La Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle cuenta con un nuevo espacio para las personas en situación de discapacidad. Se trata de la sala Sens-Acción: Laboratorio, que apoyará los procesos académicos e investigativos de esta población.
La apertura de este espacio fue este lunes 16 de abril, a las 10:30 a.m., en las instalaciones de la biblioteca.
“Esta sala, pensada para las personas en situación de discapacidad, tiene un mobiliario adecuado para que todos pueden hacer uso de ella. Tiene espacios de trabajo, equipos de computo, impresora braille y magnificador de imagen, entre otros. Es un espacio muy flexible, que permite el apoyo de las actividades académicas”, mencionó Fernando Betancur López, jefe de la División de Bibliotecas.
Por su parte, la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo señaló que “la dirección universitaria considera que la institución es incluyente y busca reducir las desigualdades y las inequidades. En este sentido, las personas con diversidad funcional tienen un mayor riesgo de ser excluida en todo su proceso formativo, o los servidores públicos en todo su proceso de funcionalidad diaria. El hecho que la biblioteca dé apertura a este laboratorio, es un logro muy importante, acorde con la política institucional”.
Desde 1994, la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle ofrece servicios de información a los usuarios en condición de discapacidad visual a través de recursos tiflotécnicos, material impreso en braille y recursos didácticos especializados que favorecen el desempeño académico, la autonomía personal, la inclusión social y la calidad de vida de los usuarios invidentes o con baja visión.
La Tiflotecnología es el conjunto de técnicas, conocimientos y recursos encaminados a brindar los medios oportunos para la correcta utilización de la tecnología a las personas con ceguera o deficiencia visual.
Para ello, en el 2007 se reorganizó el servicio en el cuarto piso de la Biblioteca Mario Carvajal, denominado “Sala de Invidentes”, cuyo objetivo es recibir a todos los usuarios con discapacidad visual que pertenecen a nuestra comunidad universitaria, que necesitan consultar recursos académicos y acceder a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
En esta nueva sala, el servicio se brindará a toda la población con diversidad funcional.
“La universidad se plantea como una institución incluyente, en igualdad de condiciones y equidad para toda la comunidad universitaria. Para nosotros es importante facilitar contextos, eliminar barreras y favorecer la accesibilidad de toda la comunidad universitaria, para que tengan igualdad de oportunidades y puedan participar de manera activa en cada una de sus actividades académicas y cotidianas”, señaló la profesora Adriana Reyes, directora de la Escuela de Rehabilitación Humana y coordinadora del proyecto de implementación de la Política de Discapacidad e Inclusión.
“La biblioteca pretende ser un lugar para todos, donde los miembros de la comunidad universitaria encuentren respuestas a sus necesidades de información y que puedan, a través de ella, apoyar sus procesos académicos”, finalizó Fernando Betancur López.












