La Superintendencia de Industria y Comercio le concedió a la Universidad del Valle una patente de invención por un Dispositivo de Regeneración de Hueso, diseñado para conseguir aumentos de volúmenes óseos.
Los investigadores Julio César Cadena, Gilberto Olave Bustamante y Carlos Humberto Valencia Llano, docentes de la Escuela de odontología de la Facultad de Salud, fueron los creadores del Dispositivo de Regeneración de Hueso. La técnica desarrollada por este equipo permite regenerar hueso de manera progresiva.
“El objetivo de esta invención está en generar hueso de forma inducida donde el dispositivo sea ubicado, para emplearse especialmente en la zona cresta alveolar del hueso de los maxilares inferior y superior, para que el dispositivo pueda usarse en segmentos de rebordes alveolares con o sin dientes adyacentes”, explica el profesor Valencia.
Este dispositivo busca regenerar huesos y tejidos de la boca que se hayan desgastado, y mediante una técnica de anclaje y sistema de tracción, poco a poco estos tejidos bucales y huesos se regeneran.
Esta innovación es de fácil aplicación para un paciente y en comparación con otros dispositivos en el mercado, es de costo más bajo. Esto se alinea con el propósito de la Escuela de Odontología, de aplicar este dispositivo en sus pacientes que asisten a la clínica para rehabilitación oral, ya que aproximadamente el 90% requieren técnicas regenerativas.
Como destaca el profesor Carlos Valencia Llano, el dispositivo desarrollado por el equipo de docentes e investigadores de Univalle, da respuesta a un problema generalizado al momento de fijar implantes dentales.
“Tenemos un problema que se les presenta a los odontólogos en todo el mundo: cuando un paciente pierde los dientes, el hueso se pierde, se reabsorbe. Si el paciente va a ser rehabilitado, lo ideal sería ponerle implantes dentales. El implante es un dispositivo que permite colocar una corona, reemplazar un diente, pero ese dispositivo generalmente viene en forma de tornillo, entonces si se pierde el hueso, el odontólogo no tiene donde colocar el implante”, explica el investigador.
En los casos en los que el paciente ha perdido todos sus dientes debe usar una prótesis total, lo que comúnmente se llama caja de dientes, un dispositivo que en algunas ocasiones resulta incómodo porque se mueve, genera sensación de molestia y a veces se dificulta comer o hablar. “Lo ideal sería colocarle implantes, pero si ha perdido hueso necesitamos hacer técnicas para recuperarlo”.
Esta preocupación motivó hace doce años el surgimiento de la línea de investigación “Regeneración de tejidos óseos” como parte de las actividades del grupo en Biomateriales dentales del que hacen parte los docentes. Por eso buscaron la colaboración del grupo de investigación en Síntesis, Mecanismos y Reacción en Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, y del grupo de Investigación en Materiales compuestos del programa de Ingeniería de Materiales.
Con el apoyo del profesor Héctor Fabio Zuluaga del Programa de Química y de los profesores José Herminsul Mina y Mayra Valencia del Programa de Ingeniería de Materiales, pero además con la participación de varios estudiantes de pregrado y posgrado de los dos programas se inició una línea de investigación en materiales para regeneración ósea que produjo varios trabajos de grado y de investigación (Maestría), varios artículos y algunos productos que están en proceso de patente.
Simultáneamente en la Escuela de Odontología se implemento una línea de investigación en dispositivos como otra forma de abordar el problema, de allí surgió el desarrollo de dos dispositivos: un “distractor histiogénico” y un “Dispositivo para regeneración de hueso” que dejan como resultado varios productos, incluida la patente que le acaban de conceder la Universidad del Valle.
El distractor histiogénico surgió como una colaboración con Ingenieros mecánicos de la Universidad Autónoma de Occidente y se encuentra registrado en la superintendencia de Industria y comercio para estudio de Patentabilidad.
“Un distractor es un dispositivo que permite cortar un hueso y moverlo a una posición. Hago un corte, pongo el aparato y este hueso que corte lo puedo mover hacia adelante, atrás, arriba y abajo. Esperamos que esta patente se conceda pronto. Este distractor sirve para casos en los que se cuenta con una cantidad reducida de hueso, pero suficiente para producir la movilización de un fragmento” señala el profesor Valencia.
El “Dispositivo de Regeneración de Hueso” es la innovación que acaba de obtener patente de invención, se diseñó para los casos en que existe muy poco hueso, pues “Hacemos un corte con un instrumento muy delgado, ubicamos el dispositivo al interior de la boca del paciente y realizamos movimientos pequeños para reposicionar el fragmento de hueso
Gracias a una serie de alambres que se anclan a la lámina del hueso que cortamos, el paciente gira un pequeño tornillo, que va a traccionar hacia un lado el corte del hueso, aproximadamente un milímetro por día. Al cabo de una semana el hueso que está en esta posición va a estar más abierto, un poco más ancho” explicó el investigador. De esta forma se inducirá la formación de hueso para poner hacer un implante.
Este procedimiento desarrollado por los tres docentes de Univalle es atraumático, “porque es tan lento y tan despacio que el paciente no va a sentir dolor”.
En comparación a los métodos tradicionales para realizar implantes, esta innovación presenta una mejora al tratamiento. Como explica el investigador Carlos Humberto Valencia, en la actualidad una de las alternativas es fijar un bloque de hueso tomado de un donante. “Este procedimiento generalmente funciona, pero hay una tasa alta de fracaso, dependiendo de qué tan angosto es el reborde”
En el método tradicional se fija un bloque de hueso, que no se comporta bien en muchos casos. “A veces se expone, se contamina o simplemente a los seis meses que vamos a abrir no se convierte en hueso. Si se ha formado hueso ponemos el implante y esperamos otros seis meses si es maxilar superior, 3 meses si es maxilar inferior. Con esta nueva forma ganamos tiempo, formamos hueso de buena calidad, esperamos de dos a tres meses más que se consolide ese hueso que se formó y podemos colocar un implante. Ganamos tiempo y posibilidad de éxito” resalta el investigador.
“Como egresados y docentes de la Escuela de Odontología, es un orgullo entregarle su primera patente. Este proceso no hubiera sido posible sin el apoyo y acompañamiento de los directivos y de los funcionarios de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación, quienes nos han acompañado en todo este proceso”.
El profesor Carlos Humberto Valencia destacó sobre el proceso de investigación “Hemos hecho un ascenso en la calidad de nuestros productos de investigación; normalmente hacemos investigación básica, hace algún tiempo pasamos a hacer investigación aplicada y ahora estamos trabajando en el proceso de innovación. En el momento tenemos varios procesos en vía de patente con dispositivos y materiales.”
Uno de nuestros trabajos más interesantes es el “cemento óseo” mencionado anteriormente, que se encuentra registrado ante la Superintendencia de Industria y Comercio para estudio de patentabilidad, este material va a ser de mucha ayuda para pacientes con fractura de cadera. “Cuando un paciente se fractura la cadera y la cabeza del fémur, hay que ponerle una prótesis dentro del hueso, la cual va sujetada con un material cementante, que actualmente tienen muy pocas propiedades biológicas. Ante ese problema hicimos un material cementante que fuera más compatible biológicamente y que tuviera mejores propiedades y que permitiera que el hueso creciera en él”.
Este último desarrollo se hizo en conjunto con docentes y estudiantes del Departamento de Química, de la Escuela de Ingeniería de Materiales y de la Escuela de Ciencias Básicas de la Universidad del Valle.
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