Como parte de los homenajes que la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle ha programado para conmemorar la vida, obra y legado del maestro Jesús Martín-Barbero, una serie de académicos y docentes universitarios establecieron un diálogo con las propuestas de este pensador español.
En este homenaje participaron el arquitecto y docente Álvaro Thomas, la profesora de la Loyola University Chicago Elizabeth Lozano, la académica mexicana Rossana Reguillo, el profesor de la Universidad del Valle Alejandro Ulloa; y el curador de arte Alejandro Martin, hijo de Jesús Martín-Barbero.
Estos académicos dialogaron con algunas de las propuestas que el intelectual y profesor insigne de la Universidad presentó en el documental “Jesús Martín Barbero: una mirada sobre la ciudad en América Latina”, dirigido por el cineasta y docente Oscar Campo Hurtado, a mediados de los años 90 como parte de la serie Rostros y Rastros.
La producción audiovisual presentada durante el homenaje contó con una actualización de imágenes, para generar así mismo un diálogo con la ciudad contemporánea.
En el documental, Jesús Martín-Barbero señaló que para pensar las ciudades era necesario aprender a sentir cómo se junta, se excluye y se comunica la gente; para el académico español radicado en Colombia el primero en pensar esta relación fue el poeta Charles Baudelaire, quien mencionó que “las ciudades cambian más rápido que nuestros corazones”.
Ante esta afirmación, el arquitecto Álvaro Thomas destacó que en la actualidad muchos de los planes de ordenamiento territorial que se formulan para las ciudades, no conectan con muchas de las dinámicas de la vida urbana, las cuales no son consideradas por los planificadores. Como destacó este docente universitario, se presenta una paradoja: “donde es máxima la norma, es mínima la vida; y donde es mínima la norma, es máxima la vida”.
Así mismo, anotó varios elementos para pensar el contexto actual: como la lucha que han adelantado algunos sectores por el derecho a ser escuchado; y destacó la invitación que Martín-Barbero hacía de manera continua, de desaprender para poder aprender.
En el siguiente segmento del documental, el intelectual Jesús Martín-Barbero habló sobre la desurbanización, sobre una ciudad que va perdiendo su propio cuerpo, que está en una permanente destrucción de la memoria urbana; una desespacialización, un efecto que se da para erigir nuevos lugares. En ese momento este académico señaló que la centralidad no la ocupan los lugares públicos, sino los espacios privados bajo la figura de los centros comerciales, que se convirtieron en un lugar seguro para los ciudadanos.
Frente a estos enunciados los siguientes en entablar el diálogo fueron la docente e investigadora Elizabeth Lozano y el curador Alejandro Martin. La investigadora planteó una pregunta para pensar las relaciones contemporáneas: ¿qué significa no tener espacio y no tener centro desde las identidades de la ciudad, como las diversidades étnicas, sexuales, entre otros? Como planteó esta docente, es un factor fundamental para pensar en la actualidad las dinámicas del habitar la ciudad, entre los espacios públicos y privados.
Así mismo, Alejandro Martín rememoró las dinámicas anteriores de la ciudad, donde los habitantes se desplazaban en rutas de buses que se destacaron por ser de colores, lo cual permitía que los ciudadanos llegaran a identificarse con ellas y este hecho en la actualidad es casi imposible de darse, debido a las dinámicas que ha generado el funcionamiento del MIO, modificando la relación con la ciudad y el transporte público.
En el siguiente segmento, Jesús Martín-Barbero se preguntó por cómo pensar la identidad de los ciudadanos en una ciudad estallada? Para este pensador, esto se relaciona con la experiencia de la desurbanización: los ciudadanos atraviesan la ciudad, obligados por las rutas para llegar a sus lugares de trabajo, trazan caminos cortos para atravesar rápidamente la ciudad; se producen así diversos modos de habitar la ciudad, de resistir o incorporarse a ella.
La invitada a este segmento del diálogo fue la académica Rossana Reguillo, quien manifestó que las imágenes que circularon sobre la protesta, la resistencia y la represión en Colombia como parte del reciente estallido social fueron “brutales”. Para esta investigadora, los jóvenes se apropiaron del espacio público y llevaron la protesta a otros escenarios como las redes sociales, una experiencia virtual que fortaleció el movimiento a través de las publicaciones y sensaciones que se compartían en twitter, instagram o tiktok.
Esta dinámica demuestra que los pensamientos y propuestas de Jesús Martín-Barbero siguen siendo vigentes y que pueden seguir dando luces para pensar los fenómenos y realidades contemporáneas.












