“Realismo atroz, Álbum familiar de la Violencia en Colombia” es la primera publicación que reúne más de 540 fotos del archivo Germán Guzmán, ilustrando lo acontecido en nuestro país durante el periodo de la Violencia, algunas veces con detalles macabros.
Por: Yizeth Bonilla Vélez
Agencia de Noticias Univalle
En contraste con el realismo mágico de García Márquez, el sociólogo Alberto Valencia Gutiérrez propone el realismo atroz como visión de la historia de la violencia en nuestro país. “En Colombia existe una violencia que está incrustada en la vida cotidiana. A eso le llamamos realismo atroz”, señala el autor del libro.
Se nacía liberal o conservador; la pertenencia a un partido político se heredaba en la familia, o estaba amarrada a la región de origen. Que esta cuestión se resolviera en la infancia y no surgiera a partir de la capacidad de elección de personas maduras, es uno de los elementos más difíciles de entender de la Violencia en Colombia, según expone el profesor del Departamento de Ciencias Sociales.
Por esta razón, la publicación del Programa Editorial de la Universidad del Valle también se titula “Álbum familiar de la Violencia en Colombia”. El investigador explica que la familia tenía un papel protagónico durante la Violencia, ya que la pertenencia a los partidos políticos se formaba en el núcleo primario: “En el momento en que se ponían en cuestión las identidades políticas se ponían en cuestión las identidades familiares”.
El archivo Germán Guzmán
El libro reúne casi la totalidad del gran número de fotografías del periodo de la Violencia recolectadas por monseñor Germán Guzmán Campos. El entonces sacerdote recorrió los municipios que todavía estaban en conflicto, mientras hacía parte de la comisión investigadora de las causas de la Violencia, creada por el primer gobierno del Frente Nacional a finales de la década de los cincuenta.
Solo una pequeña parte de las fotos vio la luz a través de impresiones que circularon en la década de los sesenta. La única publicación sobreviviente hasta la actualidad que contenía algunas de las imágenes del archivo es el libro La Violencia en Colombia, uno de los textos más importantes para las ciencias sociales en nuestro país, publicado en 1962 por Germán Guzmán junto a los profesores de la Universidad Nacional Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna. “En cierta forma es el libro que inaugura la sociología en Colombia y que recogía los documentos y algunas de las fotos del archivo”, manifiesta Alberto Valencia.
Después de cumplir su labor en el país, Germán Guzmán se autoexilió en México. Alrededor de sesenta años después, la Universidad del Valle logró repatriar su extenso archivo.
“Nuestro interés es que la gente venga a investigar y producir intelectualmente con base en ese archivo, para que podamos entender qué fue lo que pasó y lo que sigue pasando en la sociedad colombiana”, señala el profesor Alberto Valencia.
Actualmente, el archivo digitalizado se puede consultar en la biblioteca digital de Univalle. Click aquí.
En la publicación, las fotografías fueron organizadas con la intención de que el lector pueda apreciar el contexto de este periodo, antes de llegar a las imágenes que describen los horrores con los que se perpetraba la guerra sobre el cuerpo del adversario.

“Este libro es el testimonio de una época. En la primera parte, describe la vida campesina y la manera como hombres y mujeres se armaron. Hay un capítulo especial sobre todas las atrocidades cometidas durante la época, a mi parecer, el más difícil y polémico, pero está incluido con la intención de que la gente se indigne frente a lo sucedido. Al final, hay una serie de fotos sobre negociaciones para la terminación del conflicto”, comenta el autor.
Las fotos contenidas en el ejemplar también fueron presentadas en más de quince exposiciones que se llevaron a cabo en todos los campus de la Universidad del Valle, además de ciudades como Bogotá, Medellín y Popayán. La curaduría se basó en tres criterios: provocar la indignación, buscar la comprensión de lo que pasó y promover la no repetición.
Realismo Atroz invita a desnaturalizar el horror de la violencia que ha tenido lugar en nuestro país, a elevar nuestros criterios morales frente al tema. Así mismo, su autor resalta la importancia de revisar qué fue lo que ocurrió durante ese periodo de nuestra historia: “Porque no hemos logrado entender qué fue lo que pasó en aquella época. Hubo un enfrentamiento sangriento entre conservadores y liberales, entre los que no había diferencias claras en un sentido económico, social o político, pero se mataban de la manera más atroz”. Así mismo, Alberto Valencia enfatiza en que comprender un fenómeno, aunque no garantice que no se repita, sí puede ser una condición inicial importante para nuestro avance como sociedad.
La Violencia y el conflicto reciente
Durante los últimos 80 años, Colombia ha atravesado dos periodos en los que la violencia se recrudeció: el de los años cincuenta y el que comenzó en la década de los ochenta. Entre las diferencias más importantes de las dos etapas, se destaca que en la época más reciente no hubo un enfrentamiento bipartidista; aunque se le sumó el narcotráfico como agravante. Igualmente, las guerrillas tuvieron características distintas: las del nuevo periodo eran de origen revolucionario, mientras las de la Violencia fueron guerrillas defensivas.
A pesar de que la guerra se ha tecnificado, lo que persiste entre una época y la otra es el crimen atroz. “Los rituales de la muerte, la manera como el cuerpo del adversario se convierte en un fin en sí mismo y la explotación de la violencia en su dimensión expresiva, son elementos que marcan una continuidad. Igualmente sucede con el imaginario de la violencia como una fuerza impersonal, una potencia anónima que siembra la destrucción a su paso y que en determinado momento se abate sobre la sociedad colombiana, la arrasa y luego se va de alguna manera. La violencia actual y la violencia de aquellos años conservan esa misma característica”, indica Alberto Valencia.
Para el autor, las ciencias sociales en Colombia siguen en deuda con el análisis de las relaciones entre la Violencia y el conflicto más reciente. “Es importante reconstruir estos nexos y eso estamos haciendo en la Universidad del Valle con el archivo Germán Guzmán Campos, que nos permite renovar los estudios sobre la violencia de los años cincuenta y, por consiguiente, tener más luces sobre lo que sigue ocurriendo en Colombia”, puntualiza el investigador.












