Óscar Isaza Benjumea, el empresario colombiano que se ha consolidado como un exitoso gestor de puertos marítimos, asistió a la Ceremonia de Graduación de la Universidad del Valle para compartir con el auditorio sus experiencias como estudiante y egresado del Alma Mater de los vallecaucanos.
A continuación, las palabras que pronunció como speaker durante la Ceremonia del pasado 9 de julio:
Soy Código 732236, Plan 747 y 146 (Ingeniería Civil del que me gradué y Física 6 semestres), de esto hace casi 50 años, estrenando campus universitario en Meléndez, 3 cafeterías, $5,oo el almuerzo, residencias universitarias, haciendo cola a las 7 am en la biblioteca para reservar libros. Cero internet, cero portátiles, cero IPad, calculadora científica Casio. Caminando hasta el CDU para tomar el bus blanco y negro, Almeda, crema y verde o papagayo.
Filas para registro OR 50/51 y matrícula financiera mínima de $251,oo el semestre, y al final de 10 semestres, ceremonia de grado en el Teatro Calima.
En aquella Univalle convivíamos todos los estudiantes, los de colegios públicos y privados, celebrábamos en Univalle en fechas exactas por supuesto, el aniversario de la muerte del Ché Guevara, Tuto, de la vietnamita, de Camilo Torres, y cuanto imperialista podíamos imaginarnos. Y abajo la burguesía, viva el proletariado. No existía el programa de regionalización. Esa era la Universidad del Valle de entonces.
Hoy otros son los estudiantes. A diferencia de la universidad de 1979, ustedes tiene celular, portátil, IPad, computador, Excel avanzado en todos estos gadgets Facebook y Twitter; como Centennials o generación Z, o Millennials o Generación “Y” pueden ir a minar cripto-activos o moverse en blockchain, trabajar desde sus casas. Hacer amigos en China, África, sin hablar una lengua en común. Todo hoy es emprendimiento, todo es tech, las industrias 4 cero, la inteligencia artificial, la realidad virtual, la robótica, los drones.
Y hoy otra es la universidad. En la más reciente medición del ranking U-Sapiens 2022-1, que mide las mejores universidades colombianas en investigación es la primera en la región suroccidente colombiano y la tercera a nivel nacional, luego de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Antioquia. Igualmente, 25 universidades colombianas aparecieron en el más reciente World University Rankings, la firma QS Quacquarelli Symonds, el cual clasificó a las mejores 1.500 del mundo. La Universidad del Valle figura entre las 1000 primeras. Preciso es añadir que al menos la mitad de sus 33.000 estudiantes son mujeres.
Llegó a mis manos hace 2 meses, gracias al señor Rector el Informe de Gestión 2021 Rectoría Universidad del Valle. Lo leí emocionado y hoy los invito a leerlo para que tengan un mejor conocimiento del tamaño, la importancia y la diversidad de la Universidad del Valle de hoy. Está en la página web de la Universidad. Es un informe que nos debe llenar de orgullo a la comunidad universitaria comprometida en todos los estamentos con su realización de esos logros. A Usted señor Rector, a los Consejos Superiores y Académicos. Al equipo de dirección, y a todos y cada uno de los integrantes del grupo humano formidable comprometidos y creativos que es la Universidad mi reconocimiento y mi gratitud por haber sido parte de esa historia que hoy es una extraordinaria realidad.
Y aquí viene mi historia, que quiero contárselas, para decirles que la vida es un camino de obstáculos y oportunidades done hay que vencer los primeros y aprovechar las segundas.:
Al siguiente día, y después de la ceremonia de grado en el antiguo Teatro Calima de la Avenida sexta, corría el 09 de febrero de 1.979, tomé un avión a Venezuela con USD$300 que recogí de la fiesta de grado, y con dos propósitos. (i) estudiar un postgrado en puertos en la Universidad Central de Caracas, gracias a la orientación recibida del PHD Germán Oramas, en un curso electivo que tomé en décimo semestre, y (ii) trabajar donde me ofrecieran oportunidades.
Esta vez la suerte no me acompañó, la Universidad Central de Caracas acababa de cerrar forzado su semestre académico y comencé a buscar en las páginas del periódico nacional de Caracas, las ofertas de trabajo. Se requiere Ingeniero Civil con 20 años de experiencia, se requiere ingeniero civil con 15 años de experiencia, se requiere ingeniero civil con ….
La gratitud eterna de mi amigo Campiñero Alfredo Elías que con su esposa Gloria me brindaron su hospitalidad y calor humano. En Caracas aprendí a hacer el nudo de la corbata, por supuesto para asistir a la entrevista de trabajo. Entrevista de la que nadie se prepara en la universidad, hasta que llegó el Arcángel, el Ángel, el mentor, el que te ayuda a escalar, el que tenés que buscar, y tenes que encontrar en la vida, aquel jefe que en la entrevista te pregunta ¿qué sabes hacer? Y sino lo sabes hacer, aquí vas a aprender si pones de tu parte. El que en dos palabras te dice ¡comenzás mañana!
De 8:00 a.m. a 10:00 p.m. aprendiendo, observando, la práctica de lo que muchas veces no aprendemos en la universidad, la que no enseñan los libros, siempre utilizando con humildad la palabra ¿“ME PODES POR FAVOR EXPLICAR ESTO”? El dar las gracias porque te corrigieron, el aprendizaje acelerado para lo que uno no estudia, pero la universidad te forma.
Las ganas de volver a la patria, en diciembre de ver la mechita campeón, de regresar en enero pelado a Caracas.
De comenzar a soñar, a ahorrar, a reprimir deseos costosos, a lavar y aplanchar, a cocinar. A vivir pensando en tener un carro, una casa, un hogar, a regresar a la universidad a un postgrado, al viajar, a aprender un idioma, a crecer como persona, a soñar en volver a mi país Colombia.
Por fin regreso a Colombia y sin empleo, 1981, a trabajar en lo que resulte, en la materia que nos enseñaron, en construir túneles a 600 mts bajo tierra, a trabajar por supuesto en el turno nocturno. A llegar a dormir en un contenedor de un campamento en la selva a las 10 de la mañana y a que te toquen la puerta a las 6 de la tarde, Ingeniero, Ingeniero nos vamos, vuelve y juega, 14 días de trabajado por 7 días de descanso.
Y sigo soñando, y quiero crecer y quiero igualdad salarial con el ingeniero de día, a igual trabajo igual salario, imposible, Ingeniero extranjero y renuncio. Otra vez sin trabajo y aparece otro mentor, otro Arcángel, otro ángel, otra persona que te ayuda, otro que te pregunta que sabes hacer, le respondo lo que me pongan a hacer, y me responde ¡vení mañana.!
Buenaventura, Puertos de Colombia, Ingeniero de producción, aprender como se estiba y desestiba, un buque de carga suelta, de graneles sólidos, de café, de azúcar, de tubería, de lámina, de vehículos, no llegaban aún los barcos con contenedores. Aprendizaje, trato decente con el que te enseña, el capataz, aplicando la lógica de tiempos y movimientos, repasar en la noche lo aprendido en el día, con la retribución laboral de hacer remplazos en otras áreas, más conocimiento, más respeto con el entorno, con el trabajador, con el compañero, hasta el día que te dicen hasta hoy trabajás, ¡te Botan del trabajo!
El mundo crees que se te acaba, la entrega de la oficina, de la tarjeta corporativa, de bajarte del carro, del chofer, ya no sos nadie. Otra vez a buscar el que te puede ayudar, a tocar puertas, a pedir el favor, a decir ayúdeme, cree en mí, a mandar hojas de vida, a más entrevistas, a mirar de frente al entrevistador, a ser honesto, a emplearse en lo que salga, a vender lo que sea. La universidad no lo prepara a uno, lo que hace toda la vida, a comprar y a vender, hasta que aparece el mentor, el que te presta, el que te dice vaya y venda, el que te dice vaya administre, vaya si usted es capaz.
Entras al universo del trabajo que no conoce ni quincena, ni mensualidad, que del cuero salen las correas, a trabajar por comisión, si vendes, cobras. Si te enfermas es tu problema y es allí donde se persevera, te dedicas, tenés que pensar que esa oportunidad es la más valiosa en tu vida. Trabajar con honradez, con ganas de triunfar, con calidad, con esmero, que detrás de esos principios con seguridad en un 99% viene la suerte, como recompensa a la tozudez, persistencia, y perseverancia.
Les quiero compartir, una reflexión, Yo siempre me imagino la vida como caminar descalzo sobre una alfombra desde que se nace hasta que morimos y en ese caminar hay muchos tramos de ese tapete con espinas, por no llamarles obstáculos.
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