La División de Bibliotecas invita a la conferencia “La casa: el hogar de los vivos - una mirada a través de la historia”, que se realizará este miércoles 14 de octubre, a las 6:15 p.m., en el Auditorio Ángel Zapata, Biblioteca Mario Carvajal, Meléndez.
Esta actividad hace parte del ciclo de conferencias "Conversaciones sobre la historia del arte", a cargo de Carlos Esteban Mejía.
En esta ocasión, el profesor Mejía hablará en un ambiente histórico pero también poético, de la Casa como primer hecho de la arquitectura. De lo más íntimo, de lo más sencillo, del sueño del arquitecto, de la aspiración de casi todos los hombres: la disposición de su propio hogar.
La casa, como la gruta y la tumba, como las ciudades en una escala mayor, es el cosmos; la afirmación de un universo, el “eje central” de toda orientación, la ubicuidad dimensional, el “axis mundi”. La casa proyectada y construida debería ser literalmente la “fundación de un mundo”, la victoria sobre el “caos” del hombre que permanece, el establecimiento de una patria en el espacio inefable, inevitable, infinito. La casa, entonces, es el espacio de la vecindad, de la cercanía; ni cárcel, ni aburrimiento fatal, ni siquiera “delicado escondite”. La casa es el lugar de la presencia, el territorio del yo-vital, donde “la existencia por fin se reencuentra”.
Casas con patio y piso superior de planta rectangular, como en Timgad o Delos, como en Popayán o Jericó, como en Córdoba u Ostia, o en Ur; casas de planta cuadrada, como en los Abruzzos, como en Catal Hüyük; casas de planta mixta, como en Tepe Gaura, como en Arpasiyya; casas circulares u ovales, como en Orcómenes o en Hassuna, malocas del Guainía y del Vaupés, tholoi en Kirokithia, tipís Cheyenes en Arizona, chozas ovaladas de Kostienki o de Maadi, pozos circulares en Fayum.
La casa, a pesar de todo, no es una simple actividad de metáforas o de imágenes, puesto que “no hay lenguaje sin engaño”, ni una colección manifiesta de estados psicológicos. La casa no son los planos, ni tampoco la geometría. La casa, como decía Paul Claudel, no es un “agujero convencional”. Soliloquio, intrincado laberinto, cáliz, tibia morada. Casas del porvenir, casas ideadas, casas soñadas, manufactura, artefacto, pequeña patria. La casa es la fenomenología vital de la existencia concentrada, la casa es el “mundo nuevo” donde se edifica la experiencia. La casa es el lugar primordial, el receptáculo de la consciencia.












