Los promotores de lectura se han dedicado a fomentar la literatura con libros narrativos, dejando de lado los libros informativos que en la actualidad se presentan como alternativa por la calidad de su diseño, escritura e imaginación, aunque los dos libros son adecuados para el fomento de la lectura.
Así lo manifestó la docente, traductora y crítica literaria española Ana Garralón en su conversatorio sobre el Libro Informativo y su rol en la formación de lectores, realizado en la Universidad del Valle.
Este conversatorio fue organizado por Panamericana Editorial, la Escuela de Estudios Literarios, la Biblioteca Mario Carvajal y el Periódico Cultural La Palabra de la Universidad del Valle.
Según la autora, se pueden tener experiencias de lectura estética, un tipo de lectura ligada al placer, emoción, evasión y diversión (según lo propuesto por la investigadora estadounidense Louise Rosemblatt) con los libros informativos, pues en la actualidad se han dedicado esfuerzos para que este tipo de publicaciones sean más atrayentes. Sus páginas proponen rumbos de lectura variados, cuentan con mejores diseños y se ha mejorado su escritura y elaboración.
En ese sentido, “a los niños hay que dejarlos leer como quieran leer”, aseguró la promotora de lectura, y añadió “les decimos que deben leer de un modo y hay que dejar que cada lectora busque la experiencia que quiere, sea de manera estética o de carácter informativo. Como mediadores debemos darle a los lectores la oportunidad de leer desde donde quieran”.
Ana Garralón mencionó que el libro informativo se asocia al mundo de lo escolar, a las publicaciones pensadas con un objetivo en particular: libros para hablar de la muerte, libros para dejar de chupar el dedo, por citar algunos ejemplos. En este sentido, dijo que hay un utilitarismo muy grande de la literatura y que, de este modo, se pierde la capacidad simbólica de la lectura, la experiencia estética ligada al placer.
En ese sentido, propuso volver a la esencia y corazón de la literatura para crear, de ese modo, lectores más críticos.
Ana Garralón es docente, traductora y crítica literaria especializada en literatura infantil y juvenil, ganadora del Premio Nacional de Fomento a la Lectura 2016 del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España.
Ella se dedica a la literatura infantil de la década de los 80, cuando se dio a la tarea de conformar su propia biblioteca de literatura para niños. Fue la responsable de la sección de libros para niños de la revista Educación y Biblioteca durante más de quince años.
Una parte de su trabajo está enfocado a analizar, valorar y difundir los libros informativos, y sobre este tema ha impartido talleres y conferencias en instituciones como la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (España), el Banco del Libro (Venezuela), Fundalectura (Colombia) o Conversas ao Pé de Página (Brasil), entre otros. Colaboró con el Plan Nacional de Lectura que llevó a cabo la Secretaría de Educación Pública (México) entre 2000 y 2006.
Es docente en el Máster de Literatura Infantil de la Universidad Autónoma de Barcelona y en la Universidad de Zaragoza.
Es autora del libro Historia portátil de la literatura infantil (Panamericana, 2015), y coordinadora de diversas antologías entre las que cabe destacar: Si ves un monte de espumas y otros poemas (Anaya, 2004) y El gran libro de la Navidad (Anaya, 2004). Es autora de Cervantes, biografía para jóvenes (Lóguez, 2005). Ha publicado artículos en prensa y revistas especializadas.












