Autor: Boris Salazar
Desde la implosión de los regímenes soviéticos en 1989-1991, la revolución había sido proscrita, no sólo de la ciencia política y de la filosofía, sino del mundo mismo. Fukuyama había proclamado, con éxito arrollador, el fin de la historia y anunciado el arribo de un milenio hecho de mercado, prosperidad y democracia electoral. Los hechos recientes han mostrado lo equivocado de este supuesto y en buena medida subyacen en el objeto de este libro. ¿Qué es lo que se conecta y activa en un proceso revolucionario? ¿Cuáles son los canales, circuitos y trayectorias que aceleran la ocurrencia de las revoluciones? Y esas trayectorias, ¿ya estaban allí o sólo emergen en el momento del estallido revolucionario? La hipótesis que contrasta este libro es que los caminos que unen a los que hacen la revolución ya están allí, en potencia, en estado de hibernación, en el momento en el que son activados por los eventos desencadenantes hasta alcanzar la fuerza destructora y creadora de orden que conocemos como proceso revolucionario.












