Como parte de las actividades de cierre de la Feria Internacional del Libro de Cali 2023, el profesor, investigador y secretario general de la Universidad del Valle Luis Carlos Castillo Gómez presentó su libro “Natanael Díaz, un poeta en los laberintos de la política”.
El libro es una coedición entre la Editorial Crítica del Grupo Planeta y el Programa Editorial de la Universidad del Valle.
Junto al profesor Castillo Gómez, estuvieron presentes Natanael Díaz (hijo), biólogo y profesor jubilado de Univalle; Eduardo Díaz, abogado y magistrado de la República de Colombia; y el profesor del Departamento de Filosofía Omar Díaz.
Esta biografía sobre Natanael Díaz es resultado del año sabático del profesor Luis Carlos Castillo, construida a través de cuatro años de cuidadoso trabajo de archivo en la Biblioteca Nacional, archivos personales y testimonios orales.
“Este esfuerzo de Luis Carlos durante cuatro años, es un trabajo excepcional sobre la presencia de Natanael Díaz, poeta político, intelectual fundamental en la construcción de la afrocolombianidad”, comentó el profesor Omar Díaz Saldaña.
Como comentó el profesor Castillo Gómez, “esta biografía hunde su pasado en nuestros años jóvenes, cuando por allá a finales de los 70 nos reuníamos en una gran casona del barrio Bretaña, éramos unos jóvenes y queríamos la transformación del mundo, estábamos comprometidos con nuestros ideales de cambio sustancial de la sociedad. En ese ambiente de activismo político fue donde escuché por primera vez hablar de Natanael Díaz, de la boca y expresiones de sus hijos, que también eran unos jóvenes en aquel entonces comprometidos con la transformación de la historia”.
Por eso, cuando la universidad le dió el año sabático para realizar la investigación, se dedicó a trabajar en jornadas entre 14 y 16 horas diarias, “porque entendía que era un compromiso de las ciencias sociales y de la sociología tratar de dar de conocer al mundo colombiano y latinoamericano la existencia de ese hombre tan importante”.
Para la construcción de esta biografía, el profesor Luis Carlos Castillo tuve que adelantar un exhaustivo trabajo de archivo, como consultar los periódicos en los cuales Natanael Díaz publicó su producción, tanto poética como periodística, condensadas en la columna de opinión “Clepsidra”, del periódico El Relator.
“Para poder identificar Clepsidra tuve que consultar 120 tomos que el Banco de la República tiene concentrados en su archivo periodístico, donde están todos los periódicos de Relator desde el año 1956 hasta el año 1960, cuando el periódico terminó de publicarse” señaló el investigador.
“Pero adicionalmente, tuve la fortuna de contar con un archivo de carácter personal que Eduardo, Omar y Natanael construyeron durante muchos años, que fue fundamental para reconstruir la historia y vida de Natanael Díaz. Además, como siempre hacemos los sociólogos, tuve la fortuna de investigar a un conjunto de personas que incluso vivieron y que compartieron desde jóvenes con este líder caucano”, agregó.
Manuel Zapata Olivella destacó, en su libro “¡Levántate mulato! Por mi raza hablará el espíritu”, que Natanael Díaz era el precursor de la negritud en Colombia.
“Sin duda Natanael Díaz fue el precursor de la construcción del campo sociopolítico negro en Colombia e hizo grandes contribuciones durante la primera mitad del siglo XX. Natanael Díaz reivindicó la presencia de la gente negra en Colombia y él fue en buena medida el fundador del Día del Negro, en Bogotá un 23 de junio de 1943. Así mismo, adelantó a través de su pluma, en buena medida, una batalla ideológica en contra del racismo estructural que se vive y se sigue viviendo en la sociedad colombiana” agregó el investigador.
“Fue un pensador lúcido a pesar de su juventud: en ese entonces comenzó a discutir sobre el carácter de la democracia en Colombia; dijo en su momento que una democracia no podía ser democracia si no incluía y no tenía en cuenta a la gente negra y a la gente indígena. Fue un hombre adelantado a su tiempo, porque lo que nosotros concebimos en la Constitución Política de 1991, él ya lo había pensado en el año 1943”.












