Las expresiones culturales y religiosas hacen parte de la justicia propia de las comunidades afrocolombianas que permiten resolver los conflictos que se generan en sus territorios étnicos.
“Las comunidades afrocolombianas asumen la justicia ancestral como una expresión de la forma en la que históricamente han persistido, soportado en la sabiduría de los mayores y la palabra empeñada, para mantener la convivencia y la armonía”.
Estas son algunas de las ideas de Ramiro Rodríguez Padilla, asesor legal y organizativo del Foro Interétnico Solidaridad Chocó (FISCH), durante su participación en el Foro Internacional Sobre Justicia de las Comunidades Negras y Afrocolombianas que se realizó de manera virtual.
El foro fue organizado por el Programa de Paz de la Universidad del Valle, La Fundación Universitaria Claretiana y la Universidad de los Andes, con el apoyo de la USAID de los Estados Unidos.
Por su parte la lideresa social y ambiental Francia Márquez, durante el foro, dijo que “las comunidades afrocolombianas han adaptado la justicia propia para resolver los conflictos. Estos conflictos suelen ser resueltos por los ancianos, que son la autoridad mayor de la comunidad”.
La partería es una práctica ancestral, es todo un proceso, y no solo incumbe a la madre y bebé. “Las parteras ayudan a dar luz a las mujeres de la comunidad afrocolombiana y se convierten en las madrinas y cuidadoras de niños y niñas. La sabiduría que se tiene en este servicio hace parte de la justicia propia afrocolombiana” dijo la lideresa Francia Márquez.
El Foro Internacional Sobre Justicia de las Comunidades Negras y Afrocolombianas, tiene como fin promover el diálogo, el entendimiento y el intercambio de experiencias de las comunidades afrodescendientes con las instituciones judiciales de carácter nacional e internacional y con la academia.
Fernando Urrea, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle, dijo que, “cuando se comienza a trabajar con las comunidades y los consejos comunitarios, es muy interesante conocer el papel de la mujer en la comunidad.
“El género tiene una dimensión comunitaria y la mayor parte de sabedoras manejan los temas de justicia cotidiana; la mujer como individuo y expresión de la comunidad afro, es algo que no comprendíamos. Posteriormente nos dimos cuenta de la importancia de las relaciones de género en el interior de las comunidades rurales”.
Para Esteban Isaza, abogado y docente de la Universidad de los Andes, “el contacto directo con las comunidades afro implicó entender que el discurso jurídico no abre un espacio protagónico a todas las dinámicas sociales propias de las costumbres de esas comunidades y las formas tradicionales de solución de conflictos.
La manera de identificar y resolver los conflictos de las comunidades afro puede aportar al sistema jurídico institucional. Por ejemplo, para las comunidades afro, el diálogo es una forma de resolver los conflictos, que no siempre es visto como una disputa de adversarios.
Con el diálogo pueden resolverse algunos problemas de convivencia, saneando la vida social y no pretendiendo darle la razón a una de las partes”, explicó el docente.












