Las Encuestas Sociodemográfica y de Morbilidad Sentida que fueron aplicadas recientemente a los funcionarios de la Universidad por parte de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, a través de su Sección de Salud Ocupacional, pretenden orientar la toma de decisiones respecto al retorno a las instalaciones de la Universidad.
La primera encuesta busca caracterizar a la población desde lo sociodemográfico: nombre, edad, género, condiciones de vivienda; con el fin de evaluar cómo sería el aislamiento dentro de la casa de este personal en caso de contagio e indagar otras estrategias para disminuir la transmisión del virus en el grupo familiar.
También se hizo un sondeo sobre los elementos de trabajo con los que los funcionarios disponen, con el objetivo de conocer si las personas que van a trabajar en casa cuentan con los medios suficientes para este fin, o si la Universidad debe intervenir facilitando el mobiliario de oficina.
Por su parte, la Encuesta de Morbilidad tiene como propósito reconocer a las personas que tienen alguna condición de salud, que pueda ser considerada como factor de riesgo adicional para complicaciones por COVID-19. De igual forma, busca identificar a los cuidadores de personas mayores de 70 años o a quienes tienen algún grado de discapacidad, para tenerlo en cuenta si, en algún momento, se debe decidir si esa persona trabaja presencialmente o desde casa.
“En conjunto con la Dirección Universitaria y varios jefes de secciones y divisiones estamos preparando una guía para el momento en que se pueda hacer el reintegro de los funcionarios a la Universidad. Hay varias etapas, y se iniciaría con los servicios administrativos y posteriormente se reintegrarían de forma paulatina los otros servicios.
En esta guía hemos contemplado acciones de inspección a las instalaciones antes de retornar a la Universidad, para que cumplan las condiciones que el Gobierno Nacional ha definido, y la compra de insumos indispensables para el retorno como jabón, toallas de papel, alcohol glicerinado y tapetes de desinfección para las suelas de los zapatos”, afirmó Patricia Martos, jefe de Salud Ocupacional de la Universidad.












