Como parte de las actividades de cierre de la V Feria Internacional del Libro de Cali se cumplió un diálogo sobre el manejo que los países de América Latina le han dado a la pandemia de la Covid-19 y las políticas públicas implementadas.
Este diálogo contó con la participación del vicerrector académico y profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle Rubén Darío Echeverri Romero y el Exprimer ministro y Ex ministro de salud del Perú Luis Solari. Esta actividad tuvo la moderación del director comunicaciones universitarias de Univalle, Ernesto José Piedrahita.
El vicerrector Echeverri mencionó que el análisis sobre la pandemia y su impacto en Latinoamérica se ha realizado en los últimos meses por parte del Grupo Latinoamericano para la Administración Pública, del cual es presidente, se han reunido semanalmente como parte de este propósito decenas de expertos y académicos para estudiar las medidas que el sector público y los Estados a lo largo de la región han implementado para hacer frente a los impactos de la pandemia en áreas como salud. hacienda y otras en un fructífero ejercicio que ha permitido la documentación de doce casos de la región.
Como mencionó el profesor Rubén Darío Echeverri, la pandemia ha arrojado efectos inéditos y escenarios inesperados que han requerido la intervención de los gobiernos de cada país. Estos esfuerzos se dieron en tres líneas: la preservación de la vida y la intervención de los sistemas de salud, donde se se presentó una reacción inmediata de respuesta para fortalecer las capacidades para proteger la vida; la intervención de actividades y sectores económicos: solo estuvieron funcionando aquellos de primera necesidad y de vital importancia; y por último, la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad. Para el docente, todos los gobiernos impulsaron esfuerzos en estas tres líneas de acción, pero con matices en cada país.
El ex ministro Solari señaló que hubo muchas diferencias en el manejo de cómo las regiones atendieron la contingencia. Por la experiencia ante el SARS de 2012, Asia tuvo una rápida respuesta. Países como Tailandia o Taiwán ya estaban preparados para vivir una situación a esta escala debido a los aprendizajes recientes, mientras que Europa no tenía esta preparación, que derivó a los altos índices de contagio y mortalidad en esa región.
Para el político peruano se hace necesario que desde América Latina se invite a una misión asiática para conocer los esfuerzos adelantados para la contención de la pandemia, de modo que se puedan ajustar algunas experiencias a nuestros escenarios locales.
El escenario en América Latina es diferente al de Europa: en muchos países la inversión en salud es menor, el número de camas disponibles en UCI también lo es, y el aparato productivo latinoamericano tiene mucha participación de la informalidad así como de pequeñas y medianas empresas, que además son vulnerables en extremo.
Solari destacó que los esfuerzos en América Latina se habían centrado en detectar a los contagiados; rastrear a las personas que habían estado en contacto con ellos, aislamiento y cuarentena, la búsqueda de tratamiento, la protección del personal de salud y la promoción del cuidado personal.
Sin embargo, como mencionó el Solari, estas medidas tuvieron el impacto en países como Taiwán por el alto grado de digitalización de ese país, mientras que en nuestra región donde hay una escasa cobertura de internet y muchos no tienen un celular inteligente, ha sido difícil el rastreo de los contagiados y de sus contagios por medio de esta estrategia. Así mismo, en el conjunto de Latinoamérica hubo problemas para acceder a las pruebas y ventiladores: en los primeros meses llegaron pocas pruebas moleculares y algunas eran de dudosa calidad, con un amplio margen de error. Sostiene el analista peruano que en América Latina no hemos podido ponernos de acuerdo para lograr una gestión en conjunto que beneficie a toda la región.
Por su parte, el vicerrector administrativo de la Universidad del Valle Rubén Darío Echeverri mencionó que los impactos económicos a nivel mundial derivados de la pandemia han sido supremamente severos. El frenazo de la economía ha tenido impactos considerables, para el caso de América Latina el agravante ha sido la cuarentena prolongada. Este escenario ha generado una caída brusca en el crecimiento de las economías. Algunos expertos prevén un amplio decrecimiento en el PIB de la mayor parte de países en A.L para 2021.
En Colombia hubo un aumento en el índice de desempleo en los dos primeros meses de la pandemia, un comportamiento similar al que se dio en otros países de la región.
Para el profesor Echeverri la recuperación de la economía será más difícil si no se hace una intervención efectiva desde las políticas públicas. En este aspecto se requieren políticas que puedan impactar aspectos socioeconómicos de una forma creativa y poco ortodoxa.
Por su parte, el Ex ministro de Salud de Perú Luis Solari manifestó que ante este escenario es necesario tender lazos de fraternidad entre los países de América Latina, de manera que se generen escenarios de cooperación para que las naciones se beneficien de los aprendizajes de cada gobierno y se logre un efectivo manejo de la pandemia.












