La Universidad del Valle rindió un homenaje póstumo al profesor y exrector Emilio Aljure Nasser, quién falleció el pasado mes de noviembre.
Sus familiares, las directivas universitarias, los miembros del Consejo Superior y los exrectores Oscar Rojas y Rodrigo Guerrero hicieron parte de los asistentes a este evento.
A continuación, compartimos las palabras que el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios pronunció en memoria del doctor (Ph.D) en Medicina Aljure Nasser:
“Quiero saludar a los exrectores Oscar Rojas, que continuó la tarea que Emilio desarrolló en el fondo pensional de la Universidad del Valle, del que también estuvo encargado, y a Rodrigo Guerrero, exalcalde, exrector y exdecano.
Diría que los exrectores Rodrigo, Oscar y Emilio son de la misma familia, egresados de la Facultad de Salud, académicos destacados, con formación avanzada, doctorados, investigadores y ocupados también de la vida pública. No solo fueron profesores universitarios, sino que han ocupado cargos públicos y han participado en la vida política del país, contraviniendo una regla no escrita que dice: “cuando se es académico, no se puede hacer política”.
Se puede hacer política para beneficiar el interés público y se puede hacer academia de calidad.
No voy a narrar la historia del doctor Emilio, pero resaltó que fue un gran ejemplo de la capacidad de hacer una carrera académica y profesional. Primero fue abogado de la Universidad Nacional de Colombia, después decidió estudiar medicina. Uno podría decir que en la Universidad del Valle desarrolló más el servicio público universitario, pero también lo hizo en la Universidad Nacional de Colombia.
Tuvo dos almas mater que hacen parte de las tres mejores universidades públicas de nuestro país, hizo contribuciones significativas porque paradójicamente, fue un rector de crisis de la Universidad Nacional. Esta institución venía en una serie de cierres sucesivos con los movimientos universitarios de la época y a él le tocó tomar una decisión difícil, que los rectores nunca queremos tomar, y es la de poner muros a los campos universitarios.
Anhelaría que no existieran muros en Ciudad Universitaria, que nuestro campus fuera como las universidades inglesas, norteamericanas y canadienses que están integradas a los barrios, pero las situaciones políticas, de orden público y de gobernabilidad lo implican. Al contrario, nos toca reforzar los muros para garantizar la custodia del campus universitario.
A Emilio le tocó tomar la decisión de cerrar el campus de la Universidad Nacional de Colombia, que es el más importante del país.
En los seis meses que estuvo en este mismo cargo en la Universidad del Valle, y siendo miembro del Consejo Superior, participó de su recuperación en una época crítica, en que la universidad estuvo al borde del colapso financiero.
Su acción más significativa fue restablecer el equilibrio financiero, particularmente en lo concerniente a la deuda acumulada por el manejo indebido de la estampilla y del fondo pensional.
Recuerdo que, siendo profesor en la época, él, a los pocos días de ser designado como rector, me invitó al Club Campestre para que le diera mi visión de lo que pasaba con el fondo pensional de la Universidad del Valle.
Como profesor de administración pública conozco esos asuntos y le di mi perspectiva de los problemas por los cuales habíamos llegado a una situación prácticamente insostenible de fondo y de diseño. Con mi apoyo y el de otros profesores de economía y de administración se hizo una redefinición del esquema de pensiones, tarea que se continuó en los cuatro años de la rectoría de Oscar Rojas y que asumí después en carne propia.
Este es un tema que nunca muere. Esta semana tengo una reunión en Bogotá con el Ministerio de Hacienda para seguir revisando un tema pensional, pues a pesar de que casi todo está despejado todavía se mantienen algunas incertidumbres derivadas del esquema con el cual este tipo de beneficios se pueden extender convencional o legalmente en nuestras instituciones.
Allí hubo una contribución importante de Emilio, pero también su larga trayectoria como investigador es significativa. Lo recuerdo mucho en los pasillos porque soy docente en el Campus de San Fernando, de la Facultad de Administración, pero nos cruzábamos todo el tiempo en investigación.
Después de su jubilación continuó una permanente relación con la investigación. Estudió en una de las universidades más destacadas del mundo, como lo es la de Columbia, una de las ocho mejores universidades norteamericanas, y ayudó a que los temas de calidad académica y de excelencia estuvieran presentes.
Fue el primer presidente del Consejo Nacional de Acreditación - CNA, donde ha habido una participación muy destacada de nuestra universidad.
Ninguna universidad ha tenido tantos presidentes y directivos de acreditación en el CNA como nosotros, porque somos líderes en calidad, excelencia y servicio público. Esta es una importante contribución a lo que significa la Universidad del Valle, tal como Emilio Aljure lo dijo en la entrevista que le hicimos hace algunos meses para conmemorar los 75 años de esta institución”.
Conozca más sobre la trayectoria de Emilio Aljure Nasser en este video:












