Generar productos de valor agregado a partir de residuos de la Industria porcícola del Valle del Cauca, así como contribuir a la disminución del significativo impacto ambiental que se deriva de esta extendida práctica económica, son algunas de las características que recoge el proyecto que adelanta la Universidad del Valle, a través de la Facultad de Ingeniería, denominado “Investigación y Desarrollo Experimental de un Modelo Sostenible en Generación de Biocombustible y Productos de Valor Agregado a partir de Residuos Agrícolas y Agroindustriales, Biomasa residual en la Industria Porcícola en el Valle del Cauca”.
El proyecto, que cuenta con recursos del Fondo de Ciencia y Tecnología del Sistema Nacional de Regalías, aportaría un modelo de aprovechamiento y toma de decisiones para ofrecer a los porcicultores del Valle del Cauca (grandes, medianos y pequeños) estrategias para el manejo eficiente y aprovechamiento inteligente de los residuos generados en la actividad agrícola, asociados con el ganado porcino.
El equipo de investigadores del proyecto, conformado por científicos de la Universidad del Valle, la Universidad Nacional - sede Palmira y la Universidad ICESI, proponen aprovechar tres tipos de residuos generados en esta actividad.
- Porquinaza. Compuesta por las heces fecales y la orina de los animales confinados, así como por el material que se utiliza para elaborar el encamado de los cerdos.
- Residuo animal u orgánico. Comprendido por los porcinos que no logran sobrevivir al proceso de crianza, también por los residuos orgánicos generados durante la fase de alumbramiento de las crías.
- Productos derivados de las cargas de alimentación no consumidas por el ganado porcino.
Acercándonos brevemente a uno de los sistemas de aprovechamiento propuestos por los investigadores en relación con la porquinaza, se proyecta que sometiendo este residuo a un proceso de digestión anaeróbica se generen tres subproductos iniciales: lodo, material líquido y metano.
El lodo, tratado para eliminar patógenos y trazas indeseables de los antibióticos utilizados durante el proceso de crianza del animal, ha demostrado ser útil como fertilizante.
El producto líquido, sometido a experimentación, podría generar, además, opciones sustentables para nutrir a las algas, producir biopolímeros y otros bioproductos.
Por su parte, el metano puede ser aprovechado como fuente para obtener una alternativa combustible.
El proyecto es liderado por la Doctora (Ph.D.) en microbiología Janeth Sanabria, profesora de la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente. Cuenta además con la participación de varios expertos de la Universidad del Valle, dentro de los que se encuentran Fiderman Machuca, de la Escuela de Ingeniería Química, investigador que trabaja en procesos avanzados de oxidación, quien ha propuesto la innovadora idea de utilizar ozono como agente anti-patógeno.
Participan también los profesores William Lizcano, especialista en celdas para la producción de electricidad. Julien Wist, especialista en metabólica y quimioinformática. Julián Urresta, químico que estudia los catalizadores para el aprovechamiento del metano. Andrés Zapata, quien desarrolló su tesis doctoral con técnicas de modelación matemática para sistemas biológicos y Andrés Castillo, experto en quimioinformática.
De igual manera se suman las investigadoras Julia Rosa Caicedo, quien ha trabajado en recuperación de nutrientes de aguas residuales. Luz Estella Cadavid, experta en tratamientos anaeróbicos de la Universidad Nacional - Sede Palmira. Judith Rodríguez, especialista en valorización de residuos sólidos. Así como Nelsón Caicedo, bioquímico con amplia experiencia en el sector industrial y Erika Ortiz, experta en el cultivo de algas a escala industrial, vinculados ambos a la Universidad ICESI.
También extienden su apoyo a la iniciativa la gobernación del Valle del Cauca y la asociación Hakuarium de Suiza.












