El rector de la Universidad del Valle, Edgar Varela Barrios, se pronunció acerca de la situación financiera de Colciencias y su impacto en diversos ámbitos del desarrollo nacional. El siguiente es el texto emitido el día de hoy 23 de agosto de 2017.
Como docente, investigador y directivo universitario, considero un deber manifestarme acerca de un asunto crucial para el presente y futuro de la ciencia, la investigación y el desarrollo nacional. El drástico recorte presupuestal anunciado para Colciencias, sumado a una línea decreciente de inversión desde 2013, traería consecuencias negativas no solo para la ciencia, la tecnología y los procesos de innovación de las universidades, centros y grupos de investigación, sino también para el sector productivo nacional y para miles de profesionales actuales y en formación que verán afectados la calidad de sus maestrías y doctorados, si se frenan los procesos investigativos por falta de recursos.
Comprendiendo la actual situación de crisis fiscal del país, es también necesario advertir que las medidas de restricción del gasto en ciencia y tecnología, son contrarias a la política de Estado de convertir a Colombia en la nación más educada de América Latina en el año 2025, como es la meta impulsada por el Gobierno Nacional.
De cumplirse esta disposición, se profundizarán las brechas del desarrollo en las próximas décadas y se creará un retraso difícilmente recuperable que imposibilitará el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y afectarán la presencia en la OECD, ejes fundamentales del actual Plan de Desarrollo.
No hay antecedentes en la historia moderna de países que hayan progresado sin inversión en educación y sin esfuerzos institucionales serios y consistentes en el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Sin la promoción del conocimiento, se afectará también la viabilidad de asuntos tan transcendentales para el futuro del país como la construcción de la paz. Así mismo, sin formación de alto nivel no hay relevo generacional en los docentes universitarios, ni líneas de investigación pertinentes al desarrollo territorial, ni tampoco aportes científicos a la humanidad.
En el caso de la Universidad del Valle, en los últimos años ha habido un esfuerzo sostenido por avanzar en una investigación comprometida con la solución de los grandes problemas de la sociedad regional, con la apertura de nuevos doctorados y maestrías y con el crecimiento de los grupos de investigación que están en la frontera del conocimiento. Lo anterior explica, en parte, que el ranking U. Sapiens Research haya ubicado nuevamente a la Universidad del Valle como la tercera en investigación en Colombia. No obstante, la disminución significativa en los recursos aportados por Colciencias amenaza seriamente la sostenibilidad de este esfuerzo.
Colciencias ha modificado las convocatorias de investigación, pero cada vez con mayores restricciones. La última convocatoria general fue en 2012, año en el cual la Universidad presentó 129 propuestas. A partir del 2013, las convocatorias han estado dirigidas a temas y áreas específicas con requisitos de participación cada vez más limitados, dado que establecen mayores inhabilidades a los grupos e investigadores. Esto se refleja en la disminución de la presentación de propuestas en el 2016 y 2017.
En el programa de jóvenes investigadores se ha presentado la misma situación. La Universidad del Valle ha pasado de tener 68 becas en 2010, a 25 en el 2016, lo que representa una reducción del 60%. Si bien la cuantía asignada para financiar cada beca se mantiene en 3 S.M.M.L.V, ha habido una reducción en el aporte de Colciencias pasando de 80% en 2010 a 70% en el período 2012-2014 y a 60% en 2015 -2016. La Universidad ha financiado el valor restante con recursos propios.
En el periodo 2010-2014, las becas doctorales se incrementaron; sin embargo, luego disminuyeron pasando de 52 en el 2014 a 14 en 2017, una disminución drástica del 73%. Las convocatorias de Colciencias se han ajustado de un año a otro, pero con restricciones que han limitado la participación de los diversos programas de doctorado de la Universidad.
Por lo anterior, invito a las comunidades académicas y científicas, a las asociaciones de universidades públicas y privadas, a los líderes de opinión y a las fuerzas sociales comprometidas con el desarrollo nacional para que se pronuncien sobre estas decisiones que comprometen el futuro del país.
Pero ante todo, hago un llamado al Gobierno Nacional, en cabeza del señor Presidente Juan Manuel Santos, para salvaguardar el patrimonio intelectual e institucional que representan las universidades y las organizaciones de conocimiento, con la esperanza que se reconsidere la decisión del recorte presupuestal y se abran espacios de diálogo que enriquezcan el debate público y permitan formular mejores políticas públicas para la Colombia del mañana.
Santiago de Cali, 23 de agosto de 2017.












