Presentación del señor rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas, en el informe de rendición de cuentas que tendrá lugar el 13 de marzo en la seccional de Cartago de la Universidad del Valle.
En 2025 la agenda universitaria estuvo marcada por varios acontecimientos, dos de ellos de carácter nacional relacionados con la educación superior y dos enfocados en nuestro transcurrir académico. Los dos primeros, la modificación por el Congreso de la República de los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, y la Ley de Honores aprobada por el mismo Congreso como parte de la celebración de los ochenta años de fundación de la Universidad, que incluye cuantiosos recursos frescos para inversión. Los dos segundos, el conjunto de actos internos por medios de los cuales nuestra Universidad conmemoró sus 80 años de fundación y los 40 del inicio formal del Sistema de Regionalización, los cuales se desarrollaron a lo largo del año, y la aprobación por parte el Consejo Superior del Plan de Desarrollo Institucional 2025-2035.
El pasado 15 de diciembre de 2025, la Cámara de Representantes aprobó de manera unánime el proyecto de ley que modifica los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, con los cuales se han asignado recursos a las universidades públicas. Esta es una noticia esperada por mucho tiempo. Un proceso que dará a partir del presupuesto de 2027 un alivio al enorme déficit acumulado. La clave de la reforma es que los recursos no se asignarán de acuerdo con el índice de precios al consumidor, IPC, sino con el índice de costos de la educación superior, ICES, calculado por el DANE, que recoge el incremento de los costos de la educación superior.
Para dar una idea de la importancia de esta reforma, el IPC de 2024 fue de 5,2 %, mientras el ICES del primer semestre de 2024 fue de 18 %. Esa situación ha ido creando un déficit acumulado que se estima en 17 billones de pesos. Al menos dejará de crecer. Hay que reconocer que, gracias a las acciones de la comunidad universitaria, se han asignado recursos por encima del IPC a través de los años, pero estos han dependido de la voluntad del gobierno de turno y producto de grandes movilizaciones. Ahora quedará consignada en la ley la obligación de reconocer el incremento real de los costos, esto permitirá un funcionamiento con menos sobresaltos.
Durante años, las 34 universidades públicas generaron fórmulas para enjugar el déficit de funcionamiento. La Universidad del Valle ha tenido un papel de liderazgo en esas propuestas y ha apoyado la iniciativa en todas sus instancias. Lo que la ley recoge es la esencia de lo solicitado: que se reconozcan los costos universitarios y se alivie la carga de tener que financiarse con la generación de recursos propios a través de venta de servicios, que hoy son casi el 45 % del total, lo cual es, de hecho, una privatización por la puerta de atrás. La educación universitaria de calidad es costosa y tiende a serlo aún más. Las universidades públicas por definición deben ser financiadas por el Estado para que a su educación de calidad tengan acceso personas que de otra manera no podrían estudiar. La gratuidad de la educación universitaria hoy, vigente para los estudiantes de estratos 1, 2 y 3, es un gran logro social, pero requiere tener los recursos necesarios para cumplir ese propósito de ser un gran factor de equidad, en una sociedad desigual. Cabe anotar que en 2025 fueron asignados 39 000 millones a la base presupuestal de la Universidad para financiar ese programa. La ley que actualiza los costos de funcionamiento de las universidades públicas es, por tanto, más que bienvenida.
El segundo hito fue la aprobación ante el Congreso de la Ley 2427 de 4 de agosto de 2025 o Ley de honores, con motivo de la celebración de los ochenta años de fundación de la Universidad. El proyecto recibió el respaldo unánime de todas las bancadas políticas. La ley contempla una partida de recursos adicionales por cien mil millones de pesos en cinco años. Dichos recursos serán de gran utilidad para mejorar la infraestructura de la Universidad. En la sustentación de motivos se presentaron varios proyectos de infraestructura por un valor superior a los 500 mil millones de pesos.
A su vez, 2025 fue un año especial para la Universidad del Valle. Fue un momento para reconocer todo el potencial, los avances, desarrollos e impactos que como institución hemos generado en la región y en el país. La conmemoración tanto de los 80 años de creación de nuestra institución como de los 40 años del Sistema de Regionalización, no solo fueron motivo de celebración, sino también motivaron profundas reflexiones sobre nuestro papel como movilizador social.
El 11 de junio de 2025 se cumplieron los 80 años de creación de la Universidad del Valle. Por medio de un acto solemne, llevado a cabo el 12 de junio, en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura, en Cali, diferentes personalidades de la vida pública y académica enviaron mensajes expresando su reconocimiento y admiración hacia la Institución. Fue un momento para hacer un reconocimiento de la labor académica e investigativa de 23 docentes.
Así mismo, el pasado 17 de diciembre celebramos en el municipio de Palmira, los 40 años del Sistema de Regionalización. Una idea formidable que se ha ido desarrollando y fortaleciendo en el tiempo de modo que hoy es difícil imaginar al Valle del Cauca y sus zonas de influencia sin la presencia regional de la Universidad del Valle. Son muchas las instituciones y personas que a lo largo de estos cuatro decenios han contribuido con su trabajo, entusiasmo y amor por su región, a construir la poderosa realidad que es hoy el Sistema de Regionalización. En los últimos años veinticinco años, este ha sido nuestro proyecto universitario más importante debido a su impacto en la desconcentración y democratización de la oferta académica y oportunidad para el desarrollo de las regiones. En la actualidad, la Universidad cuenta con nueve sedes y seccionales: Buga, Caicedonia, Cartago, Norte del Cauca (Santander de Quilichao, Cauca), Pacífico, Palmira, Tuluá, Yumbo y Zarzal, y seis nodos en Florida, Jamundí, Sevilla, Candelaria (Valle del Cauca), Miranda y en Suárez (estos últimos dos en el Cauca). Todos estos se han convertido en centros promotores del desarrollo regional.
Solo unos pocos datos que ayudan a dar una imagen del tamaño y la importancia del Sistema. El número total de estudiantes matriculados en el segundo semestre de 2025 fue de 14.122 en pregrado y 89 en posgrado. El número de programas es 104 en pregrado y 15 en posgrado. Tenemos en la actualidad 40 docentes nombrados, 98 ocasionales y 940 hora cátedra.
Las inversiones en infraestructura y equipo de los últimos años han sido cuantiosas, manejadas con total transparencia y han permitido que hoy tengamos campus dignas, con una arquitectura adecuada al clima, con laboratorios de alta calidad y modernos centros deportivos. Una tarea donde falta mucho por hacer, pero que ha ido cerrando la brecha entre Cali y las regiones, puesto que la Universidad es una sola. Entre los años 2020 y 2025 se invirtieron en las regionales con recursos de la estampilla Pro Universidad, $24.594 millones de pesos, en equipos e infraestructura se realizaron importantes obras como la sede de las Balsas, en Zarzal ($13.000 millones); el edificio de aulas de la seccional Palmira ($13.200 millones); la construcción del Centro deportivo, Académico y Cultural de Buenaventura ($16.226 millones), se inició la construcción de la sede de Sevilla ($9.957 millones) y el aulario de Tuluá ($22.114 millones), y se adquirió la sede del nodo de Suárez ($2. 000 millones), obras realizadas tanto con recursos de estampilla como de otras fuentes como el gobierno nacional y la Gobernación del Valle.
También es necesario mencionar la aprobación del Plan Estratégico de Desarrollo 2025-2035, con visión 2045. Después de un largo proceso participativo de la comunidad universitaria y las fuerzas sociales, en septiembre los Consejos Académico y Superior aprobaron la nueva hoja de ruta institucional, que contempla una transformación integral que articula docencia, investigación, proyección social y extensión, al tiempo que fortalece el sistema de bienestar universitario en todas sus facetas en respuesta a un entorno cada vez más dinámico y complejo.
El Plan tiene como marco misional y visionario el proyecto institucional de la Universidad, basado en cinco principios: la autonomía universitaria, el núcleo que garantiza la libertad de pensamiento y la independencia frente a poderes externos; el interés colectivo que establece que la institución, como bien público, prioriza el bien común sobre los intereses particulares; la igualdad de derechos y oportunidades; la tolerancia y el respeto por las diversidades; y la solidaridad que genera el apoyo mutuo, el compromiso irrestricto con la promoción y defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, incluyendo el rechazo a todo tipo de violencias, en especial las basadas en género. Esas serán las bases de nuestro trabajo futuro.
En 2025 se elaboraron los siete desafíos estratégicos del Plan. Los desafíos incorporan catorce estrategias y 33 programas para el logro de la estrategia decenal con visión a veinte años. Se establecieron estrategias en los componentes misionales de formación, investigación, proyección social y bienestar, así como para el Sistema de Regionalización y en ambiente, paz, digitalización, fortalecimiento administrativo, infraestructura y transformación tecnológica. A la elaboración del Plan se dedicaron por lo menos 20 sesiones descentralizadas que permitieron la participación de cientos de profesores de las seccionales y sedes, así como de miles de estudiantes a lo largo y ancho de la región.
Son muchas las realizaciones académicas, culturales y científicas que no están enumeradas en esta presentación. Cada una de las vicerrectorías presenta en esta publicación un resumen de sus logros que en conjunto muestran el tamaño, la variedad, la extensión de nuestra Universidad, resultado del trabajo realizado en el año 2025 que se suma al de ochenta años de ardua labor y dedicación. Un informe completo y detallado de cada una de las áreas misionales y de apoyo se puede encontrar en la página web de la Universidad. A todos los integrantes de la comunidad universitaria, a los Consejos Superior y Académico, que han forjado nuestro rumbo con seriedad, responsabilidad y visión de futuro, mis agradecimientos, los del Valle del Cauca y la Nación entera.
Guillermo Murillo Vargas
Rector
Cali, febrero de 2026












