Ciencia y Tecnología

Los frutos de un largo camino: patente registrada en Estados Unidos, Brasil, China y Colombia fue licenciada

itemlink
Viernes, 18 Octubre 2024
Agencia de Noticias Univalle

Luego de un largo proceso de investigación y desarrollo, la patente para el tratamiento de “bifenilos policlorados” (PCB), creada por el profesor de la Escuela de Ingeniería Química Gustavo Bolaños y su entonces estudiante de doctorado Víctor Marulanda, fue licenciada recientemente para su aplicación industrial por una empresa del sector privado.

La patente tuvo como propósito ofrecer una técnica para el tratamiento de los PCB, compuestos químicos utilizados como aceites de transformadores eléctricos y que son sustancias altamente tóxicas que se acumulan en la cadena alimenticia, y se presentó como una alternativa a las prácticas utilizadas anteriormente para el tratamiento de dichos compuestos, dado el alto impacto de estas actividades en el medio ambiente.

Debido a su carácter innovador, esta patente fue ganadora de una convocatoria realizada por el Ministerio de Ciencias, Tecnología e Innovación, lo que hizo posible que en el año 2013 los investigadores pudieran patentarla a nivel internacional. Los países escogidos fueron Estados Unidos, Brasil y China, y fue en este último donde dicha patente se convirtió en la primera en ser registrada por Colombia.

El camino tras la obtención de la patente
El investigador y profesor de la Escuela de Ingeniería Química, Gustavo Bolaños, cuenta que el proceso posterior a la obtención de la patente en estos países tuvo como propósito darle continuidad a la experimentación científica y mejorar el desempeño financiero del proceso, buscando la reducción del costo de procesamiento. Con el trabajo del, en ese entonces, estudiante de doctorado en Ingeniería Edwin Sánchez, se logró llevar la investigación hasta un punto de prueba, para lo cual fue necesario la fabricación de una planta piloto de tratamiento. “La planta la diseñó un equipo de profesionales bajo mi dirección. Se consiguieron los fondos necesarios, se realizó el diseño de procesos y la Ingeniería de detalle, y se realizó un estudio de riesgos y operabilidad”, esto gracias a que el doctor Edwin se enfocó en el refinamiento y escalamiento de la tecnología para hacerla financieramente más competitiva, cuenta el investigador y profesor Bolaños.

Además de la Universidad, se obtuvo el apoyo financiero del sector eléctrico, EMCALI, y de instituciones como la Corporación Regional del Valle del Cauca (CVC) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia. Adicionalmente, con el apoyo de CELSIA, se logró dotar a la Universidad de la capacidad para realizar el análisis de PCB en aceites dieléctricos, y la acreditación de esta prueba por parte de IDEAM.

“Finalmente tuvimos la planta, una unidad móvil que tiene el volumen de un contenedor de 40 pies, y que montamos en un espacio cedido temporalmente por EMCALI, el cual está localizado en ACOPI. Ahí las pruebas técnicas y las evaluaciones financieras que se realizaron en esa escala resultaron mucho mejor que lo que habíamos pensado. Esta es la opción más barata que hay en el país, y en muchos países diría yo, para tratar esos aceites contaminados en una forma ambientalmente amigable”, dice el investigador y profesor Gustavo Bolaños.

El proceso de desarrollo y optimización de la tecnología patentada llegó a un punto de madurez tal que LITO S.A.S, una empresa del sector privado, mostró interés en ponerla en práctica en un ambiente industrial. Esta empresa, dedicada a la recolección de transformadores contaminados, desensamble y exportación de los PCB resultantes de actividades del sector eléctrico, de telecomunicaciones, hidrocarburos, entre otros, vio truncadas sus operaciones debido a la negativa por parte de navieras de continuar con el transporte de estos componentes, debido a su alto riesgo y el costo elevado de las operaciones. Fue, entonces, cuando se presentó la oportunidad para licenciar la patente, y tratar estos compuestos sin la necesidad de llevarlos a otros países.

“LITO estaba al tanto del desarrollo, y quisieron probarlo en un ambiente industrial real. Eso ocurrió a finales del año pasado. Tuvieron que pasar 20 años para que llegáramos a este punto”, dice el investigador Gustavo Bolaños, y resume que este resultado se dio gracias a la conjunción de esfuerzos de varias entidades, estudiantes e investigadores que buscaron crear la solución de esta problemática en el país.

Impacto y consecuencias del licenciamiento de la patente
La puesta en marcha de esta tecnología tendrá un impacto directo en concordancia con la directriz de eliminar este tipo de aceites contaminados a nivel mundial, firmada por Colombia y otras 200 naciones, lo que implicará el fin de los movimientos transfronterizos para transportar estos desechos, tal y como se ha hecho hasta ahora. El investigador y profesor Gustavo Bolaños cree que la tecnología desarrollada contribuirá a un mejor tratamiento que el existente actualmente por medio de otras tecnologías extranjeras. “La tecnología desarrollada en Univalle permite tratar aceites con elevados niveles de contaminación en una forma más segura y más barata”, afirma. La planta de tratamiento está en capacidad de manejar una mayor concentración de PCBs en los aceites que los sistemas utilizados en otros países.

Además de permitir la puesta en práctica de estos sistemas novedosos en la región, el licenciamiento de la patente por parte de una empresa del sector productivo tiene un gran significado, de cara al camino que abre para nuevos desarrollos. Para el investigador Bolaños el licenciamiento es un espaldarazo a los esfuerzos investigativos de la Universidad:

“Ayudará a que haya más investigaciones en ese y otros campos. Yo creo que esto es un ejemplo de que la investigación científica y tecnológica se puede llevar hasta sus últimas consecuencias. Por supuesto, también es un ejemplo de que eso no se logra en una semana. Es un esfuerzo continuado que puede tardar décadas. A nosotros nos tomó dos décadas llegar hasta donde estamos ahora. Entonces, hay que ser persistentes, tener una visión y trabajar por ella, convencer a muchas personas, mostrarles resultados, escucharlas. Eso es muy importante”.

 

De izquierda a derecha: Diego Domínguez, quien trabajó con la OTRI y fue fundamental en el proceso de consecución de recursos y gestión del proyecto de construcción de la planta piloto; profesor Gustavo Bolaños, docente de la Escuela de Ingeniería Química e investigador principal; Víctor Marulanda, actualmente docente de la Escuela de Ingeniería Química y cuando era estudiante de doctorado adelantó los primeros estudios de la tecnología; y Edwin Sánchez, estudiante de doctorado que se enfocó en el refinamiento y escalamiento de la tecnología para hacerla financieramente competitiva. Crédito de la foto: Consejo Profesional de Ingeniería Química en la entrega del Premio Nacional de Ingeniería Química 2018.

 

 

Nuestros Medios

  • Boton de Univalle TV Canal Universitario
  • Boton de Univalle Radio
  • Boton de la Revista Campus Revista Institucional
  • Boton de la Agencia de noticias Univalle

Nuestros Eventos

Información de la Agencia

  • Directora
  • Fulvia Carvajal
  • Coordinador de Información
  • Diego Alejandro Guerrero
  • Comunicadores y Periodistas
  • Laura María Parra
  • Yizeth Bonilla Vélez
  • Diana Patricia Sevilla
  • Edgar Hernán Cruz García
  • Melissa Pantoja Osorio
  • Contactos
  • agenda@correounivalle.edu.co
  • Universidad del Valle
  • Cali, Colombia