La Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica de la Universidad del Valle está a cargo de la profesora Claudia María Payán Villamizar, docente de la Escuela de Rehabilitación Humana de la Facultad de Salud. Gracias al liderazgo de esta directiva universitaria y a la gestión de su equipo de trabajo, la institución ha consolidado un proceso de cultura e implementación de procesos de calidad académica.
Trabajadora incansable. Sus jornadas inician a tempranas horas del día y suelen extenderse hasta pasadas las 8:00 de la noche. La profesora Payán Villamizar se describe como una mujer sencilla, alegre, gozona, inquieta, amiguera y sobre todo muy colaboradora. “Una de las cosas que me caracteriza es promover el trabajo en equipo, porque lo que yo no sé, lo sabe otro y si todos ponemos en juego nuestros saberes los proyectos salen adelante”
Llegó a la Universidad del Valle hace más de 30 años, cuando el entonces Jefe del Departamento de Medicina Física y Rehabilitación doctor Jaime Villaquirán Sarasti, médico destacado en este campo en la región, la motivó a ser profesora de la institución.
Para ella, quien proviene de una hermosa familia con vocación docente: su abuela materna, su madre y algunos de sus hermanos se han dedicado a esta profesión. Y ella, que ya había enseñado en el Instituto Miguel Camacho Perea y en la Universidad de San Buenaventura, aceptó con gusto el reto que considera, le ha implicado mucho esfuerzo.
“En ese momento tuve cerca de seis cursos, usábamos máquina de escribir -yo soy chuzógrafa- y había que trabajar mucho. Me fui llenando de pasión en el ejercicio de la docencia y sobre todo me encantaba estar rodeada de estudiantes. Cada generación y promoción es diferente. Eso permite inmensos aprendizajes y genera otras inquietudes, lo que le lleva a una a un proceso de aprendizaje permanente. Uno puede ser el docente, pero es más lo que uno aprende de los muchachos” señala.
Hoy se siente orgullosa al ver que muchos de sus estudiantes, estudiaron maestrías y doctorados y algunos son sus colegas docentes. “Antes los profesores éramos egresados de otras universidades. Esto ha ido cambiando. Hoy muchos de nuestros docentes son egresados de Univalle y somos líderes en esta área de la salud en la región y el país. Esto me enorgullece, porque el estudiante debe superar al maestro, lo que indica que la labor se ha hecho”.
Se ha desempeñado en diferentes cargos académicos y administrativos dentro de la Facultad de Salud: directora de programa académico de Terapia Ocupacional en varias oportunidades, del departamento (del entonces Ocupación Humana) y de la Escuela de Rehabilitación Humana, coordinadora de la Dirección de Evaluación y coordinadora y de Extensión. Así mismo, acompañó a la profesora de la Escuela de Enfermería María Clara Tovar de Acosta en el proceso de autoevaluación que posibilitó la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad por un periodo de diez años para la Universidad del Valle, este fue el insumo para que la dirección universitaria de ese momento la llamara a liderar la alta calidad en la Universidad del Valle, desde la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica -DACA-.
En la actualidad la profesora Payán Villamizar está a cargo de la DACA, desde donde ha trabajado en diferentes proyectos tanto con instituciones privadas como públicas para convertir a la Universidad del Valle en un referente nacional en este ámbito.
“Todo este ejercicio me ha permitido conocer personas maravillosas que me han mostrado que se aprende mucho del trabajo en equipo. Además, he podido conocer aún más la Universidad”, señala.
“La Universidad del Valle es una pasión que uno lleva en el alma. Es una institución que aporta a la ciudadanía, al suroccidente del país, que genera cambios. Creo que hay que seguirla fortaleciendo. Tenemos una dirección universitaria maravillosa. Siento que me han apoyado en muchos procesos e iniciativas que hemos tenido, no dentro de la universidad, sino también en el acompañamiento a otras IES del país en trabajos articulados con el Ministerio de Educación Nacional”.
La profesora Claudia María Payán es una madre orgullosa. Daniela, su hija mayor, líder innata, viene consolidando un emprendimiento del sector alimentario en el Reino Unido y ha sido invitada por la Universidad de Sheffield como conferencista. Es promotora del emprendimiento y en especial del servicio social buscando mejorar la imagen del país a nivel internacional. Carolina, la menor, adelanta el último semestre de Administración de empresas y finaliza su práctica profesional en una reconocida empresa, donde se ha destacado por su gestión y liderazgo.
“Con mi esposo, un gran médico, pero sobretodo un ser humano excepcional, nos fijamos la meta de formar mujeres independientes, autónomas, que puedan aportar a la vida, que hagan las cosas con gusto y que desde su posición puedan hacer del mundo un lugar mejor. Hoy nos sentimos orgullosos por este importante logro, pero sobre todo por ver a nuestras hijas felices de realizar lo que cada cual decidió hacer”.
En sus ratos libres, la profesora Claudia disfruta de la lectura o de una buena charla con los amigos mientras comparten una comida. Los fines de semana los pasa en general en su casa rodeada de su familia. La pandemia le dejó dos cosas: el gusto por nadar para hacer actividad física y una huerta en casa. Ama los animales: un perro y un gato son su compañía cuando trabaja en casa.
Le gusta ver series, siempre tiene una o dos pendientes en la lista. Comenta que hace poco leyó Ordesa de Manuel Vilas y ahora lee Alegría del mismo autor. Ya tiene previstas las próximas lecturas: la biografía de Angela Merkel y Mujeres del alma mía de Isabel Allende.
Disfruta reír, incluso en momentos de mucho estrés. Trata de ver el aspecto positivo, incluso en las peores situaciones, esto es algo que infunde en las personas.
Sobre el legado que le gustaría dejar a quienes la rodean, menciona que quiere que la recuerden como una mujer generosa con la transmisión del conocimiento pues “hay que dar todo lo que se sabe”. “Creo que los procesos siempre son susceptibles de mejorar, por eso es importante compartir las experiencias exitosas y las no tan exitosas y así fortalecernos nosotros mismos y la institución. La Universidad nos permite aprender desde la diferencia”.












