Con la construcción de los preliminares, cimentación, contra piso, muros y arcos de descarga en el patio del edificio 380, inició la parte práctica del curso de “Arcos, bóvedas y cúpulas” ofrecido por la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle entre el 21 de junio y el 2 de julio de 2016.
El curso busca desarrollar la teoría sobre la historia y el diseño de estos elementos estructurales incluyendo la práctica de construcción de unas bóvedas y cúpula sin empleo de encofrados, técnica constructiva milenaria cuyo uso ha tendido a desaparecer con el desarrollo tecnológico de las construcciones en concreto y en acero. México es el país donde mejor se conserva esta técnica, razón por la que se invitó al arquitecto (Ph.D) y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alfonso Ramírez Ponce y a dos maestros bovederos, quienes se encargan de la construcción preliminar, Ignacio Dorantes y José Ignacio Dorantes.
Por ser la primera vez que se realiza un curso sobre esta técnica en Cali, se dio prioridad al componente práctico, contando con 36 horas de un total de 48. En el trabajo de campo se plantea como objetivo aprender a construir bóvedas sin el uso de encofrados, formaletas ni cielos falsos, que encarecen las bóvedas y generan altos costos.
“La idea es fortalecer y recordar estas prácticas en Colombia para que puedan ser utilizadas en cualquier tipo de obra. Por ejemplo, en la construcción de vivienda popular se pueden tener precios competitivos y al utilizar ladrillo puede ser incluso más económico que cualquier otro tipo de losa. El encofrado es un ítem muy costoso en la construcción de bóvedas y de cúpulas, al utilizar madera o planchas metálicas, se gasta mucho material y tiempo de carpintería. Al eliminar el uso de encofrado, se reducen de inmediato los costos” explicó el profesor de la Escuela de Ingeniería y organizador del curso, Mauricio Domínguez.
La construcción de los preliminares para las jornadas prácticas del curso se está realizando en el patio de la Escuela de Arquitectura. El objetivo es que esta estructura cumpla una doble función, “por un lado que para que los arquitectos de ahora y del futuro no se olviden de que las líneas curvas también existen en la arquitectura. Y por otro lado, una función práctica, dado que posiblemente será la cafetería para la zona de los 380” dijo el profesor Domínguez.












