El 11 de junio de 2025 se conmemora una fecha especial para la Universidad del Valle y toda su comunidad académica: los ochenta años de fundación de esta Alma Máter. A lo largo de estas ocho décadas, la institución se ha consolidado como uno de los pilares centrales del desarrollo científico, social y cultural del suroccidente de Colombia, además de ser una de las principales instituciones de educación superior pública del país.
Mediante la Ordenanza N° 12 del 11 de junio de 1945, la Asamblea Departamental creó la Universidad del Valle, con lo que inicia uno de los proyectos culturales más significativos en la primera mitad del siglo XX para el departamento y para la educación superior en Colombia. El fundador fue don Tulio Ramírez, quien se desempeñaba en ese momento como rector del Instituto Antonio José Camacho, un hombre visionario que creyó en el potencial de los jóvenes de la región y pensó en el proyecto de formación de científicos, administradores e ingenieros que pudieran acompañar y liderar el desarrollo industrial de este departamento.
La Universidad comenzó su funcionamiento en octubre de ese mismo año con cuatro programas: comercio superior y administración de negocios, ingeniería química, arquitectura e ingeniería eléctrica. Este proyecto académico inició con 173 estudiantes. La primera sede fue un local situado en las inmediaciones del antiguo Batallón Pichincha, en el actual Centro Administrativo Municipal. Luego se trasladó a las anteriores instalaciones del Claustro de Santa Librada, en la Carrera 4ª con Calle 13.
Hoy Univalle cuenta con diez facultades: Ciencias de la Administración, Salud, Ingeniería, Humanidades, Ciencias Naturales y Exactas, Artes Integradas, Ciencias Sociales y Económicas, Psicología, Educación y Pedagogía, Derecho y Ciencia Política; con campus en Cali, Buenaventura, Yumbo, Palmira, Zarzal, Cartago, Caicedonia, Tuluá, Buga y Santander de Quilichao (Norte del Cauca), así como nodos en municipios como Sevilla, Candelaria, Florida, Jamundí, Miranda y Suárez, estos dos últimos en el departamento del Cauca. Su influencia se irradia al eje cafetero, a la región pacífica y al norte del Cauca.
La Universidad cuenta con 35 mil estudiantes, que provienen de cerca de 600 municipios de Colombia más de 138 mil egresados. Con corte a noviembre de 2024 la Universidad tiene registros de 383 programas académicos, de los cuales, 240 corresponden a Cali (87 de pregrado y 153 de posgrado) y 143 a sedes, seccionales y convenios (123 pregrado, 20 posgrado) entre los cuales de destacan 25 doctorados, la oferta doctoral más importante del suroccidente de Colombia
El papel que ha desempeñado la Universidad ha sido clave para impulsar el desarrollo de esta región. Sus estudiantes, docentes, funcionarios, trabajadores y egresados son una muestra del compromiso con la excelencia, la calidad, la investigación, la innovación y el pensamiento crítico. Esta comunidad ha generado invaluables aportes, desde los diferentes campos del saber, para el devenir de la sociedad colombiana.
El cuerpo docente lo integran investigadores e investigadoras con los más altos niveles de formación, articulados a 250 grupos de investigación, quienes han contribuido desde las aulas y laboratorios universitarios, en el posicionamiento de la Universidad en diferentes rankings nacionales e internacionales. En áreas como la ingeniería, salud, educación, artes, biología, memoria y paz, por citar algunas de ellas, la comunidad académica ha generado múltiples propuestas que no solo fortalecen el conocimiento, sino que han permitido la generación de políticas públicas y respuestas a algunas de las necesidades más apremiantes de la sociedad.
El potencial de la Universidad del Valle no solo se expresa en el saber, sino también en la sólida vocación social de la institución. Ha sido reconocida en diferentes momentos, como una de las IES más incluyentes del país, gracias a sus políticas para el acceso a la educación superior, de bienestar, entre otras. Por ello, el Ministerio de Educación Nacional le renovó el año pasado la acreditación institucional en alta calidad por diez años, distinción que comparte con seis universidades más.
Esta efeméride es una oportunidad para resaltar los aportes de los docentes que han contribuido a la formación de miles de jóvenes que han ingresado a las aulas, con el sueño de formarse en una de las instituciones de educación superior más importantes del país. Los ochenta años de esta Alma Máter nos invitan a pensar en el futuro, en esa visión institucional que juntos, como comunidad académica, debemos construir de cara a la celebración del centenario de la universidad. Es un momento para reafirmar nuestro compromiso con la reflexión, con el avance de la ciencia y del saber, para afirmar con profunda convicción que, de la mano de todos los actores y fuerzas vivas de la región, seguiremos construyendo futuro.












