El Doctorado en Ciencias - Biología y la Maestría en Ciencias - Biología de la Universidad del Valle fueron merecedores de la Mención de Honor otorgada por la Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrado - AUIP, en su novena edición de los Premios AUIP a la Calidad del Postgrado en Iberoamérica, y cuya entrega se llevará a cabo en el marco de la Asamblea General anual de la AUIP, el año próximo.
La Mención de Honor entregada por AUIP equivale a un segundo lugar en la escala de premiación del concurso y fue dada como reconocimiento a la calidad de ambos programas, no solo por sus cualidades académicas, sino también de sus procesos administrativos.
En la evaluación se distinguió la importante labor docente, el nivel académico del profesorado (Ph.D.) y el desarrollo de las actividades de investigación. Además, resaltaron la fuerte influencia de los programas a nivel regional y nacional.
La profesora Inge Armbrecht, directora de los posgrados en Ciencias - Biología, quien encabezó la gestión para participar en la convocatoria, siguiendo los lineamientos de la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica -DACA de Univalle, en cabeza de Claudia Payán, manifiesta que “es la primera vez que los programas de posgrado en biología se someten a una evaluación internacional”, y añade el logro se debe a la participación conjunta de todos los miembros del posgrado, recalcando que no solo fue trabajo de la dirección, sino también de monitores, estudiantes y profesores que se esforzaron en enviar sus artículos y entregar sus compromisos a tiempo.
Los evaluadores también realizaron algunas sugerencias, que permitirán hacer ajustes en los programas y continuar en el proceso de mejoramiento continuo. Dichas observaciones “nos plantean nuevos retos y así podremos mejorar cada vez más,” dice la profesora Armbrecht, quien desde ya destaca el trabajo que se ha iniciado para la promoción del bilingüismo y la internacionalización de los programas.
Los premios
Los premios AUIP buscan estimular a aquellas instituciones o programas que demuestren interés en aplicar una estrategia de mejoramiento continuo, promoviendo requisitos de calidad, que aseguren un adecuado nivel de competitividad. Así mismo, reconocen públicamente los logros alcanzados por los programas, facilitando los procesos de autoevaluación y de evaluación externa, y divulgando las estrategias institucionales exitosas en pos de la calidad de los programas de formación avanzada.
La convocatoria tiene tres categorías de reconocimiento para los programas participantes, calificando en una escala de 0 a 100: Certificado al mérito, para los programas con una puntaje superior a 60; Mención de Honor, para aquellos con más de 75 puntos, y Premio AIUP a la Calidad, al superan los 91 puntos. Los programas de Maestría y Doctorado en Ciencias - Biología obtuvieron 85.9 y 84.8 puntos, respectivamente.
Conseguir este reconocimiento en esta convocatoria es la respuesta al trabajo conjunto que durante años se ha desarrollado en el posgrado. Así pues, la profesora Inge Armbrecht, manifiesta que desde las direcciones anteriores, el posgrado ha venido cimentándose muy fuerte y estos frutos que recibimos, no son de una o dos administraciones, sino que es del conjunto de todas las administraciones que han sido responsables y han trabajado en mejorar los indicadores.
Esta no es la primera vez que los posgrados del Departamento de Biología se destacan. El año pasado, el ranking Post Sapiens, hizo un análisis de los 5.194 programas de doctorado, maestría y especialización registrados en la base de datos del Ministerio de Educación Nacional – MEN y el Doctorado en Ciencias - Biología, fue el mejor doctorado en Ciencias Biología de Colombia.
“Pienso que esta mención es realmente un logro muy bien ganado, con mucho esfuerzo y que nos llena de orgullo, felicidad y agradecimiento por nuestra alma mater” concluye la profesora Inge Armbrecht.
El director general del Fondo Nacional de Estupefacientes de Colombia, Andrés López Velazco, estará en la Universidad del Valle en el foro “Marco legal para el uso y la comercialización de cannabis medicinal en Colombia”, que realizará la Escuela de Salud Pública, el próximo miércoles 1o de marzo, a las 2:00 p.m, en el Auditorio Ives Chatain, Campus San Fernando.
En el foro se abordará el tema del uso y comercialización del cannabis medicinal en Colombia, de forma que se garantice al ciudadano su derecho de usar este medicamento en el momento en que lo requiera y bajo las condiciones de seguridad que amerita.
También hará parte del foro el profesor Javier Pedraza Valiente, miembro de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides, de la Asociación Internacional por los Medicamentos Cannabinoides y de la Junta Directiva del Observatorio Español de Cannabis Medicinal.
Con la Ley 1787 del 6 de julio de 2016 se reglamentó el uso médico y científico del cannabis y sus derivados en el territorio nacional. De esta manera, el país se enfrenta a nuevos desafíos y retos frente a lo que significa el uso de medicamentos alternativos para el manejo del dolor y otras afectaciones de la salud de la población.
Surge entonces una serie de preguntas: ¿Los colombianos tenemos realmente garantizado el derecho de usar el cannabis medicinal cuando nuestra salud lo requiera y en las mejores condiciones posibles? ¿Sobre qué tipo de pacientes recae este derecho? ¿Cuáles son los profesionales idóneos para recetar este tipo de medicamentos alternativos? ¿Cómo será el suministro de estas medicinas a través de las aseguradoras?.
Este evento hace parte de los Foros para la Salud Pública, un espacio académico que permite el encuentro entre la academia, la sociedad civil, los diferentes sectores sociales y el gobierno para generar discusiones abiertas, propositivas y claras sobre temas de interés para la salud pública.
La entrada al foro es libre realizando la inscripción en el siguiente enlace: https://goo.gl/forms/2ZZY0rEEMGCfG0Ym2
Informes: Oficina de Extensión y Proyección Social - Escuela de Salud Pública Teléfonos: 5542476 – 5542480
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En la actualidad, Cali ocupa es el cuarto mejor destino turístico del país y podría convertirse en el primero, si hubiese más inversión en la oferta cultural para los visitantes.
Esa es una de las conclusiones de los Diálogos Empresariales, que se realizó el pasado jueves 23 de febrero en la Facultad de Ciencias de la Administración, campus San Fernando, con el tema “Auge de las empresas culturales”.
Durante la conversación, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer las experiencias de instituciones culturales consolidadas como Proartes, Fundación Delirio y el Festival de Música Andina Mono Núñez.
La economía naranja tiene múltiples ventajas en el Valle del Cauca, pues requiere de un capital de inversión bajo, dado que su principal recurso es la fuente inagotable de la creatividad.
“Hoy la ciudad de Cali ocupa el 4o lugar como mejor destino turístico del país y fácilmente podría convertirse en el primero, si hubiese una mayor inversión en la oferta cultural para los visitantes, eso sin contar, que somos un semillero de artistas a nivel nacional”, mencionó Liliana Ocampo Hernández, realizadora de mercadeo de la Fundación Delirio, al referirse a las ventajas competitivas que tiene la capital vallecaucana en este sector.
En su intervención Beatriz Barros, directora ejecutiva de Proartes, se refirió al momento histórico que atraviesa el país con el proceso de paz: “estamos en un proceso de reconciliación propicio para las industrias culturales. La mirada del mundo está puesta en Colombia y aflora la confianza de inversionistas extranjeros. El quehacer cultural dinamiza el entorno social de la región, parece ser un valor intangible, pero tiene connotaciones significativas para la sociedad misma”.
No obstante, los invitados coincidieron en que la industria cultural no deja de ser un sector de alto riesgo. En entidades como Proartes y el Festival de Música Andina Mono Núñez, los recursos dependen en gran medida del Estado y mientras no exista una política pública de la cultura el presupuesto para este sector siempre será escaso.
“Si las grandes empresas del Valle del Cauca invirtieran, aunque fuera una cifra mínima de sus utilidades en el desarrollo de actividades culturales, sería suficiente para organizar el Festival de Música Andina Mono Núñez, sin pasar tantas dificultades”, comentó Jorge Humberto Escobar Sinisterra, presidente de la Junta Directiva de FUNMUSICA, entidad organizadora del certamen.
Por su parte, Beatriz Barros destacó el Carnaval de Barranquilla como un ejemplo exitoso a nivel nacional de los alcances económicos que pueden lograr las industrias culturales. Esta fiesta alcanza a recaudar hasta 19,5 millones de dólares durante su realización, y beneficia a diversos sectores del Departamento del Atlántico.
Hay que concientizar a las empresas para que apoyen el arte, debe existir un matrimonio indisoluble entre el sector privado y público, no se trata solamente de analizar las empresas culturales desde una perspectiva económica sino también política.
Para instituciones como la Fundación Delirio, entidad que depende el 100% de su capacidad de gestión, el dilema radica en el pago de los artistas, ya que, en ocasiones, no admiten pagos a largo plazo, mientras que los patrocinadores por el contrario desembolsan los recursos a 30 o 40 días.
La investigación académica y el seguimiento a las dinámicas culturales desarrolladas en la ciudad es una de las contribuciones más significativas que pueden hacer las Universidades a la Industria Cultural. Es importante que, desde el sector educativo y el Estado, se reconozca la importancia de crear políticas públicas que protejan la economía naranja. Los tres invitados estuvieron de acuerdo en la necesidad de vincular a profesionales de Ciencias de la Administración, para fomentar el crecimiento de las empresas creativas, una industria que en Colombia tiende cada día a crecer.
La próxima versión de los Diálogos Empresariales tendrán como temática “El Clúster de Bioenergía del Valle del Cauca” y se llevarán a cabo el 30 de marzo, a las 6:30 p.m., en el Auditorio Diego Israel Delgadillo de San Fernando.
El Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento de la Universidad del Valle cumple trece años de experiencia desde que Colciencias designó como iniciativa independiente, al programa Nacional de Prospectiva Tecnológica e Industrial para que brindara apoyo al Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCtel).
En 2009, la iniciativa fue acogida por la Facultad de Ciencias de la Administración permitiendo la creación formal del Instituto de Prospectiva y marcando un nuevo rumbo en la organización, al contar con el apoyo de todo el personal docente, los grupos de investigación y los expertos de las diferentes dependencias de la Universidad del Valle.
Dentro de los proyectos iniciales del Instituto se encuentra la elaboración del plan de acción estratégico del Observatorio de Prospectiva Tecnológica e Industrial para la Competitividad Regional (OPTICOR) así como la asesoría en la elaboración del Plan Estratégico de desarrollo de la Universidad del Atlántico- Uniatlántico.
El Instituto de Prospectiva se ha convertido en un referente a nivel nacional e internacional, generando confianza y credibilidad en su gestión a las administraciones de los municipios y departamentos del país, proporcionando herramientas para el mejoramiento institucional a nivel administrativo.
Planificación y políticas públicas; prospectiva, gestión del conocimiento y vigilancia tecnológica; gestión del territorio y competitividad; gestión pública y modernización; gestión del desarrollo y planeación para la educación superior, son las líneas de acción que han sido diseñadas de acuerdo a la experiencia y experticia de los profesores designados como directores del Instituto, de acuerdo con su respectivo periodo de gestión hasta la fecha.
De esta forma, el Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento, ha brindado apoyo a las entidades territoriales y organizaciones públicas y privadas del país en el mejoramiento de sus capacidades institucionales, lo que les ha permitido alcanzar sus objetivos estratégicos, fortaleciendo los procesos internos.
Hoy en día, las más de 100 experiencias en proyectos, significan un aporte clave para que la Universidad del Valle sea reconocida como la Universidad del año por el Ministerio de Educación Nacional, ratificándose también en el 2016 dentro de las cinco mejores instituciones del país en investigación.
El Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle y el Grupo de Investigación Agora-Daimón invitan al Seminario Intensivo "Algunas reflexiones sobre la epistemología de las ciencias empíricas"-
El invitado es Armando Cíntora, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, doctor (Ph.D) en filosofía de la London School of Economics and Political Science y Magister en Filosofía de la Ciencia de la UAM.
Entrada libre, cupos limitados.
Programación:
Martes 14 de marzo, 10:00 a.m. - 1:00 p.m.
"Pirronismo y conocimiento científico"
Miércoles 15 de marzo, 10:00 a.m. - 1:00 p.m.
"El disenso axiológico entre realistas y anti realistas científicos"
Jueves 16 de marzo, 10:00 a.m. - 1:00 p.m.
"¿Pueden los ideales ser racionales?"
Lugar: Edificio 385, salón 2003
Inscripciones: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Informes e inscripción: Departamento de Filosofía
Tel: 3212267
Con la presencia de los decanos de las facultades de humanidades y ciencias sociales, de universidades públicas y privadas de Colombia, el próximo viernes 3 de marzo, en el auditorio Germán Colmenares de la Universidad del Valle se realizará la Asamblea General Constitutiva de la Asociación Colombiana de Facultades de Humanidades y Ciencias Sociales.
Gladys Stella López, decana de la Facultad de Humanidades de univalle, sostuvo que: “el objetivo de la Asociación es ser una instancia gremial que busque el reconocimiento y la defensa de las humanidades y las ciencias sociales, ante las entidades públicas y privadas, nacionales e internacionales, movimientos y organizaciones sociales y populares”.
Agregó que a la fecha, y fruto de cuatro reuniones de trabajo, se cuenta con una propuesta de estatuto general y la conformación de una junta directiva provisional.
La Asociación juega el papel de representación de la comunidad académica de las humanidades y las ciencias sociales, respondiendo a la carencia de un organismo que sea reconocido como interlocutor válido que permita responder a la urgencia de generar un programa nacional, con proyección internacional, en humanidades y ciencias sociales y generar espacios de reflexión, discusión, concertación y definición de políticas públicas con el Estado, para el desarrollo de estas áreas de conocimiento en el contexto de la educación superior.
La primera edición de María que se conserva en la Biblioteca Nacional de Colombia lleva la firma de Jorge Isaacs y, a seguir, la fecha de 5 de julio de 1867. La novela fue publicada por la imprenta bogotana de José Benito Gaitán, luego de que varios de los miembros del Mosaico - la tertulia literaria que publicó sus poemas juveniles -, le ayudaran con la corrección del texto: José María Vergara y Vergara, Miguel Antonio Caro y José Manuel Marroquín, representantes de la élite intelectual y política de la República.
Artículo publicado por La Palabra Cali, Marzo de 2017
La Oficial Internacional para las Américas de la Universidad de Aberdeen de Escocia, Sandra Silva, visitó este lunes 27 de febrero la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad del Valle -DRI, para hablar y conocer la potencialidad de los estudiantes interesados en estudiar en Europa.
“Aprovechando la gira que tiene mi Universidad con la ‘Feria de Educación UK Exhibition’, quise contactar a aquellas instituciones de educación superior que tienen potencial para estrechar lazos con Reino Unido, de inmediato, la Universidad del Valle resaltó en mi lista”, señala Silva, quien además asegura que esta primera fase de conversaciones tendrá como objetivo definir los alcances y tipos de convenio a establecer.
Según lo afirma la DRI, la Universidad de Aberdeen es reconocida mundialmente por sus estudios en resolución de conflictos, contando con maestrías en ‘Conflicto global y procesos de paz’, ‘Justicia en el Postconflicto y construcción de paz’ y en ‘Sexo, género y violencia’.
“Por su desenvolvimiento en estos campos nos interesa estrechar vínculos con Univalle, aunque, claramente, la idea es cooperar en distintos frentes del conocimiento”, dice Sandra Silva. Cabe destacar que la Universidad de Aberdeen es la tercera universidad más antigua de Escocia y la quinta del Reino Unido, ubicada en el quinto lugar del rankin que elaboró 'The complete university guide' en 2017 para Reino Unido.
Tomado de El Espectador
El Periódico El Espectador toma el ejemplo del estudiante del Programa de Doctorado en Ciencias Biología Aymer Andrés Vásquez para recrear la crisis en la financiación de doctorados en Colombia y los costos de éstos, los programas con el mayor nivel académico.
Las becas otorgadas este año por Colciencias colapsaron dramáticamente, pues pasaron de 650 en 2015 a 222 en 2016. Las contradicciones afloran cuando el Gobierno aspira a que el país sea el más educado de Latinoamérica para 2025.
El experto en insectos Aymer Andrés Vásquez debía emocionarse cuando se ganó la beca de Colciencias para estudiar el doctorado de cuatro años en ciencias biología de la Universidad del Valle. Sin embargo, cuando se percató de que había sido el único de su programa al que la entidad financiaría en el 2017, su emoción se vino al piso. “Estoy feliz de haber tenido esta oportunidad, pero me siento incómodo, empezando porque no voy a tener compañeros con quienes discutir cosas”.
Cuando Vásquez vio las listas con los ojos más abiertos encontró que Colciencias sólo había otorgado 222 becas para más de mil admitidos en todas las universidades del país. Esos datos contrastaban con las 650 becas que fueron dadas en 2015 y además correspondían a una sola beca por programa de doctorado, en el mejor de los casos, porque para algunos ni siquiera hubo una, como sucedió con el programa de ciencias del mar de la Universidad del Valle.
Caen los doctorados
Ante esa caída tan abrupta de futuros doctores en el país, los estudiantes de posgrado de biología de Univalle le escribieron una carta a Colciencias. En ella manifestaban su preocupación por la disminución en un 80 % de becas para doctorado y de un 54 % de los recursos destinados para el programa Joven Investigador, que fomenta la vocación científica para hacer pasantías con grupos de investigación (aunque las cifras de Colciencias demuestran una disminución del 66 % para doctorandos).
En la carta, los estudiantes también le reclamaban a la entidad mayor claridad y transparencia para futuras convocatorias, “tanto en el número de becas a ser otorgadas, como en las fechas en las cuales los interesados podrían conocer los resultados”. De hecho, en la más reciente convocatoria los nombres de los estudiantes financiables sólo se dieron a conocer cuatro días antes del inicio del programa (las listas salieron el 28 de enero y las clases comenzaban el 1º de febrero).
Varias dificultades ha tenido Vásquez por la tardanza en la publicación de las listas, pues al no estar matriculado oficialmente, sino como alumno provisional, no puede acceder al campus virtual de la universidad y por tal razón debe hacer los exámenes a mano hasta que se formalice su matrícula. Sumado a eso, la del Valle es una de las pocas universidades del país que cuentan con comedores donde la alimentación es muy económica para la comunidad académica. Pero por estas demoras, pierde los beneficios mientras su nombre no esté en las listas formales.
Carolina Alcázar, aspirante a doctorado en Univalle, dijo que nunca supo con cuántas becas estaba compitiendo. “Había un desconocimiento general de la convocatoria. Si a uno le dicen que hay una sola beca, me preparo, pero mi puntaje fue el tercero de la facultad, entonces tenía chance”. Para ella, además de que la disminución de becas es una noticia catastrófica, pasarán cuatro años sin investigaciones importantes en el país.
Según cuenta Alcázar, algunos compañeros que obtuvieron los cinco mejores puntajes dentro de la lista de admitidos alcanzaron a renunciar a sus trabajos. Ella siguió siendo consultora, pero el doctorado era su plan número uno. Además, afirma, no la contratan en ninguna universidad con sólo tener su maestría. “Las universidades están pidiendo doctores, pero el país no educa doctores”, comentó.
Pagos insuficientes
La demora en la consignación de los dineros para el sostenimiento de los estudiantes en cada período académico ha significado otro dolor de cabeza. Las personas entrevistadas por El Espectador aseguraron que el primer mes es el más dramático y que hay retrasos de hasta un mes para el depósito. En la convocatoria del 2015, la demora fue peor: casi un año para el pago de los recursos para los proyectos de investigación y de hasta tres meses para el pago inicial del dinero de manutención, según afirmaba la carta de estudiantes de la Universidad del Valle.
Como contó Vásquez, el único admitido en el programa de doctorado en biología en Univalle, “tengo que colgar mi tarjeta de crédito al máximo o pedir prestado. El posgrado consume de lunes a sábado y no tienes tiempo para conseguir plata. Entonces estoy muy ocupado, pero desempleado en términos monetarios”. Como también sostuvieron en la carta los estudiantes del Valle, en los últimos seis años se ha mantenido el mismo valor, que es de $3 millones mensuales, sin considerar la inflación del país.
A un estudiante de doctorado en geografía de la Universidad Nacional, que prefirió no decir su nombre, Colciencias le exigió que no podía trabajara en otra cosa, salvo como docente. Pero, cuenta, ser profesor y hacer publicaciones periódicas quita tiempo y los $3 millones mensuales que le dan no le alcanzan para cubrir las deudas, alimentar a su familia y pagar el colegio de sus dos hijas, entre otras cosas. “En mi caso es terrible, porque preparar clase, dictarla y corregir parciales toma dos días y medio de mi semana, que dura cinco. Uno siempre termina buscando otro ingreso y toca hacer trampa”.
Pero donde más le han dolido esos $3 millones es ahora que se va al extranjero a hacer la pasantía que Colciencias le pide. Aunque la entidad le da $4 millones para cubrir los gastos de tiquetes aéreos, “en tres meses y medio allá me gastaré lo de siete meses de acá”. Por otro lado, otra estudiante de doctorado que está haciendo su pasantía en Brasil, dijo que se las arregla con ayuda de su familia para conseguir equipos, hacer las salidas de campo y pagarse su tesis.
Sin embargo, para Alejandro Olaya, director encargado de Colciencias, este monto de dinero no es poco. Sabiendo que muchas familias colombianas viven a punta de un salario mínimo, “me parece insensible que los becarios se quejen por recibir esta cifra”, dijo.
En el exterior, la situación no es muy diferente. Aquellos que fueron consultados por El Espectador y que viven en Estados Unidos e Inglaterra dijeron que tienen que acudir a dineros propios para financiarse o solicitar a sus universidades préstamos y pedir ayudas financieras, porque, con el cambio de moneda, se encarece la vida y resulta insuficiente para todo el tiempo que duran las clases y la investigación. No obstante, lo ven como un auxilio del Gobierno que resulta muy importante para su formación profesional.
Contradicciones para financiar la ciencia
Suena a retórica que, mientras el presidente Juan Manuel Santos aspira a convertir el país en el más educado de Latinoamérica para 2025, los recursos destinados a la entidad que promueve la ciencia en el país son irrisorios. Hoy Colombia gradúa 6,6 doctores por cada millón de habitantes. América Latina triplica esa cifra. “Entonces, si quisiéramos tener el promedio de América Latina, sólo en becas de doctorado deberíamos invertir $700.000 millones por año en los próximos 10 años”, comentó Olaya, de Colciencias. Ni el 100 % del presupuesto de la entidad alcanzaría para lograr esta meta.
Como aseguró el director de Colciencias, un doctorado nacional vale $250 millones y uno en el exterior cerca de $400 millones. “Para nosotros es imposible dar una beca más. Ya tenemos comprometido el 80 % de nuestro presupuesto para los siguientes cuatro años”, señaló.
Aunque, en efecto, el presupuesto más grande del Gobierno va para el Ministerio de Educación, según Olaya, este se lo chupa todo en infraestructura, jornada única, básica primaria, y sólo una mínima porción llega a la educación superior y a la ciencia.
Gabriela Delgado, exdirectora de fomento de Colciencias y profesora de la Universidad Nacional, cree que no es un secreto que la entidad que promueve la ciencia en el país esté desfinanciada. Para ella, la anterior directora de Colciencias, Yaneth Giha, quien ahora es ministra de Educación, se dejó meter un gol al no pelear por su presupuesto. Además explica que estos escasos recursos obedecen a un problema estructural que viene de tiempo atrás. “Los programas de doctorado fueron pésimamente concebidos. Pensaron que bastaba con que a los doctores se les entregaran becas y se les olvidó la plata de los proyectos”.
Según ella, una tesis de doctorado en el sector de salud puede costar, en promedio, entre $300 millones y $500 millones, que no se incluyen en la beca del estudiante. De modo que lo que ha hecho el Gobierno, en su opinión, es muy populista: aumentar las becas, pero no la financiación a los proyectos de investigación que son los que, en últimas, resuelven problemas y generan conocimiento. “Es más lógico lograr resultados de investigación y no indicadores de ciencia”, remató Delgado.
Entonces, parece que, mientras Juan Manuel Santos saca pecho con su idea de ingresar al club de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde se espera que nuestro país alcance niveles de inversión en investigación considerables, el Gobierno se aprieta el cinturón en los temas de ciencia y tecnología.
Eso se vio claramente el pasado 28 de enero, cuando, durante la Cumbre de Gobernadores celebrada en Cali, el presidente les propuso a los mandatarios regionales descongelar recursos de las regalías de ciencia y tecnología sin ejecutar que, sumados, alcanzarían a ser cerca de billón y medio de pesos. La idea sería dedicar este monto a la construcción de vías terciarias, algo que no tiene contento al sector académico y que podría subsanar el bache de Colciencias.
Como si fuera poco, el Gobierno prometió destinar el 1 % del Producto Interno Bruto (PIB) a actividades de ciencia, tecnología e innovación para 2018, pero ese porcentaje se mantiene aún en el 0,2 %.
La docente de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle, Giovanna Carvajal Barrios dictará este miércoles 1 de marzo la conferencia 'La cultura escrita en el ciberespacio: ¿nuevos conocimientos, nuevos conceptos, nuevas prácticas?
La conferencia, que se adelantará en el edificio 383, salón 1006 del Campus de Meléndez, presentará los hallazgos de la investigación doctoral de Carvajal.
El estudio cualitativo, realizado en la ciudad de Cali entre 2014 y 2016, caracteriza las interacciones en chat, Facebook y Twitter de un grupo de jóvenes estudiantes universitarios y de adultos profesionales. Como parte de la caracterización, se toman en cuenta: los rasgos asociados a la convergencia y a la continuidad entre la oralidad y la escritura; los conocimientos procedimentales para leer y escribir derivados del software de medios y del ciberespacio; el desplazamiento y permanencia de conocimientos procedimentales propios de la cultura escrita alfabética y sus cánones; y los conceptos emergentes sobre la lectura y la escritura.
La conferencia formula, además, algunos retos para la educación en sus distintos niveles, relacionados con el fortalecimiento de la relación de los estudiantes con la cultura escrita alfabética, pues ésta, además de ser un recurso comunicativo indispensable para el ejercicio de la ciudadanía y para el desarrollo de las distintas profesiones, constituye una mediación cognitiva para aprovechar las potencialidades del ciberespacio.
Fecha: 1 de marzo
Lugar: Sala de Proyecciones
Edificio 383 - Escuelad e comunicación Social
Campus Meléndez
Hora: 5:00 p.m.