“La arquitectura colombiana está llena de personalidad, hay muy buenas construcciones; estoy especialmente impresionada por la exuberancia del paisaje y la importancia para ustedes de la vegetación en su arquitectura. La Universidad del Valle, por ejemplo, se encuentra en medio de un jardín superabundante que proporciona tranquilidad a quienes la habitan”, aseguró Marta Moreira, arquitecta y socia fundadora de la oficina de arquitectos MMBB de Brasil.
En otras ciudades de Latinoamérica, como Buenos Aries – Argentina, las construcciones son herméticas para evitar la entrada de nieve, fuertes vientos o el sol, durante las estaciones climáticas que tienen lugar allí; sin embargo, en Cali, una ciudad tropical y sin presencia de estaciones, las construcciones son abiertas, permeables y con basta existencia de árboles y naturaleza.
La cultura, el clima, la superficie terrestre, entre otros, determinan el proyecto urbano y arquitectónico de una ciudad. En lugares tropicales, como Colombia, las construcciones responden a la necesidad de permitir que fluya el aire fácilmente; estas fueron algunas de las ideas presentadas en el Foro "Morfología Arquitectónica” en el que participaron los arquitectos Ana Cravino, Jorge Pokropek de Argentina y Marta Moreira de Brasil.
Además, expusieron la realidad acerca del poco conocimiento que tenemos los latinoamericanos de nuestra arquitectura, su proceso histórico, génesis y transformaciones; hecho que afecta tanto la producción de arquitectos de alta calidad como la autenticidad de nuestra arquitectura.
“Los libros hablan mucho de la arquitectura japonesa, europea, norteamericana pero poco de la latinoamericana. Por ejemplo, en Colombia hay mucha influencia de Alvaar Alto, arquitecto finlandés; diferente a Argentina, lugar influenciado por la arquitectura rusa. Es por esto la diferencia arquitectónica entre estos dos países, dado que en Colombia las construcciones son orgánicas, verdes y permeables y en Argentina son vacíos, grises y repetitivos”. Afirmó Ana Cravino, arquitecta y docente de la Universidad de Buenos Aires, Universidad de Palermo, ITBA y Morón de Argentina.
Los conferencistas exaltaron la relación de la arquitectura colombiana con su espacio, su contexto y cultura, que es representada en la perfecta poetización morfológica de las construcciones y en la buena calidad de vida de los habitantes.
El evento fungió como la ceremonia de clausura del ‘VIII Encuentro Internacional de Arquitectura’ organizado por la Escuela de Arquitectura y llevado a cabo en el campus de Meléndez de la Universidad del Valle.












