El Campus de Meléndez aloja el esqueleto de una ballena jorobada, que pesa aproximadamente 860 kilos, fue donado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca a la colección del Departamento de Biología de la Universidad del Valle. Esto no solo enriquece la colección científica de la institución, sino que también tiene un propósito educativo crucial.
Este esqueleto, que tiene alrededor de 22 años desde que encalló, servirá para ilustrar la importancia de las ballenas yubarta en el ecosistema y fomentar la conciencia sobre la conservación de la fauna del Pacífico.
“Este espacio es muy interesante porque nace articulado a la Carpa de Melquiades que es una forma de llegarle a la comunidad en general de una manera muy lúdica, apasionante para que interactúen con todo lo que hacemos en investigación”, explicó el coordinador de la sala de exhibición de Biología Wilmar Bolívar.

La iniciativa busca formar una nueva generación de jóvenes comprometidos con la protección del medio ambiente. Al observar y estudiar el esqueleto de este magnífico animal, los estudiantes podrán apreciar mejor la biodiversidad que nos rodea y la necesidad de cuidar nuestros océanos.
Este esqueleto no solo es un recurso científico; es un símbolo de responsabilidad social y un llamado a la acción por la conservación marina.
Gracias al Departamento de Biología, la Vicerrectoría de Investigaciones, HR Ingeniería, que hicieron posible este espacio que promueve la educación y la conciencia sobre la conservación del ecosistema.
Esta exposición permanente gratuita, puede ser apreciada por toda la comunidad universitaria y la comunidad en general.












