“En Colombia 20 de cada 100 jóvenes ni estudia, ni trabaja” según la OIT.
Estas cifras son un indicador de la situación de desempleo y precariedad que enfrentan las y los jóvenes en el país y que prende las alarmas sobre las acciones que debe realizar el gobierno y la sociedad, aun así especialistas hacen un llamado a evitar el término “Ninis”, por promover la exclusión.
“El término ‘Ninis’, no es un título que valga la pena ponerle a las personas, porque no es algo que estos jóvenes no quieran hacer, al contrario, la juventud nos está haciendo un llamado a que emprendamos una transformación”, expresa Ligia Carrero Monroy, Asesora del Ministerio del Trabajo.
Especialistas en educación y trabajo se dieron cita en el XVIII Encuentro nacional y VI Internacional de prácticas formativas, realizado en la Universidad del Valle, e hicieron énfasis en que se debe en reconocer y fortalecer las habilidades de la juventud para mejorar tanto la el ingreso a la educación como la empleabilidad.
Para dimensionar la situación de desempleo que viven los jóvenes del país,la profesora Fátima Díaz Bambula hace un llamado a diferenciar entre trabajo y empleo.
“La educación es uno de los motores de desarrollo personal y social, y que favorece la inserción en los mercados laborales, pero hay que entender que el empleo no es la única forma de trabajo. Desde la Universidad del Valle entendemos el trabajo como una categoría amplia con diversas modalidades que no son exclusivamente el empleo y que necesitamos reconocer, como los microempresarios o emprendedores trabajo asociativo, tercer sector, servicios profesionales, trabajo rural, entre otros” continua la profesora Fátima Díaz Bambula.
Por eso, su llamado es a comprender el proceso en el contexto latinoamericano que difiere del proceso industrial del Reino Unido, donde se conceptualizó el término “ninis” para nombrar a los jóvenes que no están insertos en la educación y que no están empleados.
El camino al trabajo decente
“El trabajo decente puede ser a través del empleo, pero muchos trabajos formales no son dignos y muchos trabajos informales son más dignos”, comenta el profesor Marcelo Ribeiro, Doctor en psicología y docente de la Universidad de Sao Paulo – Brasil. En su intervención explicó las condiciones mínimas de tiempo, seguridad social que estable la OIT y la necesidad de que las y los jóvenes puedan acceder a ellas con sus propias ideas de futuro, en las que se destacan las redes sociales y el emprendimiento.
“La Universidad debe acompañar al estudiantado en la incertidumbre y aportar elementos para que puedan trabajar”, explica Ribeiro, además, “acompañar a los Estados y a la OIT para generar condiciones de trabajo decente”
Por su parte, desde el Ministerio del Trabajo se enfatiza en que el primer paso de dignificación es reconocer lo que la población ya sabe hacer.
“Hay que entender que no hay una sola manera de aprender: la educación formal es la que todos conocemos. Pero también existe la formación para el trabajo y también existen los empíricos, que eso el Reconocimiento de Aprendizajes Previos (RAP)”, enfatizó Ligia Carrero Monroy, Asesora del Ministerio del Trabajo
A través del Sistema Nacional de Cualificaciones del Ministerio del Trabajo el gobierno reconoce los aprendizajes obtenidos a lo largo de la vida, independientemente de dónde, cuándo y cómo fueron adquiridos. Actualmente, desde el Ministerio del Trabajo se priorizan los sectores de café, los lácteos y alimentos.
De este modo, se puede acompañar a la población descolarizada que ya trabaja, dignificar sus condiciones y apoyarles para que su proceso de formación continúe.
Periodista: Laura Parra Rodríguez












