POR EL RESPETO A LA VIDA Y LA SALIDA NEGOCIADA A LA CRISIS QUE ENFRENTAN CALI Y EL DEPARTAMENTO DEL VALLE DEL CAUCA
Por la paz todo, “para la guerra nada”.
Lo que sucede a lo largo y ancho del país, la movilización de protestas pacíficas, con la participación de millones de personas, expresa el profundo sentimiento de la población colombiana cada vez más empobrecida, especialmente de los jóvenes, que reclaman por una vida digna, con trabajo, salud, educación y bienestar. Cali y el Departamento del Valle del Cauca, en este contexto, son epicentro de las protestas desencadenadas contra las reformas propuestas por el actual gobierno.
El Consejo Académico de la Universidad del Valle dedicó el 5 de mayo una sesión extraordinaria para reflexionar y manifestarse ante esta difícil y compleja situación. De la amplia deliberación, el Consejo reconoce la justeza de las protestas contra las iniciativas legislativas del gobierno – reforma tributaria, pensional y de salud -, medidas inapropiadas, inoportunas y agresivas para los ingresos de los colombianos, en medio de la devastadora pandemia de COVID-19. Colombia y el gobierno deberían adoptar de manera prioritaria acciones solidarias y políticas dirigidas al 42.5% de ciudadanos en condición de pobreza, según el dato del DANE, como lo vienen haciendo muchos países. Los jóvenes han salido a la calle a exigir oportunidades para ellos y sus familias, con digna rabia, como denominan los estudiantes de la Universidad del Valle al sentimiento que anima sus reclamos.
Como universitarios condenamos la brutalidad y los abusos de la Fuerza pública. El uso desproporcionado y desmedido de la fuerza contra manifestantes ha dejado un saldo de varios jóvenes muertos y centenares de heridos en varias ciudades del país. Las autoridades de un sistema democrático están para proteger la vida humana, respetar los Derechos Humanos y garantizar el Derecho a la libre expresión. La Fuerza pública tiene protocolos que deben cumplirse para evitar lamentables pérdidas de vidas humanas. Por tan graves hechos, el Consejo solicita al Gobierno Nacional que identifique, mediante una comisión de la verdad, los responsables de las muertes ocurridas durante los días de protesta y los judicialice, y además, investigue los abusos y violaciones a los Derechos Humanos y a las libertades civiles. Se solidariza con las familias y amigos de quienes murieron o fueron heridos en los enfrentamientos durante estos días aciagos y comprende su dolor y desesperanza.
Es necesario condenar los hechos de afectación a los medios de transporte, la destrucción de bienes públicos y privados, y demás agresiones que desdibujan el proceso de movilización social, acciones que en nada contribuyen a la convivencia civilizada y agravan las dificultades materiales de la misma población: desabastecimiento de alimentos, escasez de medicamentos y la movilidad de las personas en momentos de urgencias de salud. Urgen, por tanto, los corredores humanitarios mientras se construyen las soluciones.
En consonancia con otros sectores – universidades, sindicatos, gremios, congresistas, partidos, Iglesia, organizaciones civiles –hacemos un llamado para evitar medidas desesperadas e innecesarias, como la conmoción interior que solicitan ciertos sectores políticos, pues en nada contribuirían para encontrar una salida negociada con la participación de las fuerzas vivas de las regiones y del país. Las multitudinarias marchas y sus organizadores, a en todos los niveles, claman por una negociación que atienda sus justos reclamos.
Este conflicto sólo tiene una salida: la mesa de negociación. Premisa fundamental para la solución de los problemas internos tanto de la Universidad como los de la sociedad. Solo a través de la palabra, el instrumento más poderoso que tiene el ser humano para resolver los conflictos, se pueden crear escenarios de concertación y entendimiento que nos permitan salir de la profunda crisis en que está sumida la sociedad colombiana. Es el momento de una verdadera muestra de voluntad política que nos conduzca hacia la paz y la reconciliación de todos los colombianos.
El Consejo Académico exalta el valioso servicio voluntario que ha realizado la Brigada de Salud conformada por estudiantes de nuestras Alma Máter, en los diferentes puntos de concentración de las diversas movilizaciones. Todas las iniciativas para apoyar a nuestros estudiantes son bienvenidas. La Universidad del Valle pone a disposición toda su capacidad institucional para aportar a la solución de los conflictos por los que atraviesa nuestro país. Hace un atento llamado a los diferentes estamentos de la comunidad universitaria para que se retome la mesa local como espacio democrático para tramitar nuestros conflictos internos.
Debemos defender la vida de nuestros ciudadanos, rodearla de garantías y alimentarla con el principio de la esperanza para lograr la paz. Sólo así construiremos un país de progreso y bienestar compartido por todos los colombianos.
Mayo 6 de 2021












