El Consejo Superior de la Universidad del Valle otorgó un reconocimiento por “su labor visionaria en el inicio del proceso de regionalización de la Universidad” al Doctor Harold Jose Rizo Otero, quien se desempeñó como rector de la Institución entre 1984 y 1991.
Según la resolución N° 064 del 20 de septiembre de 2021, mediante la cual se oficializa el acto de reconocimiento y distinción “El 11 de junio de 1985, en la celebración de los 40 años de fundación de la Universidad del Valle, en ceremonia presidida por la Ministra de Educación Nacional, Doris Eder de Zambrano y el Gobernador del Departamento, Jorge Herrera Barona, el Rector HAROLD JOSE RIZO OTERO anunció los programas de Regionalización, mediante la apertura de centros satélites en ciudades intermedias vallecaucanas y programas de Universidad abierta y a distancia”.
En concordancia con esa nueva directriz de expansión y consolidación departamental, la resolución evidencia que en “1986 se dio a conocer la apertura de Sedes Regionales de la Universidad en Tuluá, Buenaventura, Palmira, Buga y Cartago. Posteriormente se crearon las sedes de Buenaventura, Buga, Caicedonia, Palmira, Sevilla, Tuluá y Zarzal”, señalando además que en agosto de ese año el Consejo Superior estructuró el programa de Regionalización, creando la ‘Decanatura Asociada’ para cada una de las sedes.
Considerando lo anterior, y como parte de la celebración de los 35 años del Sistema de Regionalización de la Universidad del Valle, el máximo claustro universitario resolvió que “el doctor HAROLD JOSÉ RIZO OTERO fue protagonista de ese proceso visionario que es hoy un rasgo distintivo de la Universidad, y ha contribuido de modo fundamental al fortalecimiento regional y a la construcción de una sociedad más equitativa, por lo cual merece el reconocimiento de la Universidad y de toda la comunidad vallecaucana”.
Harold José Rizo Otero, rector insigne
Antes de alcanzar la rectoría de la Universidad del Valle, Harold Rizo se había desempeñado como gerente seccional del Instituto de Seguros Sociales, director de la Federación de Industrias Metalúrgicas del Valle del Cauca, jefe de la Oficina Regional del Trabajo, asistente de la Dirección General del Icetex y secretario de Educación.
En la Universidad del Valle había fungido como profesor, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas y Secretario General de la Institución. Abogado y Especialista en Derecho del Trabajo de la Universidad Javeriana; Magíster en Administración de la Universidad del Valle y Doctor (Ph.D.) en Ciencia Política de la Universidad de Notre Dame, fue postulado en 1984 para ocupar la máxima dirección universitaria.
Así, de la lista de candidatos presentada por las asociaciones profesorales (ASPROSALUD: Alex Cobo, Harold Rizo, Joaquín Vallejo Arbelaez, Alfonso Matallana, Jorge Orlando Melo, Harold Zangen y Ney Guzmán. ASPU: Leonardo Santamaría, Jorge Orlando Melo y Joaquín Vallejo Arbelaez, ORGAPRO: Adolfo Valderrama), el Gobernador del Valle del Cauca Jorge Herrera Barona, nombró como rector en propiedad al doctor Rizo Otero.
“Al iniciar mi gestión, a finales de 1984, el panorama general de la Universidad del Valle era el siguiente: la normalidad académica precaria; los estudiantes sabían cuando iniciaban su carrera pero no podían predecir con certeza cuando la iban a terminar. El déficit de tesorería era de $881.9 millones de pesos. La Universidad tenía 80 planes de estudio distribuidos así: 32 de posgrado; 40 de profesional, 8 tecnológicos. En cuanto al número de estudiantes, había 6.332 a nivel profesional; 308 a nivel tecnológico y 442 en posgrado. El número de docentes equivalentes a tiempo completo era de 814; había 505 empleados públicos (administrativos) y 783 trabajadores oficiales”, recuerda el ex-rector Harold Rizo en el libro “Apuntes para la historia regional del Valle del Cauca”, publicado por la Universidad Autónoma de Occidente.
El 11 de junio de 1985, en el Teatro Municipal, la Universidad celebró sus 40 años de fundación en ceremonia presidida por la Ministra de Educación Nacional, Doris Eder de Zambrano y el Gobernador del Departamento, Jorge Herrera Barona.
En esa oportunidad, el entonces rector hizo referencia a los avances científicos y culturales de la Universidad en beneficio de la región, y aludió a la delicada situación económica que atravesaba la Institución, debido al déficit presupuestal. De igual manera, anunció los programas de Regionalización mediante la apertura de centros satélites en ciudades intermedias del departamento, programas de universidad abierta y a distancia y jornada nocturna en algunos planes de estudio. Finalmente, hizo énfasis en la necesidad de impulsar la Investigación con el fin de consolidar el liderazgo académico de la Universidad.
En el coherente proceder de su administración, el 22 de febrero de 1986 Harold Rizo dio a conocer la apertura de sedes regionales de la Universidad en Tulúa, Buenaventura, Palmira, Buga y Cartago.
El Vicerrector Académico de la época, Alvaro Campo Cabal, ideó la creación de fundaciones de apoyo para cada Sede y lideró la creación de la sede de Buga. Con el tiempo se consolidaron las sedes de Buenaventura, Buga, Caicedonia, Palmira, Sevilla, Tuluá y Zarzal.
El 7 de julio de 1986, tal como consta en el ‘Acta Nª 016’, del Consejo Superior, el rector Rizo expuso ante los consejeros el origen y la evolución del proyecto de Regionalización en la Universidad del Valle, donde destacó lo siguiente:
- Es un programa autofinanciado
- Las Fundaciones creadas en las sedes garantizan la financiación de los programas regionales y tienen muy claramente establecido que la Universidad del Valle solo funcionará en los municipios en la medida que la población apoye financieramente el mantenimiento y desarrollo de sus programas.
- El sistema de cobro de matrícula será diferente al existente en la sede central.
- La relación entre Universidad y Fundación será definida mediante Convenios cuyo texto general será traído para su aprobación a este Consejo.
- Está garantizada la continuidad de los programas por el apoyo ciudadano y parlamentario. Explica en este punto el señor Rector la importancia de los proyectos de ley presentados a los ministerios de Hacienda y Educación sobre redistribución de algunas rentas nacionales con destino al fortalecimiento de los fiscos municipales orientados ahora, de ser aprobados dichos proyectos, a la inversión de los municipios”.
En septiembre de 1986, el nuevo Gobernador, Manuel Francisco Becerra, ratificó al doctor Harold Rizo Otero como rector de la Universidad. Al aceptar la ratificación anunció que uno de sus principales empeños sería consolidar el proyecto de Regionalización; seguir impulsando el programa de educación a distancia; continuar buscando alternativas para superar la crisis financiera y adelantar una reestructuración administrativa y académica en función de los objetivos señalados en el Plan de Desarrollo de la Universidad del Valle.
El 24 de junio de 1991 Harold Rizo Otero convocó de manera extraordinaria al Consejo Académico para informar que en las horas de la mañana había presentado su renuncia ante el Gobernador del Departamento. En su informe ante el Consejo advirtió previamente la importancia de destacar los éxitos logrados por los decanos en sus respectivas Facultades y resaltó los avances de la Universidad, durante el período 1984-1990, entre los cuales se destacan:
“Se han aumentado los planes de estudio, se avanza hacia lo más adelantado de los postgrados, hacia los doctorados; en casi todas las Facultades logramos constituir programas de maestrías y en algunas se avanza decididamente hacia los doctorados.
En el terreno de la investigación, todo el mundo está mirando nuestra decisión de tener una Vicerrectoría de Investigaciones, lo cual constituyó un paso muy grande dado por la Universidad del Valle.
Se han logrado cosas muy importantes en el campo del Bienestar Universitario; en un principio, logramos salvar la cafetería cuando la tendencia en todo el país era la de abolir esta clase de servicios; la Universidad cuenta con un Servicio Médico muy bueno, aunque requiere algunos controles adicionales a los existentes; la Universidad avanzó mucho en deportes recuperando su prestigio inicial, ha salido triunfante en tres de los cuatro torneos nacionales universitarios; se han impulsado las artes, la música, se reestructuró el Coro bajo la dirección de Martha Lucía Calderón, próximamente el grupo de Danzas realizará una gira por Europa. Contamos hoy con la Estudiantina, la Banda, la Orquesta, conjuntos musicales.
Se incrementaron considerablemente las monitorias y los auxilios de estudio. En el campo administrativo se ha hecho mucho. Muchos se preguntan porque ascendí al doctor José J. Serna a la Vicerrectoría Administrativa y se mantuvo a don Ramiro Gálvez como Tesorero General de la Universidad, la verdad es que ellos conocen bien la administración, saben manejar el déficit y han sabido manejar la deuda de la Universidad poniendo la cara frente a los proveedores y entidades públicas y privadas.
He participado con éxito en la gestión administrativa de la Universidad que en la actualidad se encuentra en un alto grado de sistematización; se ha logrado mantener un regular régimen de pagos.
No obstante, nos encontramos en un déficit grande, cuyo manejo en este año puede ser complicado. Tengo dudas de si la Nación y el Departamento puedan darnos lo que nos tienen que dar. Digo lo anterior, pues transcurridos ya siete meses, el Gobernador no hace gastos para ayudar a la Universidad; pueden venir meses difíciles.
La Universidad obtuvo el logro de la Estampilla, lo cual puede satisfacer algunas carencias en materia de edificios, inversiones si se tiene el cuidado de no cambiar su destinación a funcionamiento, pues desde su origen se ha insistido en su destino especial hacia la inversión.
Se fortalecieron el Fondo Acumulativo y de Previsión Social y ya he explicado bastante, es responsabilidad de los que puedan defender ese patrimonio hacerlo para garantizar el futuro inmediato de la Universidad y tengan la seguridad que seré el primero en denunciar ante la Procuraduría el desvío de estos recursos a otras finalidades que no sean las de Previsión Social y el engrandecimiento patrimonial de la Universidad.
La Consultoría ha crecido enormemente; la educación continuada se ha mantenido en los niveles deseados y se han constituido entes como la Programadora de Televisión UV T.V. que poco a poco irá obteniendo su consolidación financiera al igual que el proyecto sobre la Emisora de la Universidad.
¿Qué no pudimos hacer? No pudimos acabar con el déficit, no pudimos hacer que en el sector público los empleados ganen más, sin embargo, logramos mantener las prestaciones extralegales. A nivel internacional la Universidad del Valle logró ubicarse en un prestigioso lugar, hoy hacemos parte de la OUI, de CINDA, de la Universidad Iberoamericana de Postgrado; deseo que la Universidad siga su camino glorioso en beneficio de la juventud vallecaucana, le ofrezco mi concurso a esta Universidad donde quiera que esté”.












