sobre autores latinoamericanos como Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti y Roberto Bolaño, también nos acompaña William Aragón Mina, profesor de derecho en la Universidad del Cauca, trabaja como promotor de estos dos poetas de la región norteña del mencionado Departamento.












