En la década del 50 muchos países, citando como ejemplo a Corea del Sur, tenían un producto interno bruto muy inferior al de Colombia.
En 1980 el PIB de ambos países era muy similar; hoy, el país asiático tiene un ‘PIB per capita’ muy superior al de Colombia, lo que implica que dos personas que realizan el mismo oficio en los dos países, probablemente recibirán salarios con una diferencia abismal y lógicamente el del colombiano será muy inferior.
Es tanta la diferencia que sólo las 17 empresas más grandes de Corea producen un PIB 3.4 veces mayor que el de todas las empresas de Colombia.
Si nos comparamos con los países desarrollados, nuestro panorama podría ser bastante desalentador; igualmente, si hacemos el ejercicio con otras regiones más parecidas a la nuestra, tampoco nos va muy bien. Por ejemplo, el PIB per capita de Chile es el doble que el nuestro: el de Colombia no ha crecido lo suficiente en los últimos 15 años y en los últimos dos ha estado por debajo del 1%. Esto se debe a que la productividad de los trabajadores colombianos es menor a la del promedio de países latinoamericanos.
Antes de proseguir es menester aclarar que el PIB es una magnitud macroeconómica que expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país (o una región) durante un período determinado de tiempo. También vale la pena agregar que el PIB lo producen las empresas o unidades productivas.
Este panorama, bastante preocupante, fue presentado durante la conferencia ‘Economía y Competitividad Empresarial’, a cargo del director económico y de competitividad de la Cámara de Comercio de Cali Carlos Andrés Pérez Ramírez, como parte de ciclo de conferencias ‘Los egresados tienen la palabra’ que hace parte de la ‘Charla de los Viernes’ que organiza el departamento de Economía de la Universidad del Valle.
Carlos Andrés Pérez Ramírez es egresado del Programa Académico de Economía y de la Maestría en Economía Aplicada de la Universidad del Valle. Durante su trayectoria académica también realizó una Maestría en Administración de Empresas de la Universidad ICESI, una Maestría de Gerencia en la Universidad de Tulane y realizó estudios avanzados sobre desarrollo económico en la Universidad de Harvard.
La primera parte de la conferencia del economista Carlos Andrés Pérez, quien se ha desempeñado como investigador en el Centro de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas-CIDSE de Univalle, Cenicaña, Fedesarrollo, Corficolombiana y Asocaña y actualmente director económico y de competitividad de la Cámara de Comercio de Cali, fue un poco desalentador, pero real, sobre la situación del país.
La otra parte de la charla estuvo encaminada a comentar algunas posibles soluciones para mejorar la competitividad de las empresas y la productividad de los colombianos.
Pero antes de plantear dichas propuestas, Pérez Ramírez aclaró que los países no deben especializarse en un sector de la producción: las que deben especializarse en un área de la producción son las empresas. Luego agregó que los colombianos no podemos esperar que la informalidad y emprendimiento de subsistencia nos saquen del subdesarrollo económico.
Para mejorar la productividad se requiere incorporar conocimiento en los procesos de producción. Es necesario mejorar el saber hacer y el conocimiento productivo para mejorar la productividad de los trabajadores. En otras palabras, aclaró el conferencista, se requiere incorporar conocimiento en los procesos de producción. También señaló que en el Valle del Cauca se están impulsando los clúster o grupos de empresas o industrias complementarias en la producción que operan en una misma región y atienden un mercado específico.
En el Valle del Cauca hay varios clústers, tales como el de Bioenergía, Proteína Blanca, Salud, Macrosnacks y Belleza & Bienestar.
Como parte de su aporte, para mejorar la productividad de la región, la Cámara de Comercio busca acompañar e impulsar focalizadamente el crecimiento de las empresa. En las iniciativas clúster, además de las empresas que integran cada cadena, participarán representantes del gobierno, gremios, universidades y centros de investigación y otras instituciones de apoyo.
Efectivamente, para apoyar el clúster de proteína blanca en el Valle del Cauca se encontró necesario transformar algunos productos de las empresas productoras de carne de aves de corral, huevo y demás relacionadas con la proteína blanca y para ello se hizo una alianza con la Escuela de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Valle con el ánimo de darle valor agregado a los productos y así satisfacer la demanda de los consumidores.












