Noticias

Investigadores apoyan disminución de velocidad para Cali

itemlink
Viernes, 18 Diciembre 2020
Agencia de Noticias Univalle

 

La decisión que la administración municipal ha anunciado que tomará en 2021, para reducir la velocidad máxima a 50 kilómetros por hora en la ciudad de Cali, está en consonancia con la tendencia mundial para disminuir la siniestralidad.

Reducir los topes de velocidad máxima en la ciudad es una sugerencia general que, desde hace mucho tiempo, ha hecho el Grupo de Seguridad Vial de la Organización Mundial de la Salud, que considera la accidentalidad como una pandemia.

La decisión de la Alcaldía, a través de la Secretaría de Movilidad, para incidir en la tasa de accidentes con consecuencias fatales, es una medida positiva por sus consecuencias favorables en la siniestralidad, explicaron los expertos en movilidad de la Universidad del Valle, Ciro Jaramillo y Carlos Fandiño.

La disminución del tope máximo de velocidad no implica, necesariamente, que el tráfico sea más lento, pues por rápido que ande un conductor, debe hacer los pares correspondientes y detenerse ante los semáforos y, usualmente, entre más velozmente se desplace más esperará en el siguiente semáforo, explicó el médico y Doctor en Ciencias de la Salud del Instituto Karolinska de Suecia, Carlos Fandiño, docente de la Escuela de Salud Pública e investigador del Instituto Cisalva de la Universidad del Valle.

Por redes sociales se observa que gran parte de la ciudadanía cree que la disminución de la velocidad máxima afectará el tiempo de viaje dentro de la ciudad y aumentará los trancones, sin embargo, es menester tener en cuenta que por la semaforización el desgaste de la capa asfáltica y todos los incidentes que suelen presentarse normalmente, el promedio de desplazamiento en Cali no supera los 60 kilómetros; así que esta medida no tendrá una mayor incidencia en la efectividad de los desplazamientos, explicó el ingeniero con Doctorado en Optimización y Explotación de los sistemas de transporte, de la Universidad Politécnica de Valencia -España, Ciro Jaramillo Molina.

Lo importante, en este caso, explicó el académico, es la urgente necesidad de la Secretaría de Movilidad de sensibilizar a la ciudadanía sobre las bases y el por qué toma tal medida y los beneficios que traen para toda la ciudad.

Cuando un vehículo viaja a menor velocidad, la accidentalidad disminuye pues el conductor tiene mayor posibilidad de maniobrar para evitar un accidente y el peatón, el ciclista o el otro conductor alcanzan a reaccionar para evitarlo, explicó el experto en movilidad.

Por su parte el investigador de Cisalva, Carlos Fandiño, sostuvo que los estudios indican que a menor velocidad de los automotores las posibilidades de siniestralidad bajan y esto se aplica, con mayor énfasis, en las ciudades colombianas en las que los peatones atraviesan las calles en cualquier parte.

De acuerdo con el documento técnico de soporte para la reducción de la velocidad en Cali a 50 kmts/hora, elaborado por la Secretaría de Movilidad con apoyo de la Fundación Bloomberg Philanthropies, en 2019, en la capital del Valle murieron 309 personas, constituyéndose en la peor tasa de muertes en accidentes de tránsito entre de las ciudades colombianas.

La tasa de accidentalidad, que se mide por cada cien mil habitantes, dobló a la de Bogotá, según el Observatorio de Movilidad Sostenible y Seguridad Vial de la ciudad.

Para el mencionado Observatorio, entre enero y el 6 de diciembre de 2020, y pese a las medidas restrictivas por el covid y que las calles permanecían solas, fueron 267 muertes por accidentes de tránsito en la ciudad. Para el investigador Carlos Fandiño, estas cifras son muy altas y, al parecer, son consecuencia de falta de respeto a las disposiciones de tránsito, tales como pasarse los semáforos en rojo y en algunos casos el andar en contravía, aprovechando la poca circulación.

Entre 2016 y 2019 murieron 1,327 personas debido a la accidentalidad. Es la causa de muerte No 13 en la ciudad, superando el Sida, el cáncer de mama o el de próstata. Para las personas entre 15 y 44 años es la segunda causa de muerte, apenas superada por los homicidios.

De acuerdo con el investigador Ciro Jaramillo, un estudio elaborado por la Universidad del Valle evaluó la incidencia en la accidentalidad de las obras de infraestructura elaboradas por el municipio, en los últimos años y llegó a la conclusión que la mortalidad por accidentes en Cali no disminuyó, sino que la siniestralidad cambió de lugar, a otras vías.

Sobre la disminución de la velocidad máxima a 30 km por hora en algunas vías, estipulado por la Secretaría de Movilidad de Cali, los docentes universitarios también se pronunciaron.

El profesor de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, Ciro Jaramillo, explicó que a esta medida se le conoce como “calmar el tráfico” y se toma para las calles en las que la circulación no motorizada es fuerte, es decir que hay una gran movilidad de peatones y/o ciclistas y no hay suficiente espacio peatonal o de bicicarriles.

En algunas zonas de la ciudad aparece la demarcación en el piso de los 30 km por hora, a pesar de que hay un bicicarril, entonces se genera confusión para conductores y ciclistas y eso debe cambiar.

Por su parte, el profesor Carlos Fandiño considera que es adecuado que el tope de velocidad sea de 30 kilómetros hora en zonas escolares, de hospitales, centros de salud y demás lugares con una alta concentración en la que hay una fuerte interacción de peatones y motorizados. En otros países, como los escandinavos, dijo, donde el diseño vial tiene claramente segregada la zonas residenciales, la velocidad máxima en esos lugares de habitación es de 20 kms/hora, pues los automotores no circulan usualmente por esas áreas residenciales y si lo hacen deben ser muy precavidos.

 
Enlaces recomendados