“Estamos haciendo una transición de ese momento de pánico, de expansión masiva, de alertas, de confinamientos, que es la pandemia, a una nueva etapa: la de la endemia”, afirma el profesor Adalberto Sánchez Gómez, director del Instituto Cisalva y docente del Departamento de Microbiología de Univalle.
Las enfermedades emergentes tienden a comportarse de la misma manera y la Covid 19, enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2, no es la excepción. Dengue, Zika y chikungunya causaron alertas en su momento y ahora hacen parte de nuestro repertorio de enfermedades, a las que se considera endemias. Con éstas se trabajó en medidas de prevención y se aplicaron protocolos de salud pública.
El profesor Adalberto Sánchez explica que como toda enfermedad infecciosa emergente, la COVID- 19 está siguiendo el ciclo normal de este tipo de fenómenos, que empiezan, como vimos a principios de este año, con una expansión bastante notoria y un comportamiento exponencial.
“Poco a poco se ha estabilizado la tasa multiplicativa de la infección. Lo que se dio hacia abril y mayo, donde el número R0 nos mostraba signos de alerta, se ha ido estabilizando. Tenemos unas cifras que muestran que la enfermedad llegó a un punto en el que el virus sigue multiplicándose, pero no en las tasas que veíamos al principio.
El virus también obedece a condiciones y determinantes ambientales. Entramos en una transición de ciclo de lluvias, como la de las primeras etapas de la pandemia. En este caso las enfermedades respiratorias aumentan en localidades geográficas de la zona tropical, como la nuestra.
Probablemente por eso vemos que a finales de septiembre, octubre y noviembre la tasa de infectados no disminuyó como lo esperábamos, pero tuvo una tendencia a la estabilidad, hacia lo que buscábamos con el aplanamiento de la curva. No queríamos que la curva fuera muy pronunciada y creo que eso se ha logrado, al menos es lo que muestran las cifras que las autoridades nacionales del área de salud”, señaló el profesor Sánchez.
La enfermedad no dejará de ser infecciosa, pero va a tener tasas mucho menos agresivas. Las condiciones sociales, económicas y ambientales seguirán siendo determinantes de la susceptibilidad y riesgo de las personas frente al virus.
Los períodos de lluvias y la tendencia a las reuniones familiares en esta época de navidad y fin de año, donde el ambiente festivo provoca una actitud más desinhibida y se relajan las medidas de prevención, se ponen de manifiesto en las cifras de individuos reportados como positivos a diario, que se mantienen en intervalos de entre 8 mil a 10 mil y que lo más probable es que continúen así.
Manejo de la endemia, versus el de la pandemia
“Ya no vamos a tener cuarentenas de aislamiento total, de restricción de la movilidad, sino que ahora ciertas estrategias se mantienen, como el distanciamiento, las prácticas de higiene de manos, el evitar el contacto de éstas con las mucosas y conservar ciertas medidas de bioseguridad a la hora de compartir con los demás”, indicó el profesor Adalberto Sánchez sobre los cambios en las medias de prevención de contagios durante la endemia.
Desde la perspectiva del comportamiento epidemiológico de la enfermedad, en la pandemia hay una expansión del agente infeccioso, una gran cantidad de individuos que son susceptibles de ser contagiados y contagiar a otros, pues nunca habían estado expuestos al riesgo inmunológico.
A medida que la enfermedad se asienta y expande en la población, el número de individuos susceptibles va disminuyendo y así mismo la tasa de infección. Por esto, medidas tomadas en pandemia como las cuarentenas generales, que generalmente son las medidas estándar recomendadas para este tipo de enfermedades infecciosas, tienen un manejo diferente en la endemia.
El profesor Sánchez explica que otro punto importante que hace la diferencia en el abordaje de la enfermedad COVID-19 como endemia, es que ahora existen protocolos establecidos que guían a los profesionales de la salud en el tratamiento de la enfermedad, mientras que durante la pandemia los protocolos que se aplican son de emergencia y dependen en gran medida del criterio clínico de cada profesional.
“En la pandemia, con la nueva enfermedad, los protocolos de los sistemas de salud son de emergencia, de criterio clínico. Es el clínico, por su experticia y autonomía, el que decide qué estrategia terapéutica se va a implementar. Muchos profesionales de la salud, al ver ese fenómeno de severidad respiratoria en los pacientes, tomaron la decisión de utilizar el sistema de ayuda ventilatoria mecánica, la famosa intubación, que en algunos casos trajo más consecuencias que soluciones.
Ahora en la endemia, cuando hemos tenido un recorrido grande en experiencia para los equipos de salud, tenemos un protocolo, una guía que le dice a los profesionales en salud qué se debe hacer y eso es lo que estamos viendo”, afirmó, el profesor Sánchez.
A pesar de que el número de contagiados ha aumentado, la letalidad se ha mantenido con una tendencia a la baja, lo que indica mejores resultados en las estrategias de intervención terapéutica.
En esta nueva etapa también hay un aprendizaje ganado sobre las medidas de restricción, aseguramiento y control. Se mantiene la recomendación de evitar concentraciones en espacios cerrados, disminuir el número de personas por área o tener ventilación cruzada en los espacios pequeños.
“La endemia es un escenario en el cual hay un manejo mucho más pausado y riguroso. Es un manejo de menos emergencia, donde todo se hace más planificado y donde la respuesta exitosa respecto a la recuperación del paciente es mucho mayor. Con la COVID-19 la respuesta de autoridades en salud, de organizaciones y agencia públicas y privadas para intervenir ha sido tan grande que la transición de pandemia a endemia fue muy rápida”, dijo el profesor Sánchez.
La última gran pandemia a la que la humanidad se enfrentó, la Gripe Española, de principios del siglo anterior, fue un fenómeno mucho más largo. Durante casi dos años las tasas de infección y letalidad iban en aumento hasta que casi al tercer año se estabilizaron y la enfermedad hizo su tránsito a endemia, llegando con el cambio estacional en los países templados o en la temporada de lluvias de los tropicales.












