Practicas protectoras para afrontar el racismo y la discriminación
Estudiantes negros, raizales y palenqueros de la Universidad del Valle sede Cali se reunieron para dialogar sobre los retos y las prácticas de resistencia que tienen las familias para afrontar el racismo y la discriminación.
El evento empezó con la exposición de la distribución de las familias afrodescendientes en el país y el sesgo del DANE en las encuestas. Esta presentación estuvo a cargo de dos estudiantes de CADHUBEV.
Ruby Quiñónez, Licenciada en Ciencias Sociales, especialista en Educación sexual y Maestra en Educación Comunitaria, invitada nacional al evento, abrió el conversatorio saludando a Oshún y a Yemayá, deidades que acompañaron a los pueblos africanos durante la trata esclavista y que aún hoy conviven con las comunidades del pacífico. Como docente, esta mujer insiste en que una de las prácticas de resistencia cultural de las familias, consiste en incorporar la historia la historia familiar afrocolombiana dentro de los currículos escolares para que las infancias crezcan con orgullo de sus orígenes.
Juan Paulo Romero, Licenciado en Ciencias Sociales, Especialista en Pedagogía del Folclor , con maestría en ciencias de la educación, explicó que durante los primeros 150 años de esclavitud, la mayoría de personas raptadas en África para la trata esclavista fueron hombres, después trajeron a las mujeres y las obligaron a reproducirse, “de este pasado aún hoy tenemos que a los hombres de la comunidad les digan tíos”, una ganancia para este docente que insiste en mantener los lazos de la familia extensa y el cuidado colectivo.
“¿Quién aquí nació con una partera?, ¿quién sabe el nombre de las mujeres que rodearon a su madre cuando ustedes nacieron? Estas preguntas que parecen sencillas, remiten al reconocimiento del pasado y del tejido familiar que sostiene la vida. De allí que para Lina Agrono, psicóloga y magíster en Clínica de la infancia y la juventud, es indispensable que las infancias y las juventudes construyan su identidad.
Con estas intervenciones, el estudiantado recordó sus propias historias familiares y aplaudieron el rol de estos profesionales que incorporan en su cotidianidad perspectivas de trabajo antirracistas y afrocentradas.
En total, Univalle cuenta con nueve grupos estudiantiles afro: tres en la Sede Meléndez, que son CADHUBEV, Macoas y ‘Somos Identidad’ y seis grupos en el Sistema de Regionalización: dos en Buenaventura, uno en Zarzal, uno en Palmira, uno en Buga y uno en Norte del Cauca.













