El representante de la Presidencia de la República en el Consejo Superior de la Universidad del Valle Jesús Marino Ospina publicó una columna en el diario El País en la que destaca la pertinencia de la creación del programa de Derecho de la Universidad del Valle.
Jesús Marino Ospina es abogado de la Universidad San Buenaventura, administrador de empresas de la Universidad Libre y magíster en Derecho Administrativo y Derecho Constitucional. Fue conjuez del Tribunal Administrativo del Valle y es profesor de las universidades Javeriana e Icesi. Actualmente, preside del Instituto Colombiano de Contratación Estatal y es Conjuez del Consejo de Estado.
A continuación, compartimos la columna publicada hoy, 08 de julio de 2022:
La apuesta de Univalle
Un nuevo perfil del profesional del derecho
Desde mi designación como miembro del Consejo Superior de la Universidad del Valle, tuve claro que el alma mater más importante de nuestra región debía contar con un programa de derecho. Con ese anhelo se propuso su creación con un perfil del profesional en derecho público y énfasis en derecho administrativo. Así el egresado será un verdadero y genuino especialista en esta importante disciplina del derecho, con ocho materias de profundización y tres énfasis en derecho administrativo. No dudo en afirmar, sin hesitación alguna, que el nuevo abogado de la Universidad del Valle, rápidamente se posicionará como de los mejores administrativistas del país, con la ventaja para la sociedad que se dará nuevas oportunidades de acceso en la formación de juristas con altos estándares académicos a sectores históricamente olvidadas de la sociedad.
Lo anterior no es parte del azar, corresponde al nuevo constitucionalismo transformador implementado en la Carta de 1991 y que hace que el Derecho Público se destaque. Confieso que en mi experiencia como docente en diferentes universidades del país, he perdido la cruzada de convencer que el perfil de los nuevos abogados debe ser en derecho público. En efecto, las universidades especialmente de nuestra región, continúan con la impronta de sus educandos con un perfil en derecho privado, corporativo, comercial y financiero, y se quedaron en las realidades jurídicas del siglo pasado. Es tal vez esta, una de las razones por las cuales hoy no tenemos ningún representante vallecaucano en las Altas Cortes.
Fue ese, precisamente, uno de los argumentos que presenté ante el Consejo Superior de la Universidad del Valle; un profesional con sensibilidad social y defensor de lo público, desvirtuando así el peregrino argumento de tener doce programas de derecho en Cali, pero ninguno con el énfasis que finalmente se aprobó por el Consejo en Derecho Público y Administrativo para la nueva Facultad de Derecho y Ciencia Política.
La vida nos trae una serie de contrastes en los sentimientos. Momentos alegres y otros tristes. Entre las diferentes disciplinas profesionales por mi emprendidas, una de las que más disfruto es la docencia, pero indiscutiblemente el momento de mayor alegría en mi vida profesional y académica, es el haber sido parte en el sueño aplazado de la Facultad de Derecho y Ciencia Política para la Universidad del Valle.












